El poder de las emociones

El poder de las emociones

 

Es muy importante no caer en subestimar las emociones, son tan importantes para las personas como la razón. Tengamos presente que una emoción es un proceso por el cual se trasmite la información cognitiva y sensorial acerca de un estímulo externo, las mismas van desde las vías del cuerpo hasta la médula espinal, en esa sinapsis se estimula la secreción hormonal.

Si nos basamos solo en la definición anterior podemos llegar a pensar que se trata de un proceso totalmente individual, pero las emociones son fenómenos que se relacionan, ya que se encuentran cargadas de significados culturales que nos permiten interactuar de determinadas formas.

La importancia de las emociones

A continuación te brindaremos algunos puntos claves que permitirán comprender la importancia de las emociones.

Un punto muy importante son las posturas corporales y el reconocimiento facial. Tengamos en cuenta que las emociones se reflejan en las posturas corporales, se hacen notar en neutros gestos, en la manera en que hablamos, caminamos, nos sentamos y nos comunicamos con las demás personas.

Es fácil poder poder diferenciar si alguien está triste, enojado, feliz, etc. Una de las teorías más conocidas señala que las emociones tienen relación directa con la expresividad facial. Paul Ekman se enfocó en estudiar la expresividad del rostro, perfeccionando un sistema de codificación. Este sistema permite reconocer diferentes emociones por medio de los movimientos involuntarios de los músculos del rostro, músculos oculares y de la cabeza.

Dentro de la teoría de las emociones básicas existe se considera que hay un número determinado de emociones que se experimentan para conseguir una respuesta adecuada o adaptativa frente a ciertos estímulos. Desde la perspectiva las emociones son entendidas como fenómenos neuropsicológicos que ayudan en las conductas adaptativas.

En muchos casos, y pensando en la perspectiva conductista, la emoción funciona como una consecuencia (negativa o positiva) que ayuda a discriminar entre qué conductas reproductir y en qué circunstancias. Cuando se experimentan algunas emociones en ciertos momentos se pueden modificar las conductas a mediano y largo plazo, dependiendo si la emoción que se experimenta es desagradable o agradable.

Además, las emociones nos permiten elaborar esquemas de procedimiento y de pensamientos, que desligan ciertas posibilidades de acción, las emociones nos predisponen a la acción y nos ayudan a generar actitudes, conclusiones, planes y proyectos.

Una de las funciones más importantes de las emociones es la de facilitar en los procesos de enseñanza y aprendizaje mediante experiencias con carga afectiva.

Francisco Mora, un reconocido neurocientífico, considera que el cerebro puede aprender por medio de las emociones. El mismo investigador nos anima a explorar y estimular lo anterior desde los primero años de la infancia.

Por otra parte, los expertos en la materia, consideran que existe un vínculo entre el ánimo y la actividad somática. La emociones pueden provocar malestares orgánicos importantes que fueron ampliamente estudiados, cómo las emociones pueden generar malestares orgánicos importantes. Desde la neurociencia señalan que la somatización clínica se encuentra directamente relacionada con una actividad específica del sistema nervioso central.
Desde una de las ramas de la sociología consideran que las emociones funcionan también como reguladoras sociales. Se ha estudiado de qué forma la vergüenza, la culpa y la molestia generan determinadas interacciones. A través de las emociones generamos marcos de identificación cognitivo y afectivos que nos ayudan a relacionarnos con los demás.

Somatizaciones, lo que nos dice el cuerpo

¿Cuántas veces nos ha dolido la cabeza ya que hemos tenido un día sumamente estresante? ¿Cuándo nos ha costado digerir algo que nos ha pasado y hemos acabado con dolores o molestias en el estómago? ¿y esa sensación de cansancio aunque no hayamos hecho nada? En psicología, hablamos de somatizaciones cuando alguna persona nos habla de ello y no hay causa médica que justifique estas molestias.

¿Qué son las somatizaciones?

Entendemos que una persona está somatizando cuando tiene molestias en el cuerpo como consecuencia de algún problema de tipo emocional o psicológico. En cierta manera, podríamos decir que es un mensaje que nos da el cuerpo para resolver la situación y aprender a gestionarlo de manera diferente.

Algunos ejemplos de somatizaciones frecuentes son:

  • Dolor de cabeza
  • Sensación de cansancio
  • Problemas estomacales y/o intestinales
  • Contracturas en la espalda o cervicales
  • Bruixismo o rechinar de los dientes mientras dormimos
  • Alteraciones en la menstruación
  • Afonía o perder la voz

¿Qué podemos hacer?

Primero de todo, es importante es identificar los detonantes. ¿Qué situaciones han pasado ese día o en el último tiempo que puedan explicar esa molestia? Para ello, puede ser interesante escuchar el propio cuerpo y el propio malestar para ver qué nos quiere decir. Por ejemplo, cuando nos duele la espalda puede significar que estamos cargando muchos temas e, incluso, temas que no nos corresponden. Por ello, es necesario valorar el dolor y el mensaje que nos está proporcionando.

En segundo lugar, una vez identificado los detonantes, es importante buscar maneras alternativas para poder hacerle frente.

  • ¿Me estoy encargando de demasiadas cosas? Hay que valorar la opción de delegar y/o priorizar aquellos aspectos más importantes y urgentes desestimando aquellos que puedan ser secundarios.
  • ¿Me he enfadado, pero no he dicho nada? La rabia, como las demás emociones, la hemos de dejar salir y expresar. En caso de que resulte difícil comunicarlo a la otra persona, buscar alternativas saludables para externalizar esta emoción activa como puede ser el deporte, el arte, la escritura, etc.
  • ¿Estoy pasando una época con más ansiedad por algún tema del entorno? En ocasiones, las circunstancias que nos rodean no las podemos modificar pero sí nuestra actitud a ella. En este sentido, es conveniente hacer un trabajo de los propios pensamientos limitante así como aprender o ejercicios de relajación y respiración.

Para acabar, pero no menos importante, es necesario aprender a cuidarse a uno mismo. Buscar válvulas de escape propias y actividades agradables que nos permitan equilibrar la balanza para disminuir el propio malestar.

10 alimentos buenos para la diabetes

Alimentos ricos en vitaminas y minerales con índice glicémico bajo

Las naranjas son buenas para la diabetes

Entre las frutas cítricas buenas para tu diabetes se destacan: las naranjas, toronjas, limas y limones. Estos frutos están cargados de fibra soluble y vitamina C, buena para el control de tu diabetes. La fibra soluble ayuda a regular tus niveles de glucosa en la sangre y la presión sanguínea. La fibra te ofrece sensación de saciedad; una naranja mediana contiene aproximadamente 62 calorías y 3.1 gramos de fibra. Es una merienda nutritiva que te mantendrá lleno hasta tu próxima comida ayudándote en el control de peso.

La vitamina C es necesaria para el crecimiento y reparación de tejidos a través del cuerpo. Ayuda a sanar más rápido las heridas y a formar tejido cicatricial. También ayuda a reparar cartílagos, tendones, ligamentos, vasos sanguíneos, huesos y dientes.

La vitamina C es hidrosoluble, lo que significa que se disuelve en agua. El cuerpo no la almacena, la utiliza y las cantidades sobrantes las elimina a través de la orina. Es por esto que tu cuerpo necesita un suministro continuo de vitamina C diaria. Los suplementos vitamínicos ayudan, pero la mejor manera de consumir vitamina C es a través de la fruta para así obtener la fibra.

 

Vegetales de hoja verde oscuro

Espinacas
Toshihide Sato/Getty Images

Las espinacas, coles verdes o berzas y coles rizadas son bajísimas en contenido calórico y carbohidratos. Puedes comer hasta la saciedad y aún mantener tu peso.

Las espinacas son muy nutritivas. Entre sus vitaminas se destacan la vitamina A, B2, B6, C, E y K. La vitamina A ayuda a tu diabetes ya que es buena para la salud visual, la piel y combate las infecciones. La espinaca también es fuente de minerales: hierro, calcio, sodio, fósforo, magnesio y potasio. El hierro ayuda a fortalecer la sangre y el calcio es bueno para los huesos.

Bayas

Bayas para el control de la diabetes
pippalou/morgueFile

Se le consideran frutos del verano ya que el pico de su cosecha ocurre en los meses cálidos. Las variedades más comunes son: arándanos, fresas, frambuesas y moras. Las bayas están cargadas de antioxidantes, vitamina C, potasio y fibra.

La vitamina C es uno de muchos antioxidantes o nutrientes que bloquean el daño causado por los radicales libres. Los radicales libres son responsables del proceso de envejecimiento y enfermedades como el cáncer, la cardiopatía y la artritis. El consumo de bayas ofrece protección al cuerpo contra éstas enfermedades a la vez que ayuda a reducir los daños de químicos y contaminantes que se encuentran en el medio ambiente, como el humo del cigarrillo.

Los arándanos son ricos en fitonutrientes. Los fitonutrientes son sustancias que poseen algunos alimentos que ayudan a que las células del cuerpo puedan comunicarse mejor entre si, evitan las mutaciones a nivel celular y previenen la formación de células cancerosas. Los arándanos también ayudan a reducir los niveles de colesterol.

Pescados ricos en ácidos grasos omega 3

Filete de salmón en una sartén con ajo y hierbas
 Malorny/Getty Images

Los ácidos grasos omega 3 se encuentran entre los llamados pescados azules: el salmón, el atún, la sardina, la trucha, la anchoa y el hígado de bacalao.

Se ha comprobado científicamente que el consumo de ácidos grasos omega-3 ofrece una disminución de riesgo de padecer diabetes tipo 2. Si ya sufres de diabetes tipo 2, puedes estar en riesgo de afecciones cardíacas. Los ácidos grasos ayudan a reducir la presión arterial, bajar los niveles de triglicéridos en la sangre y reducir las enfermedades coronarias.

Lácteos bajos en grasa

Yogur con arándanos
 Westend61/Getty Images

Ya conoces que los productos lácteos ayudan a construir huesos y dientes fuertes, por ser fuente de calcio. Muchos de los productos lácteos están fortificados con vitamina D para ayudar a la absorción de éste mineral.

Según la más reciente investigación científica, el consumo de vitamina D aumentó la función de las células productoras de insulina en pacientes pre-diabéticos y ayudó a mejorar los niveles de hemoglobina A1C. En los resultados quedó demostrado que la ingesta de vitamina D mejora las células beta, productoras de insulina y responsables de metabolizar los azúcares, entre un 15 y a un 30 por ciento.

Tomates

Tomates
(CC BY-SA 2.0) by Maya83

De la familia de las frutas, regularmente servido junto con otros vegetales en ensaladas, son una fuente excelente de vitaminas C y A. Ambas vitaminas son buenas para la piel, si eres diabético es importante incluirlas en la dieta diaria ya que hacen que sanen rápido tus heridas y ayudan a formar tejido cicatricial.

Por su parte, la vitamina A es importante para tu salud visual. La vitamina A ayuda a mejorar la visión y los trastornos oculares tales como la degeneración macular senil, el glaucoma y las cataratas.

Nueces

Nueces en un cuenco
Emilija Manevska/Getty Images

Se ha comprobado científicamente que incluir nueces, al natural o tostadas, en la dieta diaria ayuda al control de la glucosa y los lípidos en la sangre. De acuerdo a la investigación, consumir dos onzas de nueces al día en sustitución de carbohidratos ayuda al control de la glucosa en la sangre sin afectar tu peso.

Batata

Trozos de batata
 Melinda Podor/Getty Images

La batata es un tubérculo rico en hidratos de carbono, por esto es un alimento de alto valor energético, con la ventaja de poseer un índice glicémico más bajo que el de la papa. Este almidón posee fibra, potasio, y como todo vegetal amarillo y naranja, es alto en vitamina A.

Frijoles

Frijoles
ncognet0/Getty Images  

No importa la variedad que prefieras—pintas, rojas, blancas o negras—los frijoles son altos en fibra, proteína, magnesio y potasio. Media taza de frijoles contiene la cantidad de proteína equivalente a una onza de carne sin las grasas saturadas que pueda tener la carne.

Los frijoles por sí solos no son proteínas completas, pero combinados con otros granos pueden ser una comida completa. Lleva a tu mesa, al menos dos veces en semana, frijoles en sustitución de carne para una dieta alta en proteínas y fibra.

Granos integrales

Pan tostado de grano entero
Laura Leyshon/Getty Images

El germen de trigo y el salvado que encuentras en los granos sin refinar te ofrecen magnesio, cromo, ácidos grasos omega 3 y ácido fólico.

Estudios científicos confirman que el intercambio de granos integrales en lugar de arroz blanco podría reducir el riesgo de diabetes en un 36 por ciento.

Cómo Estás Respirando?

La Respiración
«El pensamiento es el maestro de los sentidos, y el movimiento respiratorio es el maestro del pensamiento …”
Dr. Serge Raynaud de la Ferrière, Yug Yoga Yoghismo, Pág. 496.

La práctica de esta gimnasia(gimnasia psicofisica) implica especial atención en la respiración. Los movimientos respiratorios son sincronizados de forma natural con la actividad física, de manera que las extensiones del tronco o expansiones torácicas son acompañadas de inhalaciones, mientras que las flexiones de tronco o contracciones de la caja torácica corresponden a exhalaciones. Aunque se traten de movimientos naturales, el principiante debe vigilar constantemente hasta adquirir el hábito correspondiente.

El proceso respiratorio de la gimnasia implica también otros dos aspectos fundamentales, sobre los cuales dedicaremos especial atención:

• respiración nasal,

• respiración completa.

1. Beneficios de la Respiración Nasal:

En su libro «Ciencia Hindú- Yoghi de la Respiración», Ramacharaka menciona:
No debería ser necesario decir al estudiante que el método normal de respiración es el de inspirar y espirar el aire a través de las fosas nasales. Sin embargo, la ignorancia de este simple hecho, entre los nuevos civilizados, es sorprendente… Muchas enfermedades, a las cuales está sujeto el hombre moderno, indudablemente son ocasionadas por el hábito común de respirar por la boca. »
Entre los principales beneficios resultantes directamente de la respiración nasal, podemos citar:

a) En la inhalación:

– el aire es filtrado en las fosas nasales, en donde queda retenida gran parte de las partículas en suspensión;

– los gérmenes y virus, contenidos en el aire, son igualmente retenidos en las fosas nasales, en donde sufren la acción antiséptica del mucus ahí existente;

– cuando la cantidad de partículas o microbios en suspensión en el aire fuere excesiva, a punto de irritar las fosas nasales, se provoca un estímulo del que resulta el estornudo, el cual expulsa enérgicamente las partículas irritantes;

– el aire es previamente calentado, recibiendo una regulación térmica antes de llegar a los tejidos delicados de los pulmones en una temperatura adecuada, previniéndose, así, un sinnúmero de enfermedades pulmonares. Tanto el aire frío como el aire excesivamente caliente,
ocasionan daños a los tejidos que revisten los espacios internos de las vías y órganos respiratorios. Como ejemplo tenemos el humo caliente aspirado por el fumador, el cual, en su trayecto hacia los pulmones destruye las células ciliadas que recubren las paredes internas de los tubos respiratorios (tráquea y bronquios) . Estas células, cuando están sanas, con su
movimiento ciliar constante, ayudan a eliminar las impurezas que llegan a los pulmones. Si se las destruyen, esta función inexiste, resultando en la permanente tos ronca de los fumadores;

– la humedad regulada del aire permite que alcance los pulmones sin ocasionar desequilibrios en la humedad de los tejidos internos.

– estando regulados todos los aspectos anteriormente mencionados, el aire llega a las paredes alveolares en óptimas condiciones, que favorecen el intercambio con los capilares sanguíneos, para la realización de los cambios gaseosos.

b) En la espiración:
– el aire ayuda a expeler las partículas y gérmenes que. eventualmente. hayan sido retenidas en las fosas nasales. ayudando a mantenerlas limpias;

– el aire expelido devuelve a las fosas nasales la temperatura prestada para su precalentamiento, manteniéndolas temperadas, lo que favorece la perfecta irrigación sanguínea local, condición indispensable al mantenimiento del buen desempeño de sus funciones protectoras;

– el aire proveniente de los pulmones devuelve a las fosas nasales la humedad prestada durante la inspiración.

2. Beneficios de la Respiración Completa:

El acto mecánico de la respiración puede ser analizado en tres fases distintas:

a) Respiración inferior o abdominal. también llamada respiración diafragmática: es la fase en que el diafragma, contrayéndose, desciende, provocando la expansión de la base de los pulmones, que se llenan de aire. En la secuencia de los movimientos de inhalación y exhalación, las costillas permanecen inmóviles, manifestándose apenas el movimiento rítmico natural del abdomen, que sobresale durante la inspiración y se retrae en la espiración;

b) Respiración media o toráxica: es la fase en que actúan los músculos intercostales, separando las costillas y dilatando la caja torácica como un fuelle, llenando de aire la región media de los pulmones;

c) Respiración superior, o clavicular: es la fase en que los músculos elevan las clavículas, provocando la penetración de aire en la parte superior de los pulmones.

Si comparamos las cantidades de aire inspiradas en cada fase, observaremos que a la respiración diafragmática corresponde el mayor volumen, siguiéndose la fase torácica y, por último, la fase clavicular. Por otro lado, tomando en consideración el esfuerzo empleado en la ejecución de cada fase del movimiento, se puede concluir que, en su estado natural, la respiración diafragmática requiere el mínimo esfuerzo, comparativamente .

Es oportuna, en este momento, una explicación: los compendios que abordan la anatomía y la mecánica de la respiración son unánimes en afirmar que el principal músculo respiratorio es el diafragma. Y están correctos; sin embargo hay que resaltar que, debido a los hábitos modernos, la mayoría de los humanos ya no utiliza el diafragma convenientemente. Cinturones apretados, o cualquier otra pieza de la vestimenta, que restrinja o imposibilite la expansión del abdomen, vuelven inoperante aquel músculo. Con el tiempo, él va perdiendo su elasticidad y capacidad de contracción, reduciendo considerablemente su acción en el movimiento respiratorio, además de provocar otras deficiencias, conforme lo veremos.

Ahora bien, ¿qué viene a ser la respiración completa?

Se llama respiración completa (también conocida por respiración yoghi, ya que el Yoga le dedica especial atención) el acto respiratorio que incluye, en la inhalación, las tres fases del movimiento anteriormente analizado, en el siguiente orden: fase interior, media y superior, y cuya exhalación resulta de la simple relajación de la musculatura, devolviendo al tórax y al abdomen sus dos posiciones naturales de reposo.

Esta respiración se constituye, sobretodo, de movimientos naturales, pero el ser humano, por haber adquirido hábitos contrarios a la naturaleza, se apartó de tal modo de ella que, para poder regresar, debe someterse a disciplinas reeducativas. La respiración debe ser profunda, lenta, silenciosa y cómoda.

Relacionaremos a continuación los principales beneficios derivados de la respiración completa:

– La respiración completa expande los pulmones a su máxima capacidad, mejorando considerablemente los intercambios gaseosos (absorción de oxígeno y eliminación de CO2), ya que el gran volumen de aire inhalado hace que el movimiento sea lento (disminución de la frecuencia respiratoria), permitiendo una mejor adaptación de la presión de la sangre venosa a la del aire alveolar.

– Según investigaciones realizadas por P. Héger, cuando el pulmón contiene más aire, es justamente cuando contiene también más sangre, resultando de esto, como complementación a lo citado en el ítem anterior, una mejora en el rendimiento de las funciones respiratorias, como consecuencia de la mayor afluencia de sangre a los tejidos alveolares.

– El movimiento continuo y rítmico de vaivén del diafragma funciona como una bomba de succión-compresión para la circulación venosa de la porción inferior del cuerpo humano de la siguiente manera: la vena cava inferior, que recoge al lado derecho del corazón toda la sangre proveniente de la región abdominal y de los miembros inferiores, cruza el diafragma antes de llegar al corazón; cuando el diafragma se contrae, durante la inhalación, su movimiento descendiente provoca tensiones en las paredes de la vena cava inferior, impulsando la sangre al corazón; durante la exhalación el diafragma sube, y las paredes de la vena se relajan, permitiendo que se llene nuevamente de sangre. Por este motivo, algunos autores denominan al diafragma el corazón de la circulación venosa. La sangre venosa es succionada de las vísceras abdominales, previniéndose, así, su congestionamiento.

– Además de los beneficios directos resultantes de la activación del torrente sanguíneo, los órganos abdominales son continuamente masajeados por la acción mecánica del diafragma, lo que constituye estímulos muy benéficos al buen desempeño de las funciones gástricas.

– Aumento de la resistencia general del cuerpo a las enfermedades, en consecuencia de la mejora respiratoria y circulatoria, como también del mejor desempeño de las funciones gástricas. Pasteur ha dicho: «Disminuya la resistencia orgánica por cualquier medio, y verá a los microbios, hasta entonces inofensivos, convertirse en agentes de infección

Cómo las emociones te pueden enfermar

Cómo las emociones te pueden enfermar

 

A veces, una persona se siente físicamente mal sin un motivo aparente. Tal vez se trata de cansancio, dolores de cabeza, problemas digestivos o cualquier otro síntoma que le impide estar bien y que parece arrastrar día tras día sin que desaparezca.

Mucho más a menudo de lo que creemos, los síntomas físicos y enfermedades tienen su origen en nuestras emociones. Eso no significa que no sean reales o estén solo en nuestra mente. Significa que tus emociones pueden llegar a enfermarte.

Existe un pequeño truco que nos puede ayudar en muchos casos a determinar si una enfermedad o síntoma tiene un origen psicológico. Imagina, por ejemplo, que tienes contracturas o dolores de cabeza. Cuando es de origen físico (por ejemplo, una contractura tras un esfuerzo físico excesivo), el dolor sigue un curso similar al de una enfermedad aguda típica o alguna herida: el cuerpo reacciona y comienza la curación de inmediato, de modo que vas mejorando día tras día hasta que el problema desaparece por completo en poco tiempo. Sin embargo, cuando es de origen emocional, sigue estando ahí hagas lo que hagas.

Tu cuerpo intenta curarse pero no lo consigue, porque la causa sigue presente, dentro de ti, en tu propia mente. Y mientras no vayas directamente a esa causa, no lograrás hacer desaparecer los síntomas.

El estrés

Cuando nos enfrentamos a algún tipo de presión, tanto externa como interna, nuestro cuerpo reacciona con la respuesta de estrés. Por ejemplo, empiezas un nuevo trabajo donde tu jefe te trata con desprecio. Ante una situación como esta, sientes una tensión que se produce tanto a nivel emocional como físico.

A nivel psicológico o emocional aparece un estado de preocupación o ansiedad, irritabilidad, ira, problemas para dormir, tristeza, cansancio o problemas para concentrarse. A nivel físico puede producirse un aumento de la frecuencia cardiaca, problemas digestivos, mareos, contracturas, dolor de cabeza o espalda, sensación de falta de aire, sudoración o dolor de cabeza.

El estrés puede ser debido a ciertas circunstancias externas. Por ejemplo, problemas laborales, acoso en el trabajo, relaciones de pareja tormentosas, etc. Pero la forma en que reaccionas ante estas circunstancias es la que, en última instancia, determina cómo vas a sentirte. Por este motivo, lo que pienses y hagas ante una situación estresante es muy importante.

En otros casos, es el propio modo de ser de una persona el que la lleva a estar preocupada por prácticamente todo y reaccionar continuamente con miedo y estrés ante cualquier contratiempo, imprevisto o problema, por pequeño que sea. No es raro que estas personas tengan síntomas crónicos, como dolores de cabeza, migrañas, hipertensión, contracturas, fatiga crónica o incluso enfermedad cardiaca.

¿Cómo el estrés llega a enfermar a una persona?

Los síntomas descritos se producen porque, ante una situación de estrés, nuestro cuerpo se prepara automáticamente para luchar o para huir. Se liberan unas hormonas (las hormonas del estrés) que dan lugar a una serie de cambios fisiológicos:

* Para huir o luchar es necesario que los músculos se tensen, de ahí que las contracturas y problemas musculares sean tan típicos en personas estresadas.

* El corazón late más deprisa para llevar más sangre y oxígeno a los músculos que van a necesitarla para huir o luchar, y la respiración se acelera.

* Nuestro cuerpo considera que debe enviar la mayoría de sus recursos a los órganos que más lo necesitan en ese momento (los encargados de la lucha o huida), de manera que hace que las funciones menos necesarias en ese momento se vuelvan más lentas. Esto es lo que sucede con la digestión. Si sientes miedo, las contracciones y secreciones del duodeno y el estómago se inhiben, mientras que si sientes ira, se aceleran.

* El sistema inmunitario también se ve inhibido por el mismo motivo (la energía hace más falta en otros órganos).

Esta es una respuesta diseñada para funcionar a corto plazo, que nos permite afrontar de manera más efectiva una amenaza inmediata. El problema aparece cuando el estrés se hace crónico, y esta respuesta se prolonga en exceso. Cuando esos cambios fisiológicos se prolongan en exceso pueden acabar causando daño y enfermedad.

Por ejemplo:

* El estrés hace que aumente la densidad de la sangre, y esto puede aumentar la probabilidad de formación de coágulos.

* Al estar disminuida la respuesta inmunitaria, aumenta la probabilidad de padecer infecciones.

* Cuando aparece una célula cancerosa, un sistema inmunitario sano la destruye.
Si este sistema está inhibido por el estrés, la probabilidad de cáncer es mayor.

* Al estar afectado el aparato digestivo por el estrés, pueden aparecer dolor abdominal, estreñimiento, diarrea, acidez de estómago, úlcera, etc.

* El estrés puede hacer que la probabilidad de abortar aumente en un 50%.
Los síntomas similares a las alergias que padecen algunos trabajadores de oficina (asma, dolor de cabeza, eczema, sinusitis) y que se ha dado en llamar síndrome del edificio enfermo, puede ser en realidad una consecuencia del estrés.

* El dolor de cabeza es un síntoma muy típico asociado al estrés. Es un dolor producido por tensión muscular. Hay personas que tienen una predisposición biológica a convertir el estrés en tensión muscular.

* El estrés puede ser también el causante de la migraña, aunque en este caso, el dolor aparece una vez que la causa de estrés ha desaparecido.