Alimenta tu Amor Propio

Los 3 mejores alimentos para tu amor propio

 

 

La falta de amor propio está en la base de la mayoría de los sentimientos de malestar. También es la fuente de infinidad de conflictos y malas decisiones en la vida. Se trata de una carencia que conduce a realizar un sinfín de acciones erráticas, como tratar permanentemente de probarte o de probar a los demás, buscar afanosamente la aprobación o convertir los afectos en un campo de batalla.

El amor descansa sobre tres pilares principalmente: el respeto, el cuidado y el conocimiento.  El respeto implica aceptación y valoración. Si respetas algo, esto se traduce en que no necesitas estar todo el tiempo cuestionándolo, criticándolo o tratando de modificarlo. Simplemente aceptas que es como es y toleras que sea de ese modo. En otras palabras, lo reafirmas.

En cuanto al cuidado, significa que te relacionas con aquello que amas de una manera que promueva su crecimiento y su conservación. Tanto el respeto como el cuidado están estrechamente relacionados con el conocimiento: no puedes respetar aquello que no conoces, ni puedes cuidarlo y ayudarlo a crecer si no sabes hacia dónde tiende su evolución.

“Amarse a sí mismo es el comienzo de una aventura que dura toda la vida”

-Oscar Wilde-

Cuando hay amor propio, también hay respeto por uno mismo, auto cuidado en el sentido más amplio de ese concepto, y  auto conocimiento. Cuando no lo hay, se navega en la incertidumbre de no saber quién es uno mismo, ni hacia dónde se dirige. También se duda de los pensamientos, los sentimientos y las acciones: cuestionas duramente tus errores y sientes que deberías ser otro para poder vivir bien. Es, en suma, como vivir una tormenta interior que no cesa. Cuando ese es el caso, es hora de alimentar el amor propio. Enseguida te damos 3 acciones clave para que lo logres.

 

Aprender a verte con bondad para alimentar el amor propio

Es probable que en algún punto de tu vida te hayas convencido de que “hay algo malo” en ti. Tal vez te educaron de una manera en la que siempre estaban muy pendientes de tus errores o los enfatizaban exageradamente. Por eso es posible que te hayas acostumbrado a mirarte desde esa óptica: destacando tus equivocaciones y minimizando tus esfuerzos y tus logros.

Es importante que conozcas un secreto: una señal inequívoca de la falta de amor propio es precisamente esa necesidad, no solo de criticarse a sí mismo, sino también de cuestionar y descalificar a otros. Así que a quien te señaló, o te está señalando con el dedo, no se la va muy bien consigo mismo.

Aprende a superar ese condicionamiento. Rompe la cadena de pensamientos que te llevan a descalificarte una y otra vez. Esta es la tarea: por cada error o defecto que te encuentres, debes hallar dos virtudes. Intenta mirarte con bondad y así aprenderás a quererte.

Esforzarte por ser mejor incrementa tu amor propio

Todos somos dignos de respeto y de valoración, solamente por pertenecer a la raza humana. Nunca olvides esto. Tampoco olvides que la manera más sana de otorgarle valor a lo que haces es el esfuerzo consciente.

El esfuerzo es un potente alimento del amor propio. Sin que apenas lo percibas, te otorga un sentimiento de dignidad que se traduce en respeto por lo que eres y por lo que haces. Cuando tomas el camino fácil, imperceptiblemente ocurre lo contrario: desvalorizas lo que obtienes y, con ello, lo que eres.

 

Esfuerzo no significa ir en contra de tus propios deseos ni violentarte para alcanzar tus metas. Se refiere más bien al empeño que pones en lo que haces libremente, para que quede bien hecho y completo. Puede exigirte que pongas en juego tu voluntad en algún punto, pero al mismo tiempo te recompensa con un sentimiento creciente de amor propio.

Entender a quienes te minusvaloran

Nunca vas a poder ser feliz, ni estar a gusto contigo mismo, si mantienes una fuerte dependencia hacia la opinión de otros. No es que alguien específicamente quiera hacerte daño con sus opiniones (aunque a veces ocurre), sino que difícilmente un juicio sobre ti es lo suficientemente elaborado como para tenerlo en cuenta.

¿Crees que los demás se toman horas y horas para reflexionar sobre ti antes de emitir una opinión sobre quién eres? Seguro que no es así. Muchos actúan mecánicamente y dictan frases a la ligera. Para que una crítica sea tenida en cuenta, debería ser muy detallada y profunda.

Piensa que quizás no estás satisfaciendo las necesidades o las opiniones de esa persona, y por eso te cuestiona. Finalmente, el problema es más de esa persona que tuyo. Tu tarea en la vida no es ajustarte a lo que otros desean, sino hacer tu propio camino. Ese sendero y ese proceso son únicos y muchas veces no van a complacer a los demás. Es una buena idea que seas consciente de que eso es normal y de que a todos nos pasa.

Precisamente una de las consecuencias del amor propio es que genera aceptación y aprecio en los demás. Quien se quiere a sí mismo, suscita un respeto natural y una valoración en quienes le rodean. Quererte es una tarea que debes emprender y que te dará más satisfacciones que cualquier otra que emprendas en la vida.

 

Fuente: La mente maravillosa

8 Tácticas Abusivas En Las Relaciones Tóxicas

8 Tácticas Abusivas En Las Relaciones Tóxicas.

 

Relaciones toxicas

 

  1. Actuar con Ira:

Los despliegues de actuaciones violentas son las más comunes y más evidentes.

Pueden provenir de sentir sus temores infundados de ser abandonados, desplazados, traicionados, incomprendidos, etc.

Ataques de furia desproporcionados y repentinos, en los que se observan gritos, amenazas, groserías, descalificaciones, empujones y daño de objetos personales, entre otros.

Su finalidad es atemorizar y controlar a la víctima a fin de que se quede paralizada.

  1. Ausencia de Colaboración:

A pesar de profesar amor hacia la pareja, permanentemente se excusa cuando se le demanda alguna ayuda en la cotidianidad.

Se involucran poco en las áreas importantes de la vida de su pareja, y prefieren actuar más individualmente.

Sin embargo, aún cuando no se esmeran en prestar apoyo, si algo del plan sale mal, se afianzan en ser críticos severos de los errores de su pareja.

  1. Mecanismo de Proyección:

Hay un dicho que afirma: que cada ladrón juzga por su condición.

Es un mecanismo que implica desplazar y adjudicar a la otra persona las características y conductas propias. Ponerlas así, en la pareja.

Pueden entonces,  acusarte de engañar, de mentir, de traicionar, etc., o bien hacerte sentir culpable porque no pueden aceptar y asumir la responsabilidad y malestar de su propios actos.

  1. Aplicar la Ley del hielo:

Es un mecanismo pasivo agresivo, en el que se ignora a alguien para castigarla y coaccionarla.

De esta manera, hacerla sentir incómoda, angustiada y generar culpabilidad en la otra persona.

Con esto, lograr que la persona busque pedir disculpas, aun cuando no haya razones sólidas para hacerlo.

Es un patrón indirecto de agresión que se puede alternar con  los de ataque directo.

  1. La mirada como coacción:

Es otra forma sutil pero efectiva de control, del repertorio de intimidación de la pareja tóxica.

Puede hacerlo disimuladamente, pero la víctima entiende la señal de una mirada amenazante y sus posibles consecuencias cuando se encuentren en privado, si no actúa conforme a lo que desea  el victimario.

  1. Empleo del Sarcasmo:

La persona en este caso emplea con frecuencia la ironía para mostrar su molestia.

Es un una forma indirecta de desahogarse en la que emplea palabras de sorna como ataque camuflado para hacer daño y ridiculizar a su pareja.

  1. La Manipulación y victimización:

Es una táctica clásica: saber envolver  y convencer sobre su perspectiva y razones de su conducta, de su temor a que pase lo peor, como el abandono, la infidelidad o bien el rechazo.

Puede dar muestras abrumadoras de sentimentalismo, desamparo, emplear argumentos emotivos y traer a colación episodios desgarradores de su vida para justificar su temor y conductas controladoras y convencer a la víctima de que debe quedarse con él.

En este sentido,  la pareja tóxica se hace la víctima, aparentan  estar heridos y hacen sentir culpable a la pareja de ello.

Así,  pueden conseguir compasión y continuar controlándote.

  1. Acusarte de perder el juicio:

Es el tipo de abuso emocional más sutil, que consiste en emplear la manipulación consciente o inconscientemente,  para que la víctima dude de su propio criterio.

Esencialmente, es cuando alguien trata de hacerte dudar de tu memoria, percepción y cordura. Por lo cual, la persona puede sentir confusión, angustia y hasta depresión.

 

Conocer estas tácticas, puede ayudarte a reconocer la violencia, saber  distanciarte y dejar de ser una víctima de abuso.

 

El bullying

El bullying

 

La intervención de los padres, tanto del acosado como del acosador, frente al fenómeno del acoso escolar o bullying es muy necesaria. Estar a uno u otro lado de la barrera es estar en el problema y tan importante es impedir que el acosador siga acosando como que la víctima siga sufriendo acosos.😕

Es muy difícil para muchos padres reconocer algo negativo en la conducta de sus hijos, por eso es muy importante, cuando se detecta el caso, que ellos trabajen directamente con la escuela para resolver este problema, de una forma inmediata, ya que normalmente el problema de una mala conducta suele crecer como una bola de nieve. Lo que jamás deben hacer los padres del acosador es usar la violencia para reparar el problema. Pueden ser acusados de malos tratos hacia su hijo.

Estos consejos pueden ayudarte a canalizar la situación hacia un lado positivo:

1. Investiga por qué tu hijo es un acosador.

2. Habla con los profesores, píeales ayuda, y escucha todas las críticas sobre tu hijo.

3. Acércate más a los amigos de tu hijo y observa qué actividades realizan.

4. Establece un canal de comunicación y confianza con tu hijo. Los niños necesitan sentir que sus padres les escuchan.

5. Vigílate para no culpar a los demás por la mala conducta de tu hijo.

6. Colabora con el colegio dando seguimiento al caso y registrando las mejoras.

7. Canaliza la conducta agresiva de tu hijo hacia algún deporte de competición, por ejemplo.

8. Señala a tu hijo que la conducta de acoso no está permitida por la familia.

9. Déjale claro lo que ocurrirá si el acoso continúa.

10. Enséñale a practicar buenas conductas.

11. No ignores la situación. Mantén la calma y procura saber como ayudar a tu hijo.

12. Ayuda a tu hijo a manifestar sus insatisfacciones y frustraciones sin agresión.

13. Demuestra a tu hijo que le sigues amando tanto o más que antes. Pero que desapruebas su comportamiento.

14. Anímale a que reconozca su error y a que pida perdón a la víctima. Elogia sus buenas acciones.

La personalidad neurótica

 

La personalidad neurótica: el trastorno del 95% de la población

 

Seguro que has oído la palabra neurosis en muchas ocasiones, incluso puede que hayas llamado a alguien neurótico, pero si te preguntan qué significa ser neurótico ¿sabrías responder? Las conductas neuróticas afectan a la mayoría de la población, ya que la sociedad actual las fomenta. Vamos a ver qué características tiene la personalidad neurótica.

 

 

La personalidad neurótica

El término neurosis se utilizó por primera vez en 1777 para describir enfermedades emocionales. Actualmente se usa como comodín para llamar a todas aquellas afecciones emocionales que no tienen un origen físico. En otras palabras, neurosis se refiere a alteraciones mentales que nos provocan problemas emocionales.

Esto te puede parecer “raro” y que sólo le pasa a unos pocos, pero no es así. Por ejemplo, cuando perdemos el control de nuestras emociones, estamos siendo neuróticos. Y perder el control es tan fácil como dejar que otras personas dominen tus reacciones, ya sea enfadándonos, molestándonos o poniéndonos tristes por cosas que hacen los demás.

  • Enfadarse porque tu equipo de fútbol ha perdido es ser neurótico.
  • Sentir culpa porque no has comprado un regalo de cumpleaños es ser neurótico.
  • Sentir envidia porque tu vecino tiene un coche más grande es ser neurótico.
  • Sentirse triste por no tener pareja es ser neurótico.

Esos son sólo unos ejemplos de la enorme cantidad de conductas neuróticas que ocurren a diario. Como ves, todos tenemos en algún grado cierto tipo de neurosis, todos dejamos que otras personas nos afecten y nos influyan de alguna manera.

Las emociones surgieron para adaptarnos al entorno, y como animales de manada que somos, nuestro entorno siempre ha sido en grupos. Por eso tenemos emociones que reaccionan con conductas de otras personas.

 

 

Emociones que inmovilizan a los neuróticos

Si bien todos tenemos este tipo de comportamientos, hay personas cuya neurosis llega a impedirles tener una vida normal, tomar decisiones y ser felices.

 

Estas personas tienen dificultades para controlar sus emociones o se ven abordadas por fenómenos negativos constantemente como:

  • Culpa
  • Remordimientos
  • Necesidad de aprobación
  • Miedo a lo desconocido
  • Preocupación
  • Obligaciones sociales
  • Dependencia

 

 

Como ves, son muy comunes en la actualidad. Un neurótico vivirá por y para ellas, incluso las fomentará. Si lo unimos a que la sociedad incita los comportamientos neuróticos, tenemos un círculo vicioso del que es difícil salir.

En definitiva, una persona neurótica está muy lejos de tener una personalidad sana.

 

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El vampiro emocional

 

Cómo detectar a un vampiro emocional: 9 claves

 

Los vampiros emocionales son aquellas personas que se “alimentan” de nuestras emociones positivas para aliviar su falta de ánimo y negatividad.

 

En esta lección encontrarás 9 claves sobre cómo detectar a un vampiro emocional.

 

 

Cómo es un vampiro emocional: ejemplo práctico

El término “vampiro” le da un aire ficticio e irreal, pero en realidad todos interactuamos con las emociones de los demás. A veces de forma positiva y otras de forma negativa.

Un ejemplo interacción emocional positiva ocurre cuando te alegras porque tu hijo ha marcado un gol en un partido de fútbol. Estás “alimentando” tu alegría gracias a la suya, pero sin necesidad de reducir la felicidad de la otra persona.

 

Una interacción emocional negativa ocurre cuando, por ejemplo, te entristece que tu vecino se haya comprado un coche nuevo. Tú llevas toda la vida con coches de segunda mano y te da una envidia su nuevo BMW que no puedes con ella.

 

En esta última situación, es fácil que te conviertas en un vampiro emocional. Para ello, bastaría con acercarte a tu vecino cuando baja de su coche para decirle:

 “He oído que estos BMW tienen mucho gasto de mantenimiento. Te va a salir caro a la larga. Deberías haberte comprado un Mercedes”.

 

Ahí estarías saboteando la elección de la otra persona, intentando crear una emoción negativa en ella y así reducir el malestar causado por la envidia. Esto es ser un vampiro emocional.

 

 

Características de los vampiros emocionales

Pueden ocurrir acciones aisladas de vampirismo emocional y esto no indica que la persona sea negativa o tóxica. Tampoco que te tengas que alejar de ella como si tuviera la peste. Todos, en un momento u otro, hemos realizado algún acto de este tipo. Somos humanos. Pero cuando estas conductas ocurren con frecuencia en una persona, suelen ser un indicador de un problema mayor en su personalidad.

Si crees que conoces a alguien así, a continuación tienes otras conductas que también puede tener un depredador emocional.

 

Comorbilidad del vampirismo emocional

Baja autoestima: las personas que necesitan bajar las emociones positivas de los demás suelen presentar una autoestima baja. Al no poder soportar el éxito ajeno, necesitan boicotear al otro. Una persona con una autoestima y personalidad sanas sólo sentirá felicidad y alegría cuando a los demás les va bien. No confundir una autoestima sana con la autoestima inflada y falsa de las personas narcisistas.

 

Negatividad, pesimismo: Suelen ver el mundo desde el peor ángulo posible. En consecuencia, no se ven capaces de conseguir lo que tienen los demás. Si ven a alguien feliz, no intentarán ser felices, esto no es una opción posible para ellos. Les resulta más fácil eliminar la felicidad de los demás.

 

Manipulación: el acto del vampirismo emocional es una manipulación. Por ejemplo, en el caso del vecino con el coche nuevo, el vampiro realiza un comentario aparentemente normal, en una ocasión circunstancial y justificada, pero en realidad las intenciones son otras y lleva a un resultado negativo para el vecino. Cuando hay comportamientos con intenciones “subliminales” y hay alguna consecuencia negativa para otros, se puede hablar de manipulación.

 

Utilizan el chantaje emocional: Otra característica manipuladora que pueden tener los vampiros emocionales. Pueden utilizar el cariño, el amor, el sexo o la amistad como moneda de cambio.

Se hacen la víctima: Esta es una gran defensa ante situaciones en las que una manipulación queda revelada. Si, por ejemplo, el vecino del coche nuevo responde al comentario del vampiro con un “¿Es que tienes envidia?”, el vampiro se enfadará y se sentirá ofendido por esa insinuación.

Así se convierte en la víctima de la conversación. Si el vecino cae en la táctica del victimismo, se sentirá mal por “haber dañado” al otro y querrá pedir perdón o reparar el daño, cayendo bajo el control del vampiro emocional.

 

Mentiras frecuentes: El tipo más básico de manipulación. Lo que más ocurre es que intenten mentir sobre las intenciones de los comentarios hirientes, inventando excusas para justificarlos.

 

 

 

Cómo detectar a un vampiro emocional: 9 claves

Con las características anteriores y un poco de observación, serás capaz de reconocer a un vampiro emocional. Pero si necesitas más pistas, aquí tienes 9 claves que te pueden ayudar. Como siempre, no tienen por qué presentarse todas las claves en un vampiro emocional.

Toda persona es única y diferente.

 

1. Hablan mucho de ellos mismos

No escuchan, se limitan a hablar. Tienen mucho que decir de lo que han conseguido, y poco tiempo para escucharte a ti.

2. Tienen poca o ninguna empatía

Como ocurre con los psicópatas, los vampiros emocionales no piensan en el daño que están causando o las consecuencias que sus actos tienen para los demás. Se centran en lo que ellos sienten.

 

3. Tienen una vida personal vacía

A pesar de que hablen mucho de ellos mismos, sus palabras suelen estar vacías, plagadas de mentiras y de historias de otras personas. Además, no suelen tener relaciones duraderas ni amistades sanas.

4. Requieren de ti mucho más que otras personas

Siempre están pidiendo favores o ayuda. Se muestran necesitados y vulnerables, pero en realidad se aprovechan de tu buena voluntad.

5. Te controlan

Suelen contar con tu tiempo como si les perteneciera. Hablan de sí mismos durante horas cuando se reúnen, vas siempre al lugar que el vampiro emocional quiere y a la hora que quiere, le surgen imprevistos para abandonar la situación cuando ya no siente que controla la situación, etc. En definitiva, todo ocurre bajo su control.

6. Hablan sobre tus errores y sobre los errores de los demás

Su mayor afición es la crítica. Hablan de todo lo malo que tienen los demás, y si no lo tienen, se lo inventan. Tú no te salvas: remarcarán tus errores pasados y presentes para que te sientas vulnerable. Usan esta conducta para sentirse superiores a los demás.

7. Se quejan

Sus vidas son malas. Siempre tienen algo de lo que quejarse y hacerse la víctima. Dolores de articulaciones, malos días en el trabajo, peleas de amigos, enfrentamientos de vecinos… siempre hay algo. Con ello consiguen que te compadezcas, absorbiendo tu estado de ánimo positivo.

8. Te dejan vacío

Eso es lo que sientes cuando esa persona se marcha: agotamiento emocional, sensación de vacío y desgaste psicológico. Han conseguido su objetivo y te han quitado toda tu buena energía.

9. Dan malas vibraciones

Transmiten un sentimiento oscuro y poco agradable, aunque a menudo son hábiles escondiendo esta faceta con una elaborada y buena primera impresión.

Cómo enfrentar a un depredador emocional

Los actos de vampirismo emocional se manifiestan con más frecuencia en relaciones cercanas. Al tener un mayor contacto, es más fácil que las personas cercanas sean las más afectadas.

 

El vampiro emocional dispone de más información para utilizar en las manipulaciones y conoce dónde puede tocar, emocionalmente hablando, para tener un mayor efecto. Además, la confianza que suele haber en una relación cercana hace más difícil poder enfrentarlos.

 

Para poder dar una explicación más exacta, voy a marcar diferencias según la relación que tengas con el vampiro emocional.

Cómo vivir con ellos: padres

Esta es la situación más compleja de todas. Si la persona que crees que es un vampiro emocional es uno de tus padres, hay mucho por hacer.

 

El haberte dado cuenta es el paso más importante.

 

Muchos nunca llegan a ver que su núcleo familiar es tóxico o disfuncional. Lo creas o no, gran parte de la personalidad de tus padres ha pasado a formar parte de la tuya.

Si te han tratado constantemente con mentiras, chantajes y otros tipos de manipulación, tu personalidad habrá absorbido demasiadas pautas de comportamiento que serán un lastre en tu día a día. Puede que te sientas triste sin un motivo claro o puede que sientas que apartas a los demás de ti sin saber cómo.

 

 

 

Como acciones principales te aconsejo las siguientes:

  • Intenta hablar con ellos sobre cómo te sientes: a veces queremos que nos entiendan telepáticamente. Esto no funciona. Marca un momento y ten una conversación con ellos sobre cómo te sientes. Sin acusaciones, sólo comunica tu punto de vista.
  • Sé asertivo: Si no funciona la conversación, sólo marca tu límite, comunicando qué no te gusta y qué no vas a permitir. Ten paciencia y no intentes cambiarlos. En lugar de ello, cambia tu reacción ante ellos.
  • Toma distancia: Pasa el menor tiempo con tus padres. Independízate tan pronto como puedas. Ellos llevan mucho tiempo siendo como son y les será difícil cambiar. La mejor manera de salir de su influencia es salir de casa.

 

 

 

Cómo escapar de una relación de pareja con un vampiro emocional

Las relaciones de pareja forman un microcosmos único que sólo entienden las personas dentro de la relación. Hay infinidad de normas no escritas que no se ven desde fuera. Por tanto, los consejos generales que te puedo dar son muy vagos. En general, lo más importante es la comunicación. Intenta trasmitir cómo te sientes con sus comportamientos dañinos. Da alternativas que te gustarían a esos actos y ten mucha paciencia.

 

Si la persona que crees que es un vampiro emocional es alguien con una relación más lejana, como amigos o vecinos, la situación suele ser más sencilla. Sólo necesitas no intentar cambiar a los demás y preocuparte por tu reacción ante ellos. Si pones distancia y límites ante personas que hacen daño, tu vida mejorará rápidamente.

En definitiva, el vampirismo emocional no es otra cosa que vivir a costa de las emociones de los demás. Son comportamientos egoístas y degenerativos que si no los reconoces a tiempo tu salud mental y física pueden verse comprometidas. Tratarlos frecuentemente causa desgaste y estrés, tanto emocional como físico. Es prudente recordar que los problemas de desgaste emocional inciden con el tiempo en la aparición de algunas enfermedades. De ahí la importancia en aprender a reconocer este tipo de personas y tomar cartas en el asunto lo antes posible.

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