Falsos mitos en alimentación 

La alimentación es un tema que ha suscitado un gran interés a lo largo de la historia. Este interés, unido a una cierta ignorancia han favorecido el desarrollo de numerosos errores y mitos sobre la alimentación. Como consecuencia, se ha desencadenado un cambio en el comportamiento y en los hábitos alimentarios de muchas personas.

Han sido numerosos los alimentos a los que se les han atribuido características falsas debido a mito. «Las frutas al final de la comida engordan”, “tomando una nuez por la mañana disminuyo los niveles de mi colesterol”, “pues mi cuñado dice…” son algunas de las creencias que se mantienen a consecuencia de numerosas fuentes sin ningún aval científico.

Ya que la alimentación constituye un hecho tanto biológico como cultural, las creencias y opiniones se han extendido o se extienden en nuestra sociedad, bien de generaciones antiguas que se han ido transmitiendo o bien por el tipo de publicidad a la que estamos sometidos.

Hoy gracias a la base científica de la que disponemos es posible desmontar esas creencias, a veces muy arraigadas , echando mano de verdaderos profesionales de la salud.

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Hieloterapia

Hieloterapia

Qué es la Hieloterapia??
La terapia del hielo o terapia del frío consiste en la aplicación de frío en algunas partes del cuerpo o zonas, donde hay excesos de grasa, flacidez o celulitis. El frío no solo ayuda a acelerar el metabolismo y a quemar calorías sino que también tiene una acción reafirmante y anticelulítica.
Imaginemos por un momento un pedazo de carne…Qué pasa cuando lo sometemos al frío del congelador…se endurece no??…pues de la misma manera la piel, la HIELOTERAPIA reafirma y tonifica la piel.

El estímulo frío resta calor al organismo, enfriándolo. Cuánto más rápido y frío sea el estímulo, mayor efecto terapéutico. Los mejores efectos se obtienen en aplicaciones cortas.

La flacidez y la celulitis son más comunes de lo que debería. Se estima que un gran porcentaje de mujeres sufren de estas condiciones afectandola estética del cuerpo.

La hieloterapia o terapia del frío es conocida mundialmente por su acción reafirmante,  el gel de hielosobre la piel la tonifica y reafirma al tiempo que activa la circulación ayudando a reducir la apariencia de celulitis.
Hieloterapia para perder tallas.

La temperatura normal del cuerpo es de 36 grados centígrados. Al aplicar el gel de hielo en cualquier parte del cuerpo, ésta baja su temperatura. El cuerpo para defenderse del frío produce calor quemando calorías al convertir la grasa en la energía que necesita. Aquí lo que se pierde es grasa, no agua, por eso no hay efecto rebote.

Según algunos usuarios este proceso les permite perder peso y entre 1 a 5 cms de grasa localizadaen cualquier parte del cuerpo en tan solo 40 min, convirtiéndose, según expertos, en la manera más rápida y efectiva para moldear el cuerpo, perder peso y

Aguas termales. Beneficios.

Los beneficios obtenidos en tratamientos con aguas termales, no dependen exclusivamente del elemento “agua”, sino de una multiplicidad de estímulos: químicos, físicos y biológicos.

Los efectos químicos se encuentran relacionados con las substancias que posee el agua, que al estar en contacto con la piel, pasan por ósmosis al torrente sanguíneo.

Los efectos físicos se deben mayormente a la temperatura del agua, dado que ésta produce una vaso dilatación periférica, con la cual se mejora la oxigenación de los tejidos en la zona tratada y liberación de substancias que producen efecto antiinflamatorio y calmante del dolor, con relajación muscular, provocando una sensación de bienestar.
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Origen metafísico de la enfermedad

Origen metafísico de la enfermedad

 

 

Nuestra forma de ver la vida, es lo que determina como nos va en la vida.

Síntomas y enfermedades, manifestaciones físicas de conflictos psicológicos y emocionales. No son otra cosa que la punta del iceberg. Lo que se ve a simple vista, es una pequeñísima parte. La verdad permanece oculta en nuestro subconsciente.

El que busca verdaderamente una solución a su enfermedad tiene que ir hacia su interior para poder sanar. Sobre todo si padece una enfermedad incurable, porque enfermedad incurable en realidad quiere decir curable desde el interior, desde nuestra conciencia.

Cuando una persona sufre un desequilibrio en su interior más profundo a nivel psicológico o mental, se manifestará en su cuerpo como un síntoma o una enfermedad física o psíquica. Un síntoma o una enfermedad es un toque de atención, nos están avisando de que prestemos atención, porque algo erróneo está pasando.

Es un mensaje del alma, un aviso del universo, es hora de hacer un cambio en nuestra vida. Muchas veces es cuestión de cambiar nuestra forma de pensar, de sentir y de ver la realidad. Ya que nuestra forma de ver la realidad, determina nuestra realidad.

¿Con que ojos sueles mirar la realidad?

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Causas psicológicas de la obesidad

Causas psicológicas de la obesidad

 

Desde el punto de vista simbólico, las personas que engordan, en realidad lo que hacen es “protegerse” de los demás, o de algún tipo de situación o trauma instaurado en su cabeza.

En la obesidad no se acumula masa ósea, ni muscular, ni se agranda ningún órgano, ni se llena ninguna cavidad de aires malignos. Lo único que se acumula bajo la capa de la piel es una cantidad de grasa (energía estancada) que no se va a usar y se retiene una cantidad de líquido (emociones tóxicas), que el organismo no puede eliminar.

Las células del cuerpo de una persona obesa, obedecen una orden de acumular grasa, y como sea, de no soltarla, “no quemarla”.

Desde la perspectiva de Naska Groppaglio, la obesidad, así como la delgadez, las jorobas, etc. se utilizan para integrarse en el “clan familiar”. Cuando no hay suficiente espacio en familias con muchos hijos, cuando uno nace no deseado, del sexo opuesto al esperado, es posible que el cerebro más primitivo encuentre estrategias de supervivencia que responden a estos patrones.

También hay personas que establecen su prioridad en el ahorro, en no gastar ni un centavo. Son las personas que no invierten, sólo acumulan. La obesidad podría ser un síntoma de esa disposición, del miedo a que le falte. Como un seguro a todo riesgo, donde la grasa es “el seguro”.

Detrás de la obesidad también puede haber una madre dominante, posesiva, que ejercía un control estricto sobre su alimentación, sus pensamientos, sus sentimientos y su creatividad. En este sentido, la obesidad representa una oposición inconsciente a la autoridad materna que abusó de nosotros.

Según un estudio que elaboró la psicóloga Cynthia G. Last, hay personas a quienes les gustan los dulces. Hay quienes no prestan importancia a lo que comen, y lo hacen en cualquier parte, a toda prisa. Otros comen para sentirse con energía. Y otros, cuando se sienten estresados, no pueden parar de comer. Incluso algunos, utilizan la comida para escapar de los problemas cotidianos.

Nos guste o no, engordamos porque comemos más de lo que necesitamos. Pero ¿Cuál es tu motivo?: ansiedad, aburrimiento, placer…

Last afirma que existen cinco razones predominantes para comer en exceso, cinco perfiles psicológicos que conducen al exceso de peso, cada uno con un tratamiento psicológico distinto:

La impulsividad: comer sin dedicarle demasiada atención a lo que comen, a menudo también hacen algo más cuando comen, teniendo prisa normalmente.

El hedonismo:buscan el placer en la comida, prefieren la calidad antes que la cantidad, centrándose en temas de comida.

La reducción de estrés:comen ante la sensación de nervios, ansiedad,…para calmarse, lo que les lleva a comer en exceso.

La evasión:evitan enfrentarse a los problemas a través de la comida, comiendo a cualquier hora y lugar, lo que le facilita no pensar.

La búsqueda de energía: estas personas comen ante la percepción de decaimiento. Logran activarse y se sienten en armonía usando la comida.

Para muchas personas ingerir en exceso es su mayor enemigo y a la vez su refugio emocional, en estos casos, el problema no se resuelve controlando los alimentos que se ingieren, además hay que conocer y poder hacer frente a otras variables.

Por este motivo, para muchas personas bajar de peso no es sólo una batalla física, sino también una lucha profundamente personal y emocional.

Si no se afrontan los problemas emocionales y conductuales subyacentes, una dieta no servirá de nada, porque aunque de momento nos haga adelgazar, no logrará mantenernos en el peso deseado.

Sólo después de ser conscientes y asumirlo es posible cambiar la conducta alimentaria, reducir peso y contribuir a mejorar nuestra calidad de vida.