¿Cómo es una persona narcisista?

Qué significa ser narcisista: definición y características

Una de las personalidades tóxicas más famosas es la narcisista. Además, es una de las más comunes en la actualidad. Pero ¿Cuál es la definición de narcisista? ¿Qué significa ser narcisista? El trastorno narcisista es uno de los más tóxicos, sobre todo para la persona que lo sufre. Vamos a conocerlo más a fondo.

Qué significa ser narcisista

El narcisismo es un trastorno de la personalidad, caracterizado por tener un sentido del egoísmo exagerado y falta de empatía. Es egoísmo en estado puro. Un narcisista sólo se preocupará por sí mismo, por sus preferencias personales, sus necesidades, sus aspiraciones, sus objetivos. Además, se preocupará en exceso por cuidar la imagen que otros tengan de él.

 

La persona narcisista se ve absorbida por su propio universo. Las demás personas son sólo objetos que pueden usarse en beneficio propio. Puede verse combinada con la psicopatía, haciendo que la toxicidad de esta persona sea extrema.

 

 

De dónde surge el narcisismo: el mito de Narciso

Proviene de la mitología griega. Narciso era un joven hermoso que rechazaba a todas las mujeres que se enamoraban de él. Entre las mujeres rechazadas por Narciso se encontraba la ninfa Eco. Tras el cruel rechazo que Narciso le hizo, Eco se metió en una cueva y no salió hasta consumirse. Sólo quedó su voz. Némesis, la diosa de la venganza, castigó a Narciso con enamorarse de su propio reflejo. Éste, al verse reflejado en un lago y enamorarse de su propia imagen, cayó al agua y se ahogó.

 

 

¿Cómo es una persona narcisista?

Según el DSM-IV, el libro básico de diagnosis psicológica, un hombre narcisista o una mujer narcisista es aquél que con un patrón de grandiosidad, necesidad de admiración y falta de empatía.

Para poder ser diagnosticado, la persona deberá cumplir 5 o más de los siguientes puntos:

  1. Tiene un sentido de la autoimportancia exagerado: exagera sus logros, espera ser tratado como superior, busca admiración que supone merecer, etc.
  2. Tiene fantasías de éxito ilimitado que basadas en poder, belleza, amor y/o dinero.
  3. Cree que es especial y único. Sólo puede relacionarse con personas o instituciones de alto status y cree que sólo ellas pueden comprenderle.
  4. Necesita una admiración excesiva.
  5. Es pretencioso. Necesita recibir un trato especial por parte de los demás.
  6. Explota a los demás. Se aprovecha de los demás para conseguir sus objetivos.
  7. Carece de empatía. No quiere o no puede reconocer los sentimientos y necesidades de los demás.
  8. Envidia con frecuencia a los demás o cree que los demás lo envidian a él
  9. 9.      Es arrogante o soberbio.

 

 

Claves para reconocer el trastorno narcisista

Una de las formas de reconocer a una persona narcisista es atender a su vocabulario.

Las dos palabras que más usa son “yo” y “mi”:

 

  • Yo soy un empresario de éxito, mi labor es muy importante y siempre estoy viajando.
  • Yo voy a ir de vacaciones al Caribe.
  • Mi coche tiene 200 caballos, vas a 160 km/h y ni lo notas.

Aprovechará cualquier ocasión para hablar de sí mismo:

  • Si les cuentas lo bien que te ha ido en el trabajo hoy, él responderá que lo ha pasado genial en el suyo.
  • Si le dices que has conocido a una persona que te está empezando a gustar, él te responderá contándote sus aventuras amorosas.
  • Si le comentas un problema, te responderá con un “No es para tanto” o “Se arreglará sólo” (no mostrará empatía) y aprovechará para contarte algo que le ha ocurrido a él.

 

 

Mienten inventándose historias positivas sobre ellos mismos o inflan lo que les ocurre para aparentar ser mejores y verse bien ante otros. Por ejemplo, si han ido de vacaciones a Punta Cana y ha hecho mal tiempo, el narcisista no te dirá que se ha pasado sus vacaciones aburrido y sin salir del hotel, te mentirá sobre lo maravillosas que han sido las playas soleadas por aquella parte del mundo.

 

El narcisista necesita ser adorado y admirado. Hablará sin cesar de sus logros y de sus hazañas buscando con ello que los demás lo admiren. Si conoces el dicho popular de “Dime de que presumes y te diré de que careces”, sabrás que hay detrás de un narcisista: una gran inseguridad sobre sí mismo. Detrás de esa fachada de logros, de status y de halagos propios, el narcisista es una persona muy insegura que busca la aprobación de los demás.

El narcisista es envidioso. Para suplir su inseguridad necesita de la aprobación de los demás, por lo que si se encuentra con que otra persona tiene algo que él no posee, el narcisista tendrá la necesidad imperiosa de conseguir aquello que envidia.

 

Su conducta es arrogante, pretendiendo superar a todo el mundo en todo momento.

 

 

El narcisista en relaciones de pareja

En el ámbito de las relaciones de pareja, el narcisista idealiza el concepto de amor. En su búsqueda por el amor, necesita encontrar a su media naranja. Necesita ese vínculo especial y místico. Vivir el sueño perfecto e idealizado de una relación de película.

 

Esta idea, les lleva a desilusionarse con facilidad ante los defectos de su pareja. Siempre exige más y necesita más del otro. A veces terminará con la relación porque no siente algo tan fuerte como él o ella esperaba.

 

 

 

Causas más probables

No se conocen exactamente las causas del trastorno narcisista de la personalidad. Una teoría defiende que se debe a traumas de apego o separación. Esta teoría explica que la persona narcisista habrá sufrido un trauma infantil con un apego inseguro o inexistente, o bien habrá sufrido desapego total con sus padres o cuidadores.

 

En casos clínicos, los pacientes suelen presentar una edad emocional similar a la edad cronológica en la que ocurrió el trauma. Freud también escribió extensamente sobre el narcisismo, diferenciando entre narcisismo primario y narcisismo secundario.

 

Una causa probable para que aparezca el narcisismo es una crianza en la que los padres han sobre-reforzado la confianza del niño, haciendo que tenga una autoestima falsa pero exagerada. Con frases como “Tú eres capaz de hacer cualquier cosa” se van introduciendo mensajes de indestructibilidad y superioridad en el niño, que cuando crezca se sentirá por encima del resto.

 

Su familia habrá idealizado la vida futura del niño y él se sentirá obligado a crear ésa vida, aunque tenga que inventarla.

Además, este sobre refuerzo provocará que el niño no se sienta reconocido ni correspondido por lo que es, sino por lo que será en el futuro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *