Cómo Actuar con Alguien que Te Desvaloriza

Nadie te puede infravalorar si tú no te dejas, es decir, si tú eres consciente de tu propio valor personal entonces, tienes el criterio suficiente para no tolerar actitudes injustas en los demás.

En ocasiones, cuando dudamos de nosotros mismos somos más vulnerables ante la posibilidad de caer en las redes de relaciones tóxicas que son veneno puro a nivel emocional.

Pero además, si cuando alguien te dice algo que te hace sentir infravalorado en el trabajo, por ejemplo, tú eres capaz de marcar distancia respecto de esa afirmación sin dejar que el comentario externo te haga dudar de tu propia verdad, también estás en el camino de la superación personal. El valor del entusiasmo es inmenso.

Cómo tener un criterio propio

1. Cuando sientas que una persona te ha humillado no te guardes el malestar y expresa de forma asertiva tu punto de vista sobre un tema en concreto. La realidad es que es más difícil ser asertivo cuando te sientes humillado. Para no perder las formas en una situación así, evita responder a un ataque con otro ataque.

2. En el caso de que se trate de una persona de tu confianza quien ha herido tus sentimientos es importante que mantengas una conversación tranquila para aclarar el enredo porque puede suceder que el otro no quisiera decir eso exactamente. Con frecuencia, el malestar surge de un mal entendido.

3. No cometas el error de convertir una actitud de este tipo en la excusa para demostrarle a ese alguien que se equivoca. Deja que cada quien cargue con sus propios errores. No es tu papel demostrarle a todo el mundo que eres una persona con talento. De hecho, por mucho que te esfuerces, siempre habrá gente que dude de ti. Por tanto, céntrate en gustarte a ti mismo y en sentirte bien contigo mismo.

4. Date permiso para sentirte herido porque no es agradable hacer frente a este tipo de situaciones. Pero no te quedes estancado en esa anécdota y pasa página cuanto antes porque la vida es mucho más.

Cómo Superar el Síndrome del Espejo

Consejos prácticos para superar el síndrome del espejo y dejar de sufrir por complejos físicos.

Cómo Superar el Síndrome del Espejo

Vives rodeado de espejos que te muestran la proyección de tu propio físico. Espejos en casa, espejos en las tiendas de ropa, puedes observar tu reflejo en los cristales de los escaparates… Y ahora, por si esto fuera poco, también puedes observar tu propia imagen constantemente en forma de selfie en Instagram.

Esta sobreexposición a la propia imagen en una sociedad en la que la presión estética es tan notable puede llevarnos a lo que se conoce como el síndrome del espejo si adoptamos una actitud negativa hacia nosotros mismos.

Características del síndrome del espejo

El síndrome del espejo, al más puro estilo de la madrastra de Blancanieves, muestra la obsesión con la propia imagen corporal. Pero, lo más significativo en este tipo de situación, es que la persona tiene una visión distorsionada de sí misma. Exagera sus defectos y no valora su belleza.

El modo en el que nos relacionamos con nuestro propio cuerpo influye en los vínculos que establecemos con los demás y en la actitud que adoptamos ante la vida. Una persona segura de sí misma, se siente bien en su propia piel. Por el contrario, quien arrastra conflictos en torno a este tema, reprime conflictos y malestares.

El cuerpo es una parte muy importante de nosotros mismos. Es la parte física que nos acompaña en todo momento. En la era de las nuevas tecnologías, este síndrome del espejo también está muy condicionado por la propia influencia negativa de las redes sociales donde muchas chicas son víctimas de comentarios destructivos. Y en algunos casos, pueden terminar creyendo aquello que otros dicen de ellas.

Recuerda la historia del Mito de Narciso. El joven que murió ahogado en el río porque estaba enamorado de su propio reflejo.

Cómo superar el síndrome del espejo

  • 1. Actitud crítica con las revistas de moda. Disfruta de estas publicaciones pero teniendo claro que la imagen que muestran no es real. Estas revistas muestran un único prototipo de belleza, sin embargo, en la vida real, existe una diversidad de formas y cuerpos.
  • 2. Superar los complejos. Si tienes algún complejo, haz algo por afrontarlo. Haz algo que te ayude a relacionarte mejor con este aspecto de tu propia anatomía. ¿Por qué te focalizas solo en este punto? Intenta observarte a ti mismo de forma integral.
  • 3. Ríete de ti mismo. Cuando ríes, tu propia expresión facial cambia por completo, pero también, tu propia perspectiva de una situación. Aprende a relativizar.
  • 4. La belleza trasciende a lo físico. Resulta un tópico decirlo pero es cierto. Lo que realmente te enamora de otra persona es su actitud. Una persona con una actitud emocional de optimismo, alegría e ilusión, irradia una belleza propia. Por el contrario, una persona muy guapa pero insegura o que no da valor a otros aspectos de su personalidad, no tiene ese carisma.

El espejo debería ser tu aliado, no tu enemigo. Por tanto, sé fiel a la autenticidad que mueve tu vida dando las gracias cada día a ese cuerpo que te mantiene en pie.

 

El poder de las emociones

El poder de las emociones

 

Es muy importante no caer en subestimar las emociones, son tan importantes para las personas como la razón. Tengamos presente que una emoción es un proceso por el cual se trasmite la información cognitiva y sensorial acerca de un estímulo externo, las mismas van desde las vías del cuerpo hasta la médula espinal, en esa sinapsis se estimula la secreción hormonal.

Si nos basamos solo en la definición anterior podemos llegar a pensar que se trata de un proceso totalmente individual, pero las emociones son fenómenos que se relacionan, ya que se encuentran cargadas de significados culturales que nos permiten interactuar de determinadas formas.

La importancia de las emociones

A continuación te brindaremos algunos puntos claves que permitirán comprender la importancia de las emociones.

Un punto muy importante son las posturas corporales y el reconocimiento facial. Tengamos en cuenta que las emociones se reflejan en las posturas corporales, se hacen notar en neutros gestos, en la manera en que hablamos, caminamos, nos sentamos y nos comunicamos con las demás personas.

Es fácil poder poder diferenciar si alguien está triste, enojado, feliz, etc. Una de las teorías más conocidas señala que las emociones tienen relación directa con la expresividad facial. Paul Ekman se enfocó en estudiar la expresividad del rostro, perfeccionando un sistema de codificación. Este sistema permite reconocer diferentes emociones por medio de los movimientos involuntarios de los músculos del rostro, músculos oculares y de la cabeza.

Dentro de la teoría de las emociones básicas existe se considera que hay un número determinado de emociones que se experimentan para conseguir una respuesta adecuada o adaptativa frente a ciertos estímulos. Desde la perspectiva las emociones son entendidas como fenómenos neuropsicológicos que ayudan en las conductas adaptativas.

En muchos casos, y pensando en la perspectiva conductista, la emoción funciona como una consecuencia (negativa o positiva) que ayuda a discriminar entre qué conductas reproductir y en qué circunstancias. Cuando se experimentan algunas emociones en ciertos momentos se pueden modificar las conductas a mediano y largo plazo, dependiendo si la emoción que se experimenta es desagradable o agradable.

Además, las emociones nos permiten elaborar esquemas de procedimiento y de pensamientos, que desligan ciertas posibilidades de acción, las emociones nos predisponen a la acción y nos ayudan a generar actitudes, conclusiones, planes y proyectos.

Una de las funciones más importantes de las emociones es la de facilitar en los procesos de enseñanza y aprendizaje mediante experiencias con carga afectiva.

Francisco Mora, un reconocido neurocientífico, considera que el cerebro puede aprender por medio de las emociones. El mismo investigador nos anima a explorar y estimular lo anterior desde los primero años de la infancia.

Por otra parte, los expertos en la materia, consideran que existe un vínculo entre el ánimo y la actividad somática. La emociones pueden provocar malestares orgánicos importantes que fueron ampliamente estudiados, cómo las emociones pueden generar malestares orgánicos importantes. Desde la neurociencia señalan que la somatización clínica se encuentra directamente relacionada con una actividad específica del sistema nervioso central.
Desde una de las ramas de la sociología consideran que las emociones funcionan también como reguladoras sociales. Se ha estudiado de qué forma la vergüenza, la culpa y la molestia generan determinadas interacciones. A través de las emociones generamos marcos de identificación cognitivo y afectivos que nos ayudan a relacionarnos con los demás.

El Amor sin Compromiso

El Amor sin Compromiso

 

El amor sin compromiso es una posición social inventada con el propósito de no tener objetivos y para no resistir el paso del tiempo.
Toda relación humana, aún la aparentemente más efímera, implica un compromiso, aunque no existan papeles firmados, ni contratos, porque por el solo hecho de establecer un vínculo exige responder a ciertas expectativas.
Por otro lado, todos deseamos encontrar una pareja para siempre, aunque esto sea una quimera y no llegue a concretarse nunca.

En el ámbito comercial también exige compromiso personal, porque tanto el amor como el dinero tienen mucho en común a la hora de las definiciones y los hechos concretos; y si hablamos de afectos, más aún, porque involucra a los sentimientos, que son mucho más difíciles de mantener encubiertos.

Por eso, aunque una pareja no tenga el propósito de formalizar un compromiso formal, igualmente será una relación que no estará exenta de reglas y condiciones.

El hecho de no vivir juntos ni de no compartir todos los ámbitos de la vida, obligará a ambos a respetarse mutuamente sus respectivos espacios familiares y sus anteriores compromisos.

Aunque en una relación de pareja, tres son una multitud, no es condición suficiente para alcanzar una plena intimidad, porque al no poder compartir sus correspondientes relaciones con otros, cada uno tendrá que restarle tiempo e importancia a ese vínculo para poder responder a los requerimientos de sus respectivos grupos.

Porque si una nueva relación de pareja se atreve a monopolizar la atención, sin la intención de crear el consecuente compromiso, quedará descalificado de plano por los que los rodean aunque jamás lo hayan conocido.

En el caso de parejas con hijos de relaciones anteriores, será aún peor, se mantendrán al margen de toda cuestión e indiferentes a las situaciones personales y entonces será una relación casi virtual, solamente para ellos dos.

Cada festividad tradicional y evento familiar no podrán ser compartidos, porque es una relación sin identidad, que se caracteriza por las ausencias, la evitación y el desencuentro, y por el miedo a ser absorbido por la situación, sin haberlo querido.

Algunas parejas de este tipo tienen un teléfono celular exclusivo que les permite la ilusión de estar conectados, aunque sea por teléfono, como un modo de evitar inútilmente de caer en el tedio y la sensación de vacío.
El celular se transforma entonces en el instrumento mediático que intenta infructuosamente que la endeble conexión no se interrumpa y se mantenga pendiendo de un hilo.

Pero este estado de cosas tan frágiles y perecederas, con el tiempo se desgastan, las ausencias se acentúan, los llamados telefónicos no se contestan, los compromisos de ambos se multiplican y se hacen cada vez más difíciles los encuentros que se comienzan a convertir en obligaciones forzadas.

Ambos podrán valorar esa relación pero aquellos que los rodean no lo harán, porque para el grupo social de cada uno no existen.

Constituidas bajo estas condiciones las parejas se enfrían, no resisten el paso del tiempo y terminan separándose; porque en definitiva se trata de dos extraños que no se llegan a conocer, que intentan lo imposible, mantener una relación que no se sostiene por falta de historia, de significados y de presencias, convertidas en personas circunstanciales cuyo recuerdo borrará el olvido.

El símbolo de la pareja tradicional está en el inconsciente colectivo, es inútil tratar de ignorarlo pretendiendo un cambio de estructuras y el miedo al compromiso convierte a una persona en alguien aislado, sin la posibilidad de crear lazos afectivos genuinos.
Además es difícil llegar a conocer a alguien fuera de contexto, porque las relaciones son parte de uno mismo, forman nuestra historia y en gran medida define nuestra identidad y nuestro estilo.

¿Qué es la Rigidez Mental y Cómo te Afecta?

La rigidez mental es una forma reduccionista de observar la realidad desde un único patrón de comportamiento.
¿Qué es la Rigidez Mental y Cómo te Afecta?

El pensamiento único es la actitud que define a aquellas personas que tienen rigidez mental de forma frecuente o a quienes se encuentran en una etapa en la que observan la realidad desde un único modo posible. La rigidez mental genera mucho sufrimiento porque la persona no amplía su perspectiva entendiendo que cada persona tiene su propia experiencia y felicidad. Es natural que tú tengas tu propia visión de la realidad.

Sin embargo, debemos tener cuidado con aquellos pensamientos que nos mantienen estancados en la zona de confort porque desde esta zona de confort podemos observar con recelo aquello que rompe con nuestras expectativas. No somos más sabios por reafirmarnos constantemente en nuestras propias ideas previas que roban cualquier margen de flexibilidad en la adaptación al cambio.

El mayor riesgo de este tipo de patrón de comportamiento es que la persona puede llegar a adoptar actitudes negativas que se cronifican en el tiempo. La persona puede llegar a pensar que siempre tiene la razón, y esto afecta a sus propias relaciones personales porque los demás se sienten juzgados y se distancian. La persona tiene un puzzle mental que sigue una misma secuencia previsible. ¿Cuáles son los efectos de la rigidez mental?

 

No te das la oportunidad de sorprenderte a ti mismo

Un signo de madurez es que te des la oportunidad de aceptar que puedes estar equivocado en relación con aquello que siempre habías creído sobre un asunto, o simplemente, darte el permiso de cambiar de opinión porque tú, hoy, ya no eres la misma persona de hace cinco años. Tienes vivencias que no tenías entonces. Y esto puede llevarte a cambiar de parecer.

Apertura a los demás

El riesgo de la rigidez emocional es que la persona termine encerrada en su propio punto de vista y seleccione a sus amigos a partir de la afinidad de pensamiento. La diversidad es un aliciente de aprendizaje en una conversación, por ejemplo.

Imagina lo aburrido que sería hablar constantemente con personas que piensan exactamente igual que tú. Mientras que la asertividad crea puentes en las relaciones personales, la rigidez emocional construye muros invisibles, pero que se sienten.

Muchos miedos

Esta forma de existencia, lejos de motivarte para lograr nuevas metas, te mantiene anclado en el miedo de ir más allá de esa rutina en la que te sientes cómodo, aunque no por ello, feliz. Incluso, puede asustarte algo que sea bueno para ti, sin embargo, no te cuestionas ese hecho por algún tipo de creencia negativa o algún filtro limitante.

¿Cómo cambiar la rigidez mental?

Existen iniciativas que son prácticas y constructivas para enriquecer la visión personal sobre la realidad. Por ejemplo, viajar es una fórmula de enriquecimiento personal. Pero, también, leer y ver cine. A través de la literatura o la ficción, puedes observar que en la vida, no existe un único modelo de existencia sino que cada persona tiene su propia historia.

La rigidez mental es agotadora porque se convierte en una especie de cárcel de las ideas.