Características de una relación sana

 

En su libro, «El matrimonio y sus alternativas» (1972), Carl Rogers se pregunta por la diferencia entre una pareja funcional y una disfuncional.
Una pareja funcional es aquella que permite la satisfacción mutua, pero también el desarrollo personal y la felicidad individual; estas relaciones tienden a permanecer y resisten a las circunstancias adversas. Las parejas disfuncionales, en cambio, llevan a la infelicidad y terminan en separación o divorcio.

Dedicación o voluntad

Ambos se comprometen mutuamente a trabajar juntos en su relación, porque esta enriquece sus vidas, y no solamente por la carga pesada de una obligación, un contrato matrimonial, los hijos, o la sacralidad del matrimonio. Ambos, podríamos decir, permanecen porque la relación les satisface y la desean genuinamente.

Comunicación

Ambos están dispuestos a comunicar sus sentimientos, negativos o positivos, hacia su compañera o compañero, siempre que estos sentimientos sean persistentes. De la misma manera, ambos están dispuestos a comprender empáticamente las comunicaciones del otro, aunque sean acusadoras, incómodas o autorreveladoras.

Disolución de roles

En las parejas duraderas, las expectativas señaladas por la cultura o subcultura parecen tener una importancia secundaria, los roles juegan un papel cada vez menor. Rechazan el molde de la opinión y las normas de terceros, y escogen ellos mismos sus propias opciones, expectativas e ideales.

Convertirse en un yo separado

Cada uno de los miembros se individualiza, se afirma como una personalidad fuerte e independiente. Cada quien se autodescubre y es consciente de su experiencia interna, sus sentimientos profundos.

Duelo amoroso: ¿Ahora qué hago?

 

El duelo es la reacción a una pérdida significativa que se puede dar por la separación de una relación amorosa, a esto se le conoce como “duelo amoroso”.

Si estas en duelo por ruptura de pareja, ¿cómo lograr superarlo?

  • Tu sufrimiento es válido, es tuyo y de nadie más. No es fácil, no es placentero y requiere trabajo lograr el proceso natural de cierre del duelo.
  • Pide ayuda. Restaura tu red de apoyo. Pídele a tres (3) personas significativas para ti que te permitan llamarlos, mandar mensajes, rescatarte o salir con ellos para que te escuchen y acompañen cuando tengas necesidad.
  • Experimenta las emociones propias del duelo:
    • La tristeza porque perdiste algo, la ira porque te arrebataron algo que en algún momento te hizo sentir feliz, la culpa por los pensamientos de “por mi culpa, esto se acabó”, el miedo por tener que readaptar tu vida sin una pareja
    • Esa nostalgia por aquellos momentos de bienestar, el odio hacia tu expareja por las cosas que hizo y dejó de hacer, la asignación de responsabilidades para cada una de las partes (incluso de posibles “terceros” involucrados) y la desilusión/desesperanza asociada a la creencia “siempre me pasará lo mismo y estoy condenada a vivir ruptura tras ruptura”.
  • Respeta tus tiempos y ritmo para procesar todo esto. Estos tiempos varían dependiendo de: la causa de la ruptura, quién toma la decisión, si hay hijos en común, las expectativas que tenías con esa otra persona, inclusive si se está dando en conjunto un duelo por el plan de vida
  • Coloca límites claros y pide a esa persona que es tu expareja, amigos y familiares que respeten dichos límites. Cuando hay hijos de por medio, hay que considerar que la ruptura es de pareja y hay que mantener un mínimo de relación como equipo parental que son. En ese caso, se necesitan acuerdos armónicos, límites de convivencia y una actitud de respeto, muchísimo respeto.
  • Si lo que más está perdurando son síntomas de depresión, culpa, los efectos de la relación en tu autoestima o el miedo a repetir los mismos errores y patrones en el futuro, es sumamente importante dar espacio al trabajo psicoterapéutico.
  • Cuando estés listo, trabaja el perdón: hacia ti mismo, de la otra persona y a cualquier otro que consideres que participó, en alguna medida, en la ruptura.
  • Cuando el recuerdo y lo vivido con esa persona no sea tan doloroso, inicia “la vuelta a la vida”, que incluye:
    • Invertir en conocerse, reencontrarse y amarse uno mismo; y dar, entregar y compartir nuestra existencia con otros (familia, amigos y los por conocer).
    • Vivir la vida con intensidad, agradecer, perdonar, confiar en tus capacidades, retomar la esperanza, ver con color, brillo y pasión cada día.
    • Integración y enriquecimiento, incluir de manera armónica la experiencia en tu historia o relato de vida, continuar en la búsqueda de tu propósito.

Se podría decir, de cierta forma, que el amor es una ciencia y, como toda ciencia, se reinventa. Una ruptura de pareja no es el fin del amor, una vez culmines el duelo, el amor volverá.

 

Referencias Bibliográficas

  • Goldberg, B. (2007). ¿Cómo voy a hacer esto a la edad que tengo? Buenos Aires, Argentina: Grupo Editorial Norma.
  • Kübler-Ross, E. & Kessler, D. (2002). Lecciones de vida. Buenos Aires, Argentina: VERGARA Grupo Z
  • Nezu, A., Nezu, C.M. & Lombardo, E. (2006). Formulación de casos y diseño de tratamientos Cognitivo – Conductuales Un enfoque basado en problemas. México DF, México: Manual Moderno.

Stamateas, B (2009). Emociones tóxicas. Buenos Aires, Argentina: VERGARA Grupo Z

Cómo subir la autoestima después de una ruptura: El paso a paso

 

Quizá, en algún momento de la vida, pasaste o pasarás por una ruptura amorosa, esto naturalmente es una de las experiencias de vida que todos enfrentaremos en algún momento y, aunque son cosas inevitables, podemos prepararnos para hacerles frente de la mejor manera.

Ahora la pregunta es: ¿cómo puedo subir la autoestima después de una ruptura amorosa? Pues bien, la buena noticia es que, en esta ocasión, he decidido ayudarte a recuperar ese amor propio que se va con las rupturas. 

Recuerda que no estás solo/a

Lo primero que debes tener en cuenta es que no eres la única persona que ha pasado por esta situación, que quizá en estos momentos te sientas desanimado/a, pero el sol volverá a salir para ti cuando te sientas mejor. Además, sabes que cuentas con aquellos que te quieren y brindan todo su apoyo.

Aprende a separar las cosas

Cuando digo que aprendas a separar las cosas me refiero específicamente a la autoestima y esa relación fallida. ¿Por qué te digo esto?; porque si bien es válido que te sientas triste después de terminar una relación amorosa, no puedes permitir que esta haga mella en tu amor propio. Es importante que tengas claro que tu autoestima es intocable y solo depende de ti, por tanto, las cosas externas no deben hacerte dudar de ti mismo/a ni apagarte.

Recupera la autoconfianza

La autoconfianza es un elemento muy importante que, quizá, después de una ruptura se vea afectado; sin embargo, debes procurar cuidar de ella porque precisamente es una de las claves para superar ese desamor, de manera que es conveniente que trabajes este aspecto en ti y, si es el caso, recuperes esa autoconfianza para seguir adelante y no permitir que esa ruptura destruya las cosas bonitas que hay en ti.

Consiéntete

Otro paso que puedes implementar para subir tu autoestima, después de terminar con una relación amorosa, es dedicarte tiempo y consentirte; la idea es que veas esto como una oportunidad para fortalecerte y brindarte la atención necesaria para recuperarte emocionalmente. Así que sal de paseo, practica algún deporte, lee un libro, etc., concentra tu atención en cosas que te motiven y te hagan sentir bien nuevamente para superar el fracaso amoroso.

¿Cómo superar una ruptura amorosa?

Las decepciones amorosas nunca son fáciles y nadie está preparado para que le rompan el corazón. Puede ser doloroso y difícil de superar, pero hay ciertos puntos importantes que tienes que tomar en cuenta para salir adelante y olvidarte de esa persona.

 

Amor propio

Esto es lo más importante que debes tomar en cuenta, no importa como terminaron las cosas, no debes sentirte culpable o inferior. Puedes hacer una lista con todas las virtudes que tienes, eso puede ayudarte a sentirte más valiosa.

También debes recordar que llegará una persona que será la indicada para ti, no te preocupes por tus defectos personales o físicos, tienes que creer en ti misma y quererte mucho. 

Cosas positivas

Sabemos que no es fácil dejar a ir a esa persona, menos cuando te han decepcionado, pero no para evitar un mayor sufrimiento no te atormentes con las cosas negativas.

Valora los momentos felices y los detalles que esa persona tuvo contigo, aprende a perdonar y quédate con las cosas buenas, no vale la pena amargarse por cosas del pasado, solo dile adiós.

Hobbies

Una manera efectiva de superar las cosas es enfocándote en las cosas que más te gustan, ya sea libros, alguna serie, música, amigos, o algún proyecto que tengas pendiente. Ocupa tu mente en otra cosa, verás que el tiempo pasa más rápido y cuando menos te des cuenta, esa decepción solo será un rasguño en tu corazón.

¿Quién eres y qué quieres?

Siempre recuerda qué es lo que buscas, si las cosas no funcionaron con esa persona fue por algo. También date cuenta qué tipo de persona eres y nunca cambies tu forma de ser o tus gustos por tratar de reparar esa decepción. Mantente tal y como eres, solo aprende de los errores y nunca te culpes por ser quién eres.

Mantener la distancia.

Si las cosas terminaron mal, lo mejor es mantener tu distancia, no tienes que arriesgarte a salir más lastimada y eso te ayudará a irte desprendiendo de esa persona. Si quieres, bloquea a dicha persona de tus redes sociales, date un tiempo para ti misma sin pensar en alguien más. Lo mejor es ya no mirar atrás.

 

Las consecuencias de romper con tu pareja

Una ruptura no es algo que influya únicamente a las dos partes, sino que si era una relación larga seguro que tu pareja también estableció vínculos con familiares y amigos. A veces, esa ruptura es igual de dolorosa, por lo que se ha de tener cautela a la hora de comunicar la noticia. Puedes empezar por algún amigo o familiar más cercano para ver el efecto que tiene la nueva situación y seguir su consejo a la hora de compartirlo con el resto.

Es posible que, aunque hubiera razones de peso para acabar la relación, las primeras semanas no te sientas mejor sino al contrario. No pasa nada, es normal. Tu cabeza debe acostumbrarse a la nueva situación y no hay que tener prisa. Poco a poco lo irás asumiendo y no recordarás con nostalgia el pasado, sino que mirarás al futuro con fuerzas renovadas y nuevos objetivos.

Consejos para no hundirte (demasiado)

  • Date un tiempo para curar las heridas. No hay que apresurar las cosas y mucho menos cuando hay sentimientos de por medio. Seguramente, tendrás días malos y días mejores, pero solo el tiempo podrá ayudarte a ser el que eras.
  • No te refugies en las drogas. Muchas personas buscan una vía de escape fácil, y es muy tentador evadirse durante unas horas mediante el consumo de sustancias que, en realidad, son perjudiciales para nuestro organismo. De hecho, algunos depresores como el alcohol pueden acabar haciéndote sentir peor, así que no es nada recomendable.
  • Expresa lo que sientes. Reprimir tus sentimientos nunca es buena, pero ahora están a flor de pie y seguro que tienes ganas de hablar con alguien para explicar lo que te está pasando. No pienses que es un signo de debilidad, sino que es una ventaja poder tener a tu alrededor personas que se preocupan por ti.
  • No le des más vueltas. Intentar recuperar a la otra persona puede parecer algo factible en tu cabeza, pero en la mayoría de los casos la ruptura es irreversible y no tiene sentido hacerse ilusiones con una posible reconciliación. Pasa página, mira hacia delante.

La ayuda de la terapia psicológica tras rupturas amorosas

En terapia psicológica es una de las causas de demanda más comunes, pues pasar por esta situación no es fácil y muchas veces, nos encallamos en el camino y nos estancamos en la tristeza y la obsesión. Es por esto que intentaré daros unas pautas generales para poder pasar por todo esto de la mejor manera posible e intentar superarlo de forma sana y adaptativa.

 

 

Pasos para superar una ruptura amorosa

  1. Llora, llora y vuelve a llorar: Desahógate, grita, saca el dolor fuera, compártelo con los demás hasta que no te queden más lágrimas que sacar. Una ruptura es un proceso de duelo, así que uno tiene que pasar por diferentes etapas. Llorar te ayudará a pasar a los siguientes pasos.
  2. Escribe: Puede ayudarte a ver las cosas de forma más objetiva, a estructurar y a no olvidarte de las cosas, tanto las buenas como las malas.
  3. Manténte ocupado: Pensar en lo sucedido está bien, pero no dejes que te obsesione. Haz cosas, sal con gente, trabaja, haz deporte, intenta tener tu mente ocupada.
  4. Piensa de forma positiva: Pues sí, estar así es un rollo y todo esto duele mucho, pero intenta ser positivo. De todo lo malo se aprende y con el tiempo, incluso te das cuenta de que romper la relación era lo mejor. No te preocupes, te volverás a enamorar. En esta vida, todo pasa y las cosas irán a mejor.
  5. Sé racional: Claro que hubo cosas buenas, pero si se terminó fue porque las cosas malas pesaban más. No te olvides de lo malo, por eso lo dejasteis.
  6. No te castigues ni culpabilices: No sirve para nada excepto para sentirte peor. Elimina esos “y si…” de tu vocabulario. Ya no puedes tirar para atrás, lo que pasó, pasó y por mucho que te machaques, las cosas no cambiarán. Actuaste como lo hiciste porque en cada momento creíste que era lo mejor, así que, mira para adelante y continúa con tu vida.
  7. Piensa en ti: Es momento de ser egoísta. Olvídate del otro y de si lo está pasando mal o no. Ahora es tiempo de preocuparte por ti.
  8. En momentos de crisis no tomes decisiones importantes: Estás confuso y no tienes las ideas claras. Hay muchos cambios ya como para hacer más de los necesarios. En estos momentos estás en una nube y es mejor no tomar decisiones importantes porque no es el momento. Más adelante, cuando estés un poco mejor ya tendrás tiempo de decidir con más claridad.
  9. Déjate ayudar: Tus amigos y tu familia están contigo, pídeles ayuda, déjate cuidar, no renuncies a ellos. Si, con el tiempo, ves que no mejoras, consulta a un psicólogo, haz yoga o meditación. Si ves que no puedes tu solo, no te avergüences ni seas orgulloso, pide ayuda.
  10. Deja pasar el tiempo de luto: Desgraciadamente este proceso lleva tiempo, así que durante días, semanas o meses estarás mal. Tómatelo con calma, pues necesitas tiempo para digerir todo esto. No te impacientes.
  11. Continúa con tus responsabilidades y obligaciones: Pero tampoco te auto exijas. La vida continúa y no puedes dejarlo todo. Aun así, no te agobies, sé compasivo y comprensivo contigo mismo.
  12. Cuídate y quiérete mucho: Haz cosas por ti, ve a la peluquería, cómprate algo bonito, date un masaje. Mímate y quiérete, tú eres lo más importante.
  13. Cierra el capítulo: La vida continúa, esto no es el fin. En el libro de tu vida, esto es tan solo un capítulo más. Con el tiempo dejará de doler y pasará a ser un recuerdo más.

El dependiente emocional

Trastorno dependiente, la personalidad ausente

El trastorno dependiente es una trastorno de la personalidad. Las personas que lo sufren se sienten inseguras, les cuesta expresar sus pensamientos y buscan la aprobación de los demás constantemente. Sienten que no son capaces de hacerse cargo de sí mismos. Es considerado un trastorno de personalidad ya que se ven afectados todos los hábitos, comportamientos y pensamientos de la persona.

 

 

 

La personalidad dependiente

Las necesidades emocionales y físicas de las personas dependientes requieren de la presencia de otras personas: un amigo, un familiar o una pareja. Se sienten incompletos si están solos. De alguna manera una persona que padece el trastorno dependiente es comparable a un niño.

Por lo general, tienen gran desconfianza de sus habilidades, necesitan sentirse atendidos, no creen en ellos mismos, son incapaces para tomar decisiones y necesitan de otra persona para motivarse o decidir algo.

 

 

Características del trastorno de personalidad dependiente

Excesiva docilidad

Las personas que padecen este trastorno tienden a ser muy dóciles y pasivas, evitan confrontaciones asumiendo la culpa para no ser abandonadas. Se disculpan en las disputas aun cuando tengan la razón o estas no hayan comenzado por su culpa.

Ingenuidad

Son muy confiados e ingenuos, pueden sufrir abusos por parte de personas aprovechadas. Su actitud parece relajada pero prefieren no enfrentar sus problemas. Se entregan por completo en sus relaciones sin permitirse ni siquiera pensar en ellos. Son los objetivos ideales para manipular y aprovecharse de ellos.

Son introvertidos

Su comportamiento es como el de un niño durante los primeros días de escuela, el tono de voz de los pacientes del trastorno de personalidad dependiente es bastante bajo y carecen de autoconfianza. Pueden ser infantiles para generar lástima y parecer vulnerables, provocando que otras personas cuiden de ellos.

 

Temor a las decisiones

Su falta de confianza los hace dudar de sus capacidades. Tienen pánico a tomar decisiones. Siempre tienen dudas de lo que van hacer o decir o hacer y tienen mucho miedo a equivocarse. Algunas decisiones importantes como renunciar a un trabajo para tomar otro, invitar a salir a alguien o escoger una carrera para estudiar pueden ser traumáticas para ellos. Suelen buscar el apoyo y aprobación de los demás para no abrumarse, incluso los demás suelen decidir por él.

Pánico a la soledad

Le tienen terror a la soledad, los diagnosticados con trastorno dependiente siempre quieren compañía, no importa quién sea ni el lugar. Si están en una relación sentimental pueden sobrecargar de problemas a su pareja, haciendo que al cabo de un tiempo los abandonen. Se deprimen cuando pierden a alguien que consideren importante en su vida. Pueden llegan al límite de permitir cualquier clase de maltrato pensando que de esta manera nadie los va a abandonar.

 

 

 

No comunican sus opiniones

Muchas veces no dicen lo que opinan o sienten por temor a ser rechazados. Prefieren seguir la corriente a los demás sin importar cuál sea el tema de discusión. Por ello, puede decirse que estas personas no tienen personalidad o su personalidad está ausente, ya que su opinión y sus decisiones serán siempre influenciadas por otras personas.

 

 

 

Causas del trastorno dependiente

Aunque no se conocen con certeza las causas que provocan el trastorno de personalidad dependiente, hay indicios que apuntan a problemas en la infancia.

El principal problema relacionado con la dependencia es una crianza sobreprotegida.

La sobreprotección provoca en el niño una incapacidad para afrontar la realidad.

Los padres intentan cuidarlo con tanto empeño que no le dejan asumir riesgos ni decisiones. Se ven obligados a pedir permiso para hacer cualquier cosa y tienen que pedir opinión sobre todo lo que hacen.

 

Los padres sobreprotectores no fomentan la independencia de su hijo. Su idea es protegerlo, evitar que su hijo sufra o que se haga daño. Pero no se dan cuenta que lo único que consiguen con ello es hacer de su hijo alguien que no puede enfrentarse por si mismo a los problemas, alguien que depende de otras personas para vivir.

Esto puede deberse a unos padres inseguros, neuróticos, con baja autoestima y pesimistas, que ven un mundo muy negativo y peligroso para su hijo. Por ello, intentan protegerlo de todos los males que, subjetivamente, ellos ven en la vida.

 

En definitiva, el trastorno por dependencia es un problema muy grave, que requiere un gran esfuerzo para tratarlo y superarlo. La terapia psicológica y el tratamiento se pueden prolongar durante mucho tiempo.