Las personas no cambian, ¿o sí?

 

Cuántas veces hemos escuchado frases como «las personas no cambian con el tiempo el tiempo te muestra lo que en realidad son» o que «la gente puede cambiar por amor». ¿Alguna de estas afirmaciones es cierta? La realidad es que la personalidad tiene una parte innata y otra aprendida, por lo que hay rasgos que permaneces y otros que pueden adaptarse.

 

¿Por qué las personas cambian de actitud?

Rosenberg y Rovland (1960) intentaron brindar un significado al término de actitud formulando un modelo tripartito muy parecido a la teoría racional emotiva de Ellis, debido a que, ante un estímulo actitudinal, se manifiestan tres tipos diferentes de respuesta:

  1. Respuestas cognitivas: creencias y pensamientos acerca del objeto.
  2. Respuestas evaluativas: emociones asociadas al objeto (repulsión, placer, displacer o atracción).
  3. Respuestas conductuales: se expresan en las intenciones de actuar.

Con este planteamiento podemos definir que la actitud es la categorización de un estímulo a lo largo de una dimensión evaluativa que se basa en tres clases de información: cognitiva, afectiva o emocional y conativa o comportamental.

De acuerdo a la propuesta que ofrecen los autores anteriores podemos concluir que las acciones que realizamos (nuestras conductas) van precedidas de factores cognitivos y emocionales y por tanto forman parte de una sola expresión, la actitud. Empero a estos factores se les adjudica componentes orgánicos y sociales, de los cuales muchas veces somos inconscientes y de los que tampoco podemos prescindir tan fácil.

Es por esto que concluimos con la siguiente propuesta de que las personas no cambian, sino que simplemente se adaptan mejor. Podemos resistirnos, regular y negar que estamos provistos de instintos, pero jamás podremos provocar la abolición o supresión de todo aquello de lo que fuimos dotados por millones de años de evolución filogenética. Estamos compelidos a una adaptación social sana.

Carl G. Jung (1960) “Tener una actitud es estar dispuesto a una cosa determinada, aunque sea inconsciente; lo que significa: tener a priori una dirección hacia un fin determinado, representado o no. La disposición que es para mí la actitud consiste siempre en la presencia de una cierta constelación subjetiva, combinación determinada de factores o de contenidos psíquicos que determinan esta o aquella dirección de la actividad o esta o aquella interpretación del estímulo externo”.

¿Por qué motivos las personas cambian su forma de ser?

Se definía a la actitud como una categorización de los estímulos a los que progresivamente somos expuestos. La actitud está constituida por factores emocionales y cognitivos que posteriormente pueden llegar a una conducta a favor o en contra del estímulo; emociones y razonamientos se construyen pero también se heredan; estamos predispuestos a presentar con mayor frecuencia e intensidad algunas emociones e ideas sin reforzamiento alguno. Así como nuestro aprendizaje social aviva o apaga determinadas actitudes, también lo hace nuestra herencia genética.

Anteriormente se explicaba que ninguno de nosotros será capaz de eliminar por completo nuestros instintos inconscientes por el mero deseo de hacer la diferencia, pero creo que sí podemos aprender nuevos mecanismos de adaptación.

Creemos que cambiamos nuestra forma de ser, es decir, cambiar de actitudes (formas de pensar, sentir y actuar); y muchas veces la idea de algún cambio en nuestra actitud asusta más a los demás que a nosotros mismos, pues somos inconscientes sobre estos cambios la mayor parte del tiempo (por ejemplo, de repente dejamos de jugar lo que nos entretenía cuando niños, abandonamos los juguetes, ya no lloramos cuando mamá nos deja solos en la escuela, dejamos de acortejar de la misma forma que lo hacíamos, dejamos de llorar porque nos abandonan, nos vinculamos de manera diferente, en general, como dijimos al inicio algunas cosas dejan de tener prioridad en nuestra vida y otras que antes no, pasan a serlo).

Nos adaptamos porque lo necesitamos. Necesitamos adaptarnos porque es nuestro mismo contexto quien nos lo demanda, de lo contrario seguiríamos sin restricción alguna nuestros instintos.

Un ejemplo algo fácil para entender esta propuesta es el siguiente: un adolescente que ha crecido en una familia que no cuenta con principios, valores morales o cualquier tipo de precepto que contribuyeran a la regulación de su conducta y sobre esto ha convido en una familia con vinculación deficiente entre sus miembros. Y sumado a todas estas desventajas para el adolescente, no ha experimentado el acercamiento a un posible modelo externo a su familia que facilite sus relaciones sociales (profesores, pedagogos, líderes o personajes públicos). Son muchas las posibles consecuencias en la actitud del adolescente, pero en este ejemplo propongamos una actitud irascible, promiscua, provocadora, desinhibida y despreocupada que le ha facilitado la integración, adaptación y aceptación en determinados grupos que estimen esta actitud, pero que conforme las va desarrollando también surgen sus efectos nocivos, el corolario buscar una forma más adaptativa para relacionarse a pesar de que sus deseos inconscientes sean otros, a pesar de sus instintos. Cambiamos por la consecución de nuestras ambiciones.

¿Las personas cambian con el paso del tiempo?

Quizá algunos manifestamos actitudes distantes, de extrañeza, de inhibición, quejumbrosas, de desconfianza en nosotros mismos y muy complacientes cuando atravesábamos la adolescencia. Pero estas actitudes poco a poco se fueron disipando con la práctica constante de otras como de colaboración, de confianza y de interés.

Ese cambio que las personas hacen con el paso del tiempo se desarrolla gracias a las múltiples experiencias que han tenido. Así como se expuso anteriormente, los cambios son demandas de nuestro contexto, imperativos del ambiente que dan lugar a las premisas “el más apto sobrevive”; “hay que adaptarse para sobrevivir”; nuestra actitud de inhibición y de desconfianza ya no nos permite sobrevivir, nos está imposibilitando y por lo tanto hacemos un cambio en ella.

Por qué las personas cambian en una relación

Las personas cambian por amor? Los cambios pueden ser muy variados y no solo van dirigidos a un esquema, pero obviamente van de un polo opuesto al otro (del negro al blanco o la inversa). Los cambios en una relación pueden surgir por las conocidas fases del enamoramiento, en donde en cada una de ellas se vive una actitud diferente.

Razones por las que la gente cambia en una relación

Pero estos cambios pueden también pueden surgir por alguna de las siguientes razones:

  1. Inseguridad que provoca temor de perder la relación.
  2. «Comodidad»: ya se ha logrado la conquista, por lo tanto ya no hay razón para seguir esforzándose.
  3. Confianza: los cambios se dan por la confianza que surge entre las dos personas.
  4. Influencia externa: situaciones sociales (por ejemplo, la desaprobación de las personas importantes para alguno de los dos).
  5. Trastornos de personalidad o algún otro tipo de psicopatología.

 

Las 7 Preguntas Que Pueden Cambiar Tu Vida

 

Estas siete preguntas están diseñadas para liberarte de las limitaciones de la Realidad Tridimensional, para que puedas crear tu vida como TU lo elijas.

La Física Quántica nos dice que el universo existe como un número infinito de futuros posibles hasta que es observado. Estas posibilidades siguen una función de onda.

Es como si cada posibilidad estuviera representada por una curva en la onda. Una vez que se hace una elección, la onda se colapsa. Una pregunta crea una onda de posibilidades. Una vez que existen las posibilidades, entonces todo lo que tienes que hacer es elegir.

Estas preguntas son particularmente expansivas y empoderadoras. Cuando hagas la pregunta, no esperes una respuesta inmediata aunque puede suceder. Algunas veces el simple acto de hacer la pregunta crea el cambio. Pon atención a tus sueños y fíjate en lo que salte en tu ambiente. Pueden ser palabras en un libro, una imagen, un recuerdo, etc. Sin embargo, el simple hecho de hacer la pregunta cambia la energía. Sigue preguntando hasta que sientas que la pregunta ya no es útil.

1) ¿ES MÍA ESTA ENERGÍA?

Durante la transición a la Nueva Energía, las frecuencias aquí están fluctuando dramática y rápidamente. Cuando la vibración planetaria es más alta, te sientes expansivo y dichoso. En estos momentos sientes que realmente “estás entendiendo de qué se trata”. Te sientes tranquilo y contento, como si todo fuera a salir bien.

Cuando el planeta fluctúa hacia las frecuencias inferiores, comienzas a batallar. Viejos patrones limitantes que pensaste que se habían limpiado, regresan. Estos pueden ser mentales, emocionales y físicos. En estos momentos sientes que “no estás entendiendo de qué se trata”. Puedes sentirte tenso y/o exhausto. Puede parecer como que las cosas simplemente no están bien y puedes caer en viejos hábitos. Puedes decir “Oh no, yo creía que ya había superado esto, pero creo que me equivoqué… otra vez”. ¿Te suena familiar?

Eres más psíquico de lo que te das cuenta. No solo percibes los cambios de frecuencia en el planeta, también recoges los pensamientos, emociones y sensaciones físicas de las personas. Esta es una habilidad maravillosa, y es parte de la naturaleza de tu ser de Nueva Energía. El problema es que eres inconsciente de la energía y la traduces para encajar en el patrón que expresaste en el pasado, ¡que coincidía con esa frecuencia! Los viejos patrones pueden ser emociones negativas, pensamientos limitantes, dolor o enfermedad, o viejos hábitos que ya no te sirven más. Tú percibes la energía y piensas que es tuya.

La forma como esto me afectó, es que me dio dolor de espalda. Ese es un patrón viejo mío. Para muchas cosas en mi vida, estaba limitada por mis problemas de espalda, particularmente ciática. Recientemente ese problema se fue. Bueno, no se fue simplemente así. Trabajé duro, limpiando la programación y aprendiendo a estar en armonía con mi cuerpo. Cuando regresó el dolor, primero me comencé a juzgar, “Oh no, ¿por qué estoy creando esto otra vez? Entonces me detuve y elegí esta vez verlo desde el lugar de mi ser expandido. Fue entonces cuando me di cuenta de que estaba traduciendo las energías que percibía, dentro de un viejo patrón.
Solo que no estaba permitiendo que simplemente me atravesaran, yo tenía redes que estaban atrapando el viento y estaban anclándolo en mi cuerpo. Había familiaridad con la energía y debido a que era familiar, yo pensé que era mía.

Otro ejemplo fue cuando me encontré obsesionada por recuerdos de todas las cosa horribles (yo pensé) que mi ex-esposo hizo antes y durante nuestro divorcio. Ya estaba muy dentro del calabozo de los pensamientos inquietantes antes de darme cuenta. “Guau! esa historia ya está más que superada. ¿Cómo me atrapé en ese nudo?” Comprendí que estaba percibiendo pensamientos y emociones que no eran míos. Ese patrón energético coincidía con lo que había experimentado cuando estaba en medio de la densidad del drama y la historia del divorcio. Esa energía era familiar y detonó las reacciones familiares en mi. Mi mente creó pensamientos que concordaran con esa energía.

No tienes que adueñarte de todas esas energías externas. Al ser consciente de lo que está pasando, serás capaz de desconectarte para no reaccionar a la energía y detener los síntomas de esa reacción. Permanece consciente y cuestiona cada cosa que sientas y pienses. Pregúntate, “¿Es mío esto?” Tu conocimiento interno te dará la respuesta. Puedes obtener la respuesta, o puedes usar kinesiología o usar cartas para obtener tu respuesta. Si la energía no es tuya, te aligerarás solo haciendo la pregunta. Repite las palabras, “Gracias por la conciencia de esto, pero no es mío. Dejemos que pase de largo.” Usa tu imaginación, respira y déjalo ir. Disuelve los ganchos o redes y “permite que atraviese”. El alivio puede no ser instantáneo. Dale algo de tiempo. Continúa respirando y liberando.

Aquí hay un ejercicio que es una práctica excelente para este proceso. Camina por una colonia habitacional. Conforme caminas, nota cada pensamiento, emoción o sensación y pregunta, “¿es esto mío?” Me asombré cuando lo hice. En un punto me comencé a sentir triste, inmediatamente mi mente encontró algo en mi vida por lo que me pudiera sentir triste. Pero me di cuenta y pregunté “¿es esto mío?” La respuesta fue “No”. “Permite que pase a través de ti”, dije eso y la tristeza desapareció, así de simple. Más tarde me comenzaron a doler las caderas, tampoco era mío. En unos cuantos minutos el dolor de fue. Este tipo de cosas sucedieron una y otra vez y ¡ninguna era mía! Con conciencia consistente de este proceso, pienso que te sorprenderás al encontrar que pocos pensamientos, emociones y sensaciones físicas ¡son verdaderamente tuyos!

2) ¿CÓMO SERÍA SI ( )?

Todo lo que ha sido creado ha sido imaginado primero. Cuando haces esta pregunta, “¿Cómo sería si ___?”, imagina como se sentiría. Enfoca tu imaginación para crear una nueva sensación. Esto inicia un flujo u onda de energía para manifestar el efecto deseado. Enfocarte en la manifestación física crea una limitación a una sola opción. Lo que queremos es mantener abiertas nuestras opciones, incluso aquellas que no puedes imaginar en este momento.

Aquí hay algunos ejemplos: ¿Cómo sería si…• siempre tuviera suficiente dinero?• mi cuerpo se viera como me gustaría?• me gustara como se ve mi cuerpo?• fuera brillantemente exitosa?• supiera qué hacer en esta situación?• no tuviera que preocuparme por mi hijo?

Si estás teniendo dificultades imaginando el sentimiento, no te rindas. Continúa haciendo la pregunta. Podrías preguntar, “¿Cómo sería si pudiera imaginar ____?” Entre más tiempo pases en el sentimiento del efecto deseado, mejor.

3) ¿QUÉ SE REQUIERE PARA QUE ________ SUCEDA CON FACILIDAD?

En la Nueva Energía creamos sin esfuerzo. Cuando quieres que algo suceda y no estás seguro cómo conseguirlo, haz esta pregunta. No preguntes, “¿Qué necesito hacer? o ¿Cuáles son los siguientes pasos?” ¿Sientes la diferencia de energía entre ambas preguntas? Si preguntas qué hacer, te estás predisponiendo para crear de una forma lineal y con esfuerzo. “¿Qué se requiere?” es una invitación para que aparezca sin lucha o esfuerzo y permite posibilidades en las que no haz pensado. Esta pregunta invita al universo a apoyarte en tu creación.

4) ¿QUÉ ES LO QUE ESTÁ BIEN EN ESTO QUE NO ESTOY VIENDO?

Muy seguido nos enfocamos en lo que está equivocado o mal en una situación. Entonces comenzamos a juzgarnos y/o a otros como equivocados al dejar que eso pase. En lo que enfocas tu energía, es lo que se hace más grande. Entonces al preguntar, “¿Qué está bien en esto que no estoy viendo? enfocas tu energía en lo que está bien y te sales del juicio.
Piensa cuántas veces han pasado cosas que haz juzgado como malas, como perder un trabajo. Cuando lo miras hacia atrás (tal vez después de obtener un mejor trabajo) te das cuenta que perder el trabajo fue realmente algo bueno. Hacerte esta pregunta cambia tu percepción, y eso cambia tu experiencia.

5) ¿CÓMO CREÉ ESTO?

Cuando preguntas, “¿Cómo creé esto? estás pidiendo tener conciencia de ese momento de inconsciencia cuando tomaste la decisión que te condujo hacia un resultado menos que expansivo. Mi hija tenía una infección de oído. Una tarde me comencé a sentir mal, realmente exhausta y adolorida. Pregunté, “¿Cómo creé esto?” Recordé que mi oído me había comenzado a doler antes en el día. En el momento, me di cuenta de que estaba adueñándome del dolor y el sufrimiento de mi hija. Pensé que mi cuerpo iba a ser capaz de limpiar la enfermedad más rápido y fácil que el de mi hija. Ella no estaba mejorando después de 6 días. Entonces me volví inconsciente. Simplemente pensé en algo más. En un par de horas me estaba sintiendo enferma. Hacer la pregunta, “¿Cómo creé esto?” me condujo a la conciencia del momento inconsciente. Desde allí fui capaz de deshacer la creación. La buena noticia es que ambas nos recuperamos, rápido.
NO PREGUNTES, “¿POR QUÉ HICE ESTO?” Cuando preguntas “por qué” te lleva de vuelta hacia un lazo de tus propios fracasos, hacia todas las veces en el pasado cuando hiciste algo como esto y a todas las emociones y juicios relacionados. POR QUÉ hace emerger todas las cosas que te hacen creer que haces cosas estúpidas, como tu padre abusivo, o tu segunda ex-esposa. Esto solidifica esa realidad limitante dentro de tu situación actual. En su lugar yo pregunté cómo comenzó, cuál era el punto de creación de esta experiencia.

6) ¿QUÉ SERÍA ESTO SI NO FUERA DOLOR? 

Haz esta pregunta después de la pregunta, “¿Es mío esto? Si lo que sea no se va. La experiencia de dolor es una interpretación de un estímulo sensorial. Esta pregunta te da la opción de interpretarlo de una forma distinta. Si hay algo que tu ser está tratando de comunicarte y no estás escuchando, algunas veces llega como dolor. La emoción también puede ser traducida como dolor.

7) ¿CÓMO PODRÍA SER MEJOR QUE ESTO? 

Repite esto cuando suceda cualquier cosa que te guste. Si te encuentras dinero… “¿Cómo podría ser mejor que esto?” Si el mesero te trae un delicioso postre gratis… “¿Cómo podría ser mejor que esto?” Una mujer se encontró un centavo en el piso. Preguntó, “¿Cómo podría ser mejor que esto?” Poco tiempo después se encontró un billete de diez dólares en el asiento del taxi y preguntó, “¿Cómo podría ser mejor que esto?” un objeto brillante en el drenaje llamó su atención. Era un brazalete de diamantes. Desafortunadamente dijo, “No podría ser mejor que esto” y ya no fue mejor.

Repite “¿Cómo podría ser mejor que esto?” cuando pase cualquier cosa que no te guste. Si se le poncha una llanta a tu auto… “¿Cómo podría ser mejor que esto?” Si tu hijo se mete en problemas en la escuela… ¿Cómo podría ser mejor que esto? Es una invitación al universo para que te muestre cómo puede mejorar.
Si no sabes qué pregunta hacer… intenta: ¿QUE PREGUNTARÍA SI SUPIERA QUÉ PREGUNTAR? Esto puede parecer tonto, ¡pero probablemente sea la mejor pregunta de todas! El uso consistente de estas preguntas cambiará tu realidad. Aquí hay un gran secreto. “¡Nosotros estamos creando todo!” Creamos este juego de vida en la Tierra. Continuamos creándolo cada día. ¿Por qué no hacerlo como deseo? ¿Por qué no divertirse y jugar con esto?
¿Cómo sería si pudieras crear lo que sea que desearas?

Cómo sentirse bien cuando todo parece ir mal

A veces, parece que todo va mal en tu vida, tus sueños no se cumplen, las cosas no salen como esperabas, surgen problemas inesperados, tu trabajo está muy lejos de ser el tipo de trabajo con el que soñabas cuando aún eras un estudiante, o tu vida amorosa parece provocarte más penas que alegrías.

Cuando las cosas van mal, es fácil sentirse abatido, frustrado, deprimido o resentido con el mundo, que parece empeñarse en someterte a una injusticia tras otra sin motivo alguno. Todas estas emociones negativas no hacen más que empeorar las cosas. Debido a tu malestar, tal vez seas poco amable con los demás, y ellos te pagan con la misma moneda; o bien no tienes ganas de salir, ni de ver gente, y te alejas de personas que podrían ayudarte a sentirte mejor o aportarte ideas, soluciones o nuevos puntos de vista.
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¿Qué es la madurez emocional?

 

A veces, observamos el comportamiento y reacciones de alguien y llegamos a la conclusión de que es una persona inmadura o parece no querer ser un adulto, pero ¿en qué consiste la madurez emocional? ¿Cómo es ser realmente un adulto?

 

Estas son las principales características de las personas que han alcanzado una adecuada madurez emocional:

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Los 10 principios del Desarrollo Personal

Los 10 principios del Desarrollo Personal

 

Todos tenemos las potencialidades necesarias para crecer, pero en muchas ocasiones los malos hábitos, los comportamientos disfuncionales y las creencias desadaptativas se convierten en barreras para el desarrollo personal. En esos casos, es necesario realizar un trabajo psicológico profundo que nos permita convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos.

El Crecimiento Personal brinda una visión optimista del desarrollo

Durante muchos años la Psicología se rigió por un paradigma pesimista que se centraba exclusivamente en los defectos, limitaciones y trastornos. Fue Alfred Adler, a inicios del siglo XX, quien dio el impulso definitivo para cambiar esa manera de concebir la Psicología.

Adler vio más allá de los problemas y traumas del pasado, se saltó el determinismo de la infancia propuesto por Freud para mirar esperanzado al futuro. Este psicoterapeuta vienés se enfocó en las aspiraciones y potencialidades de las personas que acudían a su consulta. De hecho, fue quien introdujo el concepto de estilo de vida, para referirse a la manera individual de afrontar los problemas, relacionarse con nosotros mismos y, en términos generales, asumir la vida.

La Psicología Humanista, que siempre puso en el centro a la persona y su deseo de autorrealización, le dio un gran impulso a esta nueva perspectiva al hacer énfasis en las potencialidades y recursos, más que en las limitaciones.

A finales de la década de 1990 surgiría la Psicología Positiva, cuyo principal objetivo es identificar a través de estudios científicos los patrones emocionales, cognitivos y comportamentales que promueven el bienestar, ayudándonos a alcanzar nuestro máximo potencial.

Los principios del Desarrollo Personal

1. El crecimiento personal es un proceso de cambio continuo 

El concepto de Crecimiento Personal hace referencia a un cambio continuo ya que siempre hay espacio para la mejora. A diferencia de la psicoterapia, que termina una vez que hayamos resuelto el problema que nos llevó a pedir ayuda, el Desarrollo Personal es un proceso de transformación que dura toda la vida, no termina nunca. De hecho, muchos psicólogos se refieren a un estilo de vida, más que a un proceso de intervención puntual. Eso significa que debemos asumir la mentalidad del alumno, de la persona que busca continuamente y que se plantea preguntas. Estamos en continua transformación. Por tanto, si hay algo que no nos gusta de nosotros, simplemente podemos cambiarlo.

2. El desarrollo es progresivo

El propio concepto de desarrollo incluye involuciones, aunque a menudo estas nos desaniman. Todo desarrollo atraviesa por fases de involución, que normalmente vienen seguidas de cambios cualitativos o grandes saltos en el desarrollo. De hecho, en la filosofía el desarrollo no se representa como una línea ascendente sino como una espiral. Es un concepto fundamental a tener en cuenta en el Crecimiento Personal ya que los cambios suelen producirse poco a poco y no estamos exentos de involuciones.

3. El auténtico Crecimiento Personal es integral

La verdadera superación personal implica una transformación integral que se extiende a todas nuestras esferas de actuación. Cuando se produce un cambio interior en nuestra manera de relacionarnos con nosotros mismos y con los demás, este se reflejará en nuestros distintos ámbitos de actuación. Por eso, un auténtico proceso de crecimiento personal suele involucrar toda la personalidad y genera transformaciones positivas en el resto de las áreas.

4. El Crecimiento Personal no es automático

El paso de los años y las experiencias no implican necesariamente desarrollo ni crecimiento. Para crecer y madurar es necesario trabajar conscientemente en nuestras habilidades de afrontamiento. Eso significa que todo proceso de Crecimiento Personal demanda implicación, esfuerzo y responsabilidad. Crecer es una elección.

5. No respondemos al mundo sino a nuestra percepción de este

Para crecer como personas debemos comprender que a pesar de que pretendemos ser racionales y objetivos, en realidad no reaccionamos ante la realidad sino a la representación que tenemos de esta. Todo lo que nos ocurre está mediatizado por nuestras experiencias pasadas, expectativas, necesidades y valores, por lo que en muchos casos no es la realidad lo que nos limita o nos da poder sino la representación de esa realidad que hemos elaborado en nuestra mente. Cuando comprendemos realmente esto, tenemos un enorme poder.

6. Es imprescindible abrirse a las nuevas experiencias

Uno de los principios del Desarrollo Personal más importantes se refiere a la apertura a las nuevas experiencias, un rasgo sin el cual es muy difícil crecer como personas. Según una investigación realizada en la Universidad de Wisconsin-Madison, una de las condiciones sine qua non del Crecimiento Personal es la capacidad para abrirse a las nuevas experiencias, unido al compromiso con el desarrollo continuo y el deseo de alcanzar el máximo potencial.

7. No hay errores, solo aprendizajes

Lo que catalogamos como fallos o errores, en realidad son solo aprendizajes. Todo depende de la perspectiva según la cual asumamos esas experiencias. Si queremos crecer como personas, en vez de quedarnos estancados en las recriminaciones y las culpas, lo más sensato es intentar aprender las lecciones para responder de manera mucho más asertiva la próxima vez.

8. La responsabilidad del Desarrollo Personal es solo tuya

Nadie puede ayudarnos a crecer si no ponemos de nuestra parte y nos responsabilizamos con el cambio. No valen excusas ni tirar balones fuera porque la responsabilidad por el Crecimiento Personal es solo nuestra. Por muy mala que haya sido nuestra infancia y por muchas experiencias traumáticas que hayamos atravesado, siempre tenemos la opción de decidir si utilizamos esas vivencias para fortalecernos y crecer o si las usamos como excusa para explicar nuestra infelicidad y fracasos.

9. El camino de Crecimiento Personal es único

Los psicólogos y coaches pueden elaborar un plan de desarrollo personal que nos oriente a lo largo del camino, pero no debemos olvidar que cada persona tiene su propio ritmo, que no debe ser violentado. Nuestras experiencias de vida son únicas, y único también debe ser el camino que emprendamos para descubrir quiénes somos. Eso significa que, en el fondo, existen diferentes caminos, no hay un sendero correcto y otro incorrecto. A veces necesitamos perdernos para encontrarnos, y eso forma parte del sendero.

10. El objetivo es ser la mejor versión de ti mismo y disfrutar del camino

Muchos consideran que el objetivo principal del Crecimiento Personal es alcanzar la felicidad y el bienestar. Sin embargo, un estudio realizado en la Universidad de Denver descubrió que quienes se esforzaban más por ser felices reportaban un 50% menos de emociones positivas, un 35% menos de satisfacción con su vida y un 75% más de síntomas depresivos que las personas que tenían otras prioridades. Por eso, un objetivo mucho más relajante es lograr la mejor versión de ti mismo e intentar disfrutar del camino mientras lo haces. La felicidad y el bienestar serán consecuencias lógicas que vendrán por sí solas.

Fuentes:
Mauss, I. B. et. Al. (2011) Can seeking happiness make people unhappy? Paradoxical effects of valuing happiness. Emotion; 11(4): 807-815.
Ryff, C. D. & Keyes, C. L. M. (1995) The structure of psychological well-being revisited. Journal of Personality and Social Psychology; 69: 719-727.