Crisis de pareja: el desgaste en la relación

Crisis de pareja

 

Una crisis en la relación de pareja es un punto de inflexión. Es ese alto en el camino donde aunar esfuerzos para recuperar el vínculo o por el contrario tomar otra decisión.

Con el tiempo y la rutina el amor comienza a desgastarse y puedes sentirte solo incluso estando acompañado. Suele suceder, que la pasión que te enloquecía y aquellas cosas que amabas, pueden terminar convirtiéndose en las cosas que más te molestan ahora.

El problema radica también en que las personas se confían en lo que tienen y lo dan por sentado. El aprecio por el otro se va dejando de lado, nos acostumbramos a lo bueno.

Una vez que la relación va sobre ruedas ya no se esfuerzan más por la pareja, porque saben que se ha ganado el amor del otro y no le encuentran sentido a ese continuar conquistando a alguien que ya poseen.

Para superar esta situación de desgaste es muy importante escuchar las emociones que pueden estar bajo esta insatisfacción emocional. ¿Tienes sensación de soledad en los espacios compartidos con la pareja? ¿Sientes que tienen problemas de comunicación? Cuando los temas que tratas con tu pareja son superficiales y repetitivos, este puede ser un síntoma de que existe cierto estancamiento en la relación.

Ante los diversos desafíos que pueden surgir en tu relación amorosa, lo fundamental es que estés abierto al dialogo con el otro, a la paciencia, al cariño, que realmente le brindes a tu pareja el lugar de importancia que merece.

La pregunta que debes hacerte es:

¿vale la pena luchar por mi pareja? Este es el principio de todo y dependiendo de esta respuesta podrás evaluar qué camino elegir, si intentas salvar esa relación o si ya es momento de olvidarla y seguir adelante.

Tener en claro cuál es tu verdadero deseo, qué es lo que sientes, será lo que nos otorgue la fortaleza para actuar de la manera adecuada. Y recuerda: duele más estar involucrado en una mala relación de pareja que estar solo.

 

10 signos de crisis de pareja

Existen actitudes o circunstancias que pueden producir una fisura en la relación. En algunos casos, esta fisura crece de un modo gradual.

 

1. Algunas personas son adictas al trabajo, concentran la mayor parte de su energía diaria en los objetivos profesionales. El adicto al trabajo pone su vida familiar en un segundo plano. En muchos casos, comete el error de dar por sentado el amor, de creer que su pareja siempre estará allí.

 

2. El peso de la rutina. Lo previsible de una vida de pareja en la que queda un mínimo margen al factor sorpresa. Cuando el plan preferido de las parejas es ver la televisión, conviene buscar alternativas de ocio para reavivar la magia.

 

3. La infidelidad es uno de los factores que rompe con el amor en muchos casos, de un modo inevitable. Una infidelidad produce desconfianza en quien se ha sentido engañado.

 

4. Los problemas de comunicación que derivan en la desagradable sensación de distancia afectiva en el matrimonio, pueden crear tal barrera que, en determinado momento, dos personas pueden llegar a convertirse en dos extraños.

 

5. Si no existe un nivel de implicación equilibrado en la relación, uno da mucho mientras que el otro no se compromete, entonces, se establece un lazo totalmente desigual. En este tipo de situaciones, quien da más, en algún momento, se agota.

 

6. La queja resulta agotadora pese a que resulta más cómoda en un primer momento que hacer el esfuerzo creativo de buscar soluciones a los problemas.

 

7. Las dificultades de la conciliación laboral, las discusiones por la realización de las tareas de la casa también pueden producir un cansancio en el matrimonio.

 

8. No tener intereses comunes en el tiempo de ocio. No compartir ningún hobby.

 

9. Vivir el matrimonio con una añoranza constante del inicio del noviazgo. Echar de menos las mariposas en el estómago en lugar de invertir en el presente de ese amor generando nuevas oportunidades.

 

10. Discutir queriendo tener la razón en lugar de buscar acuerdos comunes como pareja.

Luchar por una historia de amor

El amor en una relación de pareja no es lineal. Se viven ciclos de mayor acercamiento y otros de distanciamiento. Una terapia de pareja es un buen marco de crecimiento personal para ambos.

La ayuda de la psicología de pareja es vital para construir los cimientos de un amor sano en el que puedas implicarte como protagonista.

 

 

 

 

Evita la dependencia emocional

¿Soy dependiente emocionalmente?  Este pensamiento probablemente muchas de las personas que leáis el blog lo habréis tenido. Y todos podemos haberla experimentado en algún momento de nuestra vida.

La pareja es en donde más fácilmente podemos verla, pero también en otro tipo de relaciones afectivas, como relaciones pasajeras, amigos o la familia. En este artículo quiero compartir contigo algunos puntos importantes para evitar la dependencia emocional y desarrollar relaciones más sanas y equilibradas.

Dependemos afectivamente de los demás cuando sentimos que cedemos en demasía, que nuestro estado de ánimo viene ligado en exceso a la otra persona o cuando en el vínculo que nos une somos nosotros quienes solemos salir perdiendo, a la hora de ceder o de sacrificar cosas que para nosotros son importantes emocionalmente.

evitar la dependencia

¿Dependes emocionalmente de tu pareja?

“Ella cambiará”, “Los malos momentos son compensados por los buenos que a veces se dan” o “Cuando él está bien, yo estoy bien” pueden ser signos de dependencia emocional. ¿Te sientes identificado con estas frases?

A continuación, te presento una serie de afirmaciones. Determina si te ves reflejado con cada una de ellas y en qué grado (estableciendo un número del 1 al 5 para cada afirmación, siendo 1 el nivel menor y 5 el mayor).

  1. Mi forma de amar es tan entregada que me hace daño
  2. Cuando estoy soltero/a y no tengo a ninguna persona en quien pensar, me siento muy mal.
  3. Siento que no podría ser feliz si mi pareja mi dejara.
  4. Siempre he sido quien ha amado más en todas mis relaciones.
  5. Me cuesta tomar una decisión si mi pareja no la aprueba.
  6. En mi vida nunca he estado solo/a, he enlazado una relación amorosa con otra.
  7. Me siento incapaz de cortar una relación, incluso aunque no me encuentre a gusto.
  8. Frecuentemente cedo a mi pareja la responsabilidad de tomar las decisiones que nos incumben a los dos.
  9. Idealizo muy fácilmente a las personas de las que me enamoro.
  10. Siempre he pensado que “el amor puede con todo”.
  11. Si no sé lo que está haciendo mi pareja a lo largo del día, siento ansiedad.
  12. Estar con mi pareja implica mucho sacrificio y esfuerzo, pero merece la pena.
  13. Tengo mucho miedo a que mi pareja me abandone.
  14. La vida no tendría sentido para mí si me quedara solo/a.
  15. Desde que estoy con mi pareja, he dejado bastante de lado otros círculos sociales.

Si te sientes fuertemente identificado con la mayoría de las anteriores afirmaciones, es posible que tengas cierta tendencia a depender emocionalmente de tus parejas sentimentales.

Cómo evitar la dependencia emocional

Los siguientes puntos te van a proporcionar una guía clara para prevenir y minimizar este tipo de dependencia.

 Date cuenta de tus prioridades

Pregúntate de manera sincera qué es lo que quieres y de qué forma lo quieres. Puede haber viejas ideas que ya no te sirvan, cosas que aprendiste o que “heredaste” de tu familia. Si notas que dependes emocionalmente, puede que tu prioridad ahora no sea tener pareja o mantener esa amistad que ya no te llena, y sí tu bienestar emocional. Replanteate lo que te dijeron y lo que interiorizaste.

 

Recuerdos del pasado, sueños de futuro

Quizás cuando éramos pequeños o adolescentes fuimos creyendo en que necesitábamos a alguien más fuerte o con más experiencia cerca de nosotros para estar bien. Obviamente poder recurrir a personas con estas características nos va a beneficiar. Pero no son imprescindibles para arreglárnoslas en la vida. Imagina qué tipo de personas quieres a tu alrededor en el futuro.

 Tus puntos fuertes

Valórate y reconócete como persona valiosa y especial. Este punto es tan importante que excede el contenido de este artículo, por ello te presento aquí algunos artículos donde desarrollo a fondo este tema: Personalidad atractiva y carismática.

Evitar la dependencia emocional es posible partiendo de los puntos anteriores y con una dosis de trabajo personal imprescindible. No se trata de pasar de los demás, si no de darles la importancia precisa en nuestras vidas y de tender a ser autónomos emocionalmente.

Seguramente este sea uno de los mejores favores que podemos hacernos a nosotros mismos y a nuestro futuro, y así evitar la dependencia emocional ¡Un positivo abrazo!

¿Cómo superar una ruptura amorosa?

Las decepciones amorosas nunca son fáciles y nadie está preparado para que le rompan el corazón. Puede ser doloroso y difícil de superar, pero hay ciertos puntos importantes que tienes que tomar en cuenta para salir adelante y olvidarte de esa persona.

 

Amor propio

Esto es lo más importante que debes tomar en cuenta, no importa como terminaron las cosas, no debes sentirte culpable o inferior. Puedes hacer una lista con todas las virtudes que tienes, eso puede ayudarte a sentirte más valiosa.

También debes recordar que llegará una persona que será la indicada para ti, no te preocupes por tus defectos personales o físicos, tienes que creer en ti misma y quererte mucho. 

Cosas positivas

Sabemos que no es fácil dejar a ir a esa persona, menos cuando te han decepcionado, pero no para evitar un mayor sufrimiento no te atormentes con las cosas negativas.

Valora los momentos felices y los detalles que esa persona tuvo contigo, aprende a perdonar y quédate con las cosas buenas, no vale la pena amargarse por cosas del pasado, solo dile adiós.

Hobbies

Una manera efectiva de superar las cosas es enfocándote en las cosas que más te gustan, ya sea libros, alguna serie, música, amigos, o algún proyecto que tengas pendiente. Ocupa tu mente en otra cosa, verás que el tiempo pasa más rápido y cuando menos te des cuenta, esa decepción solo será un rasguño en tu corazón.

¿Quién eres y qué quieres?

Siempre recuerda qué es lo que buscas, si las cosas no funcionaron con esa persona fue por algo. También date cuenta qué tipo de persona eres y nunca cambies tu forma de ser o tus gustos por tratar de reparar esa decepción. Mantente tal y como eres, solo aprende de los errores y nunca te culpes por ser quién eres.

Mantener la distancia.

Si las cosas terminaron mal, lo mejor es mantener tu distancia, no tienes que arriesgarte a salir más lastimada y eso te ayudará a irte desprendiendo de esa persona. Si quieres, bloquea a dicha persona de tus redes sociales, date un tiempo para ti misma sin pensar en alguien más. Lo mejor es ya no mirar atrás.

 

Las consecuencias de romper con tu pareja

Una ruptura no es algo que influya únicamente a las dos partes, sino que si era una relación larga seguro que tu pareja también estableció vínculos con familiares y amigos. A veces, esa ruptura es igual de dolorosa, por lo que se ha de tener cautela a la hora de comunicar la noticia. Puedes empezar por algún amigo o familiar más cercano para ver el efecto que tiene la nueva situación y seguir su consejo a la hora de compartirlo con el resto.

Es posible que, aunque hubiera razones de peso para acabar la relación, las primeras semanas no te sientas mejor sino al contrario. No pasa nada, es normal. Tu cabeza debe acostumbrarse a la nueva situación y no hay que tener prisa. Poco a poco lo irás asumiendo y no recordarás con nostalgia el pasado, sino que mirarás al futuro con fuerzas renovadas y nuevos objetivos.

Consejos para no hundirte (demasiado)

  • Date un tiempo para curar las heridas. No hay que apresurar las cosas y mucho menos cuando hay sentimientos de por medio. Seguramente, tendrás días malos y días mejores, pero solo el tiempo podrá ayudarte a ser el que eras.
  • No te refugies en las drogas. Muchas personas buscan una vía de escape fácil, y es muy tentador evadirse durante unas horas mediante el consumo de sustancias que, en realidad, son perjudiciales para nuestro organismo. De hecho, algunos depresores como el alcohol pueden acabar haciéndote sentir peor, así que no es nada recomendable.
  • Expresa lo que sientes. Reprimir tus sentimientos nunca es buena, pero ahora están a flor de pie y seguro que tienes ganas de hablar con alguien para explicar lo que te está pasando. No pienses que es un signo de debilidad, sino que es una ventaja poder tener a tu alrededor personas que se preocupan por ti.
  • No le des más vueltas. Intentar recuperar a la otra persona puede parecer algo factible en tu cabeza, pero en la mayoría de los casos la ruptura es irreversible y no tiene sentido hacerse ilusiones con una posible reconciliación. Pasa página, mira hacia delante.

La ayuda de la terapia psicológica tras rupturas amorosas

En terapia psicológica es una de las causas de demanda más comunes, pues pasar por esta situación no es fácil y muchas veces, nos encallamos en el camino y nos estancamos en la tristeza y la obsesión. Es por esto que intentaré daros unas pautas generales para poder pasar por todo esto de la mejor manera posible e intentar superarlo de forma sana y adaptativa.

 

 

Pasos para superar una ruptura amorosa

  1. Llora, llora y vuelve a llorar: Desahógate, grita, saca el dolor fuera, compártelo con los demás hasta que no te queden más lágrimas que sacar. Una ruptura es un proceso de duelo, así que uno tiene que pasar por diferentes etapas. Llorar te ayudará a pasar a los siguientes pasos.
  2. Escribe: Puede ayudarte a ver las cosas de forma más objetiva, a estructurar y a no olvidarte de las cosas, tanto las buenas como las malas.
  3. Manténte ocupado: Pensar en lo sucedido está bien, pero no dejes que te obsesione. Haz cosas, sal con gente, trabaja, haz deporte, intenta tener tu mente ocupada.
  4. Piensa de forma positiva: Pues sí, estar así es un rollo y todo esto duele mucho, pero intenta ser positivo. De todo lo malo se aprende y con el tiempo, incluso te das cuenta de que romper la relación era lo mejor. No te preocupes, te volverás a enamorar. En esta vida, todo pasa y las cosas irán a mejor.
  5. Sé racional: Claro que hubo cosas buenas, pero si se terminó fue porque las cosas malas pesaban más. No te olvides de lo malo, por eso lo dejasteis.
  6. No te castigues ni culpabilices: No sirve para nada excepto para sentirte peor. Elimina esos “y si…” de tu vocabulario. Ya no puedes tirar para atrás, lo que pasó, pasó y por mucho que te machaques, las cosas no cambiarán. Actuaste como lo hiciste porque en cada momento creíste que era lo mejor, así que, mira para adelante y continúa con tu vida.
  7. Piensa en ti: Es momento de ser egoísta. Olvídate del otro y de si lo está pasando mal o no. Ahora es tiempo de preocuparte por ti.
  8. En momentos de crisis no tomes decisiones importantes: Estás confuso y no tienes las ideas claras. Hay muchos cambios ya como para hacer más de los necesarios. En estos momentos estás en una nube y es mejor no tomar decisiones importantes porque no es el momento. Más adelante, cuando estés un poco mejor ya tendrás tiempo de decidir con más claridad.
  9. Déjate ayudar: Tus amigos y tu familia están contigo, pídeles ayuda, déjate cuidar, no renuncies a ellos. Si, con el tiempo, ves que no mejoras, consulta a un psicólogo, haz yoga o meditación. Si ves que no puedes tu solo, no te avergüences ni seas orgulloso, pide ayuda.
  10. Deja pasar el tiempo de luto: Desgraciadamente este proceso lleva tiempo, así que durante días, semanas o meses estarás mal. Tómatelo con calma, pues necesitas tiempo para digerir todo esto. No te impacientes.
  11. Continúa con tus responsabilidades y obligaciones: Pero tampoco te auto exijas. La vida continúa y no puedes dejarlo todo. Aun así, no te agobies, sé compasivo y comprensivo contigo mismo.
  12. Cuídate y quiérete mucho: Haz cosas por ti, ve a la peluquería, cómprate algo bonito, date un masaje. Mímate y quiérete, tú eres lo más importante.
  13. Cierra el capítulo: La vida continúa, esto no es el fin. En el libro de tu vida, esto es tan solo un capítulo más. Con el tiempo dejará de doler y pasará a ser un recuerdo más.

8 Tácticas Abusivas En Las Relaciones Tóxicas

8 Tácticas Abusivas En Las Relaciones Tóxicas.

 

Relaciones toxicas

 

  1. Actuar con Ira:

Los despliegues de actuaciones violentas son las más comunes y más evidentes.

Pueden provenir de sentir sus temores infundados de ser abandonados, desplazados, traicionados, incomprendidos, etc.

Ataques de furia desproporcionados y repentinos, en los que se observan gritos, amenazas, groserías, descalificaciones, empujones y daño de objetos personales, entre otros.

Su finalidad es atemorizar y controlar a la víctima a fin de que se quede paralizada.

  1. Ausencia de Colaboración:

A pesar de profesar amor hacia la pareja, permanentemente se excusa cuando se le demanda alguna ayuda en la cotidianidad.

Se involucran poco en las áreas importantes de la vida de su pareja, y prefieren actuar más individualmente.

Sin embargo, aún cuando no se esmeran en prestar apoyo, si algo del plan sale mal, se afianzan en ser críticos severos de los errores de su pareja.

  1. Mecanismo de Proyección:

Hay un dicho que afirma: que cada ladrón juzga por su condición.

Es un mecanismo que implica desplazar y adjudicar a la otra persona las características y conductas propias. Ponerlas así, en la pareja.

Pueden entonces,  acusarte de engañar, de mentir, de traicionar, etc., o bien hacerte sentir culpable porque no pueden aceptar y asumir la responsabilidad y malestar de su propios actos.

  1. Aplicar la Ley del hielo:

Es un mecanismo pasivo agresivo, en el que se ignora a alguien para castigarla y coaccionarla.

De esta manera, hacerla sentir incómoda, angustiada y generar culpabilidad en la otra persona.

Con esto, lograr que la persona busque pedir disculpas, aun cuando no haya razones sólidas para hacerlo.

Es un patrón indirecto de agresión que se puede alternar con  los de ataque directo.

  1. La mirada como coacción:

Es otra forma sutil pero efectiva de control, del repertorio de intimidación de la pareja tóxica.

Puede hacerlo disimuladamente, pero la víctima entiende la señal de una mirada amenazante y sus posibles consecuencias cuando se encuentren en privado, si no actúa conforme a lo que desea  el victimario.

  1. Empleo del Sarcasmo:

La persona en este caso emplea con frecuencia la ironía para mostrar su molestia.

Es un una forma indirecta de desahogarse en la que emplea palabras de sorna como ataque camuflado para hacer daño y ridiculizar a su pareja.

  1. La Manipulación y victimización:

Es una táctica clásica: saber envolver  y convencer sobre su perspectiva y razones de su conducta, de su temor a que pase lo peor, como el abandono, la infidelidad o bien el rechazo.

Puede dar muestras abrumadoras de sentimentalismo, desamparo, emplear argumentos emotivos y traer a colación episodios desgarradores de su vida para justificar su temor y conductas controladoras y convencer a la víctima de que debe quedarse con él.

En este sentido,  la pareja tóxica se hace la víctima, aparentan  estar heridos y hacen sentir culpable a la pareja de ello.

Así,  pueden conseguir compasión y continuar controlándote.

  1. Acusarte de perder el juicio:

Es el tipo de abuso emocional más sutil, que consiste en emplear la manipulación consciente o inconscientemente,  para que la víctima dude de su propio criterio.

Esencialmente, es cuando alguien trata de hacerte dudar de tu memoria, percepción y cordura. Por lo cual, la persona puede sentir confusión, angustia y hasta depresión.

 

Conocer estas tácticas, puede ayudarte a reconocer la violencia, saber  distanciarte y dejar de ser una víctima de abuso.

 

El vampiro emocional

 

Cómo detectar a un vampiro emocional: 9 claves

 

Los vampiros emocionales son aquellas personas que se “alimentan” de nuestras emociones positivas para aliviar su falta de ánimo y negatividad.

 

En esta lección encontrarás 9 claves sobre cómo detectar a un vampiro emocional.

 

 

Cómo es un vampiro emocional: ejemplo práctico

El término “vampiro” le da un aire ficticio e irreal, pero en realidad todos interactuamos con las emociones de los demás. A veces de forma positiva y otras de forma negativa.

Un ejemplo interacción emocional positiva ocurre cuando te alegras porque tu hijo ha marcado un gol en un partido de fútbol. Estás “alimentando” tu alegría gracias a la suya, pero sin necesidad de reducir la felicidad de la otra persona.

 

Una interacción emocional negativa ocurre cuando, por ejemplo, te entristece que tu vecino se haya comprado un coche nuevo. Tú llevas toda la vida con coches de segunda mano y te da una envidia su nuevo BMW que no puedes con ella.

 

En esta última situación, es fácil que te conviertas en un vampiro emocional. Para ello, bastaría con acercarte a tu vecino cuando baja de su coche para decirle:

 “He oído que estos BMW tienen mucho gasto de mantenimiento. Te va a salir caro a la larga. Deberías haberte comprado un Mercedes”.

 

Ahí estarías saboteando la elección de la otra persona, intentando crear una emoción negativa en ella y así reducir el malestar causado por la envidia. Esto es ser un vampiro emocional.

 

 

Características de los vampiros emocionales

Pueden ocurrir acciones aisladas de vampirismo emocional y esto no indica que la persona sea negativa o tóxica. Tampoco que te tengas que alejar de ella como si tuviera la peste. Todos, en un momento u otro, hemos realizado algún acto de este tipo. Somos humanos. Pero cuando estas conductas ocurren con frecuencia en una persona, suelen ser un indicador de un problema mayor en su personalidad.

Si crees que conoces a alguien así, a continuación tienes otras conductas que también puede tener un depredador emocional.

 

Comorbilidad del vampirismo emocional

Baja autoestima: las personas que necesitan bajar las emociones positivas de los demás suelen presentar una autoestima baja. Al no poder soportar el éxito ajeno, necesitan boicotear al otro. Una persona con una autoestima y personalidad sanas sólo sentirá felicidad y alegría cuando a los demás les va bien. No confundir una autoestima sana con la autoestima inflada y falsa de las personas narcisistas.

 

Negatividad, pesimismo: Suelen ver el mundo desde el peor ángulo posible. En consecuencia, no se ven capaces de conseguir lo que tienen los demás. Si ven a alguien feliz, no intentarán ser felices, esto no es una opción posible para ellos. Les resulta más fácil eliminar la felicidad de los demás.

 

Manipulación: el acto del vampirismo emocional es una manipulación. Por ejemplo, en el caso del vecino con el coche nuevo, el vampiro realiza un comentario aparentemente normal, en una ocasión circunstancial y justificada, pero en realidad las intenciones son otras y lleva a un resultado negativo para el vecino. Cuando hay comportamientos con intenciones “subliminales” y hay alguna consecuencia negativa para otros, se puede hablar de manipulación.

 

Utilizan el chantaje emocional: Otra característica manipuladora que pueden tener los vampiros emocionales. Pueden utilizar el cariño, el amor, el sexo o la amistad como moneda de cambio.

Se hacen la víctima: Esta es una gran defensa ante situaciones en las que una manipulación queda revelada. Si, por ejemplo, el vecino del coche nuevo responde al comentario del vampiro con un “¿Es que tienes envidia?”, el vampiro se enfadará y se sentirá ofendido por esa insinuación.

Así se convierte en la víctima de la conversación. Si el vecino cae en la táctica del victimismo, se sentirá mal por “haber dañado” al otro y querrá pedir perdón o reparar el daño, cayendo bajo el control del vampiro emocional.

 

Mentiras frecuentes: El tipo más básico de manipulación. Lo que más ocurre es que intenten mentir sobre las intenciones de los comentarios hirientes, inventando excusas para justificarlos.

 

 

 

Cómo detectar a un vampiro emocional: 9 claves

Con las características anteriores y un poco de observación, serás capaz de reconocer a un vampiro emocional. Pero si necesitas más pistas, aquí tienes 9 claves que te pueden ayudar. Como siempre, no tienen por qué presentarse todas las claves en un vampiro emocional.

Toda persona es única y diferente.

 

1. Hablan mucho de ellos mismos

No escuchan, se limitan a hablar. Tienen mucho que decir de lo que han conseguido, y poco tiempo para escucharte a ti.

2. Tienen poca o ninguna empatía

Como ocurre con los psicópatas, los vampiros emocionales no piensan en el daño que están causando o las consecuencias que sus actos tienen para los demás. Se centran en lo que ellos sienten.

 

3. Tienen una vida personal vacía

A pesar de que hablen mucho de ellos mismos, sus palabras suelen estar vacías, plagadas de mentiras y de historias de otras personas. Además, no suelen tener relaciones duraderas ni amistades sanas.

4. Requieren de ti mucho más que otras personas

Siempre están pidiendo favores o ayuda. Se muestran necesitados y vulnerables, pero en realidad se aprovechan de tu buena voluntad.

5. Te controlan

Suelen contar con tu tiempo como si les perteneciera. Hablan de sí mismos durante horas cuando se reúnen, vas siempre al lugar que el vampiro emocional quiere y a la hora que quiere, le surgen imprevistos para abandonar la situación cuando ya no siente que controla la situación, etc. En definitiva, todo ocurre bajo su control.

6. Hablan sobre tus errores y sobre los errores de los demás

Su mayor afición es la crítica. Hablan de todo lo malo que tienen los demás, y si no lo tienen, se lo inventan. Tú no te salvas: remarcarán tus errores pasados y presentes para que te sientas vulnerable. Usan esta conducta para sentirse superiores a los demás.

7. Se quejan

Sus vidas son malas. Siempre tienen algo de lo que quejarse y hacerse la víctima. Dolores de articulaciones, malos días en el trabajo, peleas de amigos, enfrentamientos de vecinos… siempre hay algo. Con ello consiguen que te compadezcas, absorbiendo tu estado de ánimo positivo.

8. Te dejan vacío

Eso es lo que sientes cuando esa persona se marcha: agotamiento emocional, sensación de vacío y desgaste psicológico. Han conseguido su objetivo y te han quitado toda tu buena energía.

9. Dan malas vibraciones

Transmiten un sentimiento oscuro y poco agradable, aunque a menudo son hábiles escondiendo esta faceta con una elaborada y buena primera impresión.

Cómo enfrentar a un depredador emocional

Los actos de vampirismo emocional se manifiestan con más frecuencia en relaciones cercanas. Al tener un mayor contacto, es más fácil que las personas cercanas sean las más afectadas.

 

El vampiro emocional dispone de más información para utilizar en las manipulaciones y conoce dónde puede tocar, emocionalmente hablando, para tener un mayor efecto. Además, la confianza que suele haber en una relación cercana hace más difícil poder enfrentarlos.

 

Para poder dar una explicación más exacta, voy a marcar diferencias según la relación que tengas con el vampiro emocional.

Cómo vivir con ellos: padres

Esta es la situación más compleja de todas. Si la persona que crees que es un vampiro emocional es uno de tus padres, hay mucho por hacer.

 

El haberte dado cuenta es el paso más importante.

 

Muchos nunca llegan a ver que su núcleo familiar es tóxico o disfuncional. Lo creas o no, gran parte de la personalidad de tus padres ha pasado a formar parte de la tuya.

Si te han tratado constantemente con mentiras, chantajes y otros tipos de manipulación, tu personalidad habrá absorbido demasiadas pautas de comportamiento que serán un lastre en tu día a día. Puede que te sientas triste sin un motivo claro o puede que sientas que apartas a los demás de ti sin saber cómo.

 

 

 

Como acciones principales te aconsejo las siguientes:

  • Intenta hablar con ellos sobre cómo te sientes: a veces queremos que nos entiendan telepáticamente. Esto no funciona. Marca un momento y ten una conversación con ellos sobre cómo te sientes. Sin acusaciones, sólo comunica tu punto de vista.
  • Sé asertivo: Si no funciona la conversación, sólo marca tu límite, comunicando qué no te gusta y qué no vas a permitir. Ten paciencia y no intentes cambiarlos. En lugar de ello, cambia tu reacción ante ellos.
  • Toma distancia: Pasa el menor tiempo con tus padres. Independízate tan pronto como puedas. Ellos llevan mucho tiempo siendo como son y les será difícil cambiar. La mejor manera de salir de su influencia es salir de casa.

 

 

 

Cómo escapar de una relación de pareja con un vampiro emocional

Las relaciones de pareja forman un microcosmos único que sólo entienden las personas dentro de la relación. Hay infinidad de normas no escritas que no se ven desde fuera. Por tanto, los consejos generales que te puedo dar son muy vagos. En general, lo más importante es la comunicación. Intenta trasmitir cómo te sientes con sus comportamientos dañinos. Da alternativas que te gustarían a esos actos y ten mucha paciencia.

 

Si la persona que crees que es un vampiro emocional es alguien con una relación más lejana, como amigos o vecinos, la situación suele ser más sencilla. Sólo necesitas no intentar cambiar a los demás y preocuparte por tu reacción ante ellos. Si pones distancia y límites ante personas que hacen daño, tu vida mejorará rápidamente.

En definitiva, el vampirismo emocional no es otra cosa que vivir a costa de las emociones de los demás. Son comportamientos egoístas y degenerativos que si no los reconoces a tiempo tu salud mental y física pueden verse comprometidas. Tratarlos frecuentemente causa desgaste y estrés, tanto emocional como físico. Es prudente recordar que los problemas de desgaste emocional inciden con el tiempo en la aparición de algunas enfermedades. De ahí la importancia en aprender a reconocer este tipo de personas y tomar cartas en el asunto lo antes posible.

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