PsicologÃa y Espiritualidad
La PsicologÃa puede ayudar a las personas que lo necesitan, por medio de teorÃas y técnicas; a salir de un bloqueo emocional, a atravesar crisis, a madurar, a crecer, a conocerse más a si mismo, a liberarse de las adicciones, a orientarse, a señalar errores, a elaborar duelos patológicos, a mejorar las relaciones interpersonales y las fallas del carácter.
Sin embargo, los psicólogos, cada vez más, entienden que una psicoterapia puede ahondar mucho más profundo y atreverse a aprovechar, promover y desarrollar el nivel espiritual de sus pacientes, y que puedan utilizar ese soporte indispensable como recurso indispensable para mantener el equilibrio y la salud mental y para ser capaces de enfrentar la incógnita del existir y los avatares de la existencia.
Las técnicas de meditación, de relajación psicofÃsica y la oración, son prácticas espirituales que tienen el poder de despertar a una nueva vida, más auténtica y genuina, en la que el propósito de vivir trascienda lo material y se pueda centrar principalmente en valores más profundos.
Una actividad espiritual no implica solo adherirse a una religión o creencia sino que abarca otras áreas de la realidad que también son ámbito del alma.
Cada persona tiene particular sensibilidad para determinadas actividades y es allà donde hay que incursionar para comenzar la senda del propio camino espiritual.
La belleza de la naturaleza, la música, la pintura y la escultura, la literatura, el conocimiento y cualquier manifestación artÃstica que exija el desarrollo de la creatividad, son los posibles canales para elevarse a un nivel más alto de conciencia y la oportunidad de sentirse parte del todo.
El hombre necesita vivir una vida plena para sentirse bien y puede lograrlo incorporando a su vida un plan regular que incluya alguna de estas actividades para poder acceder al poder más profundo que tiene la mente humana, que no se puede alcanzar con la inteligencia porque es el ámbito del espÃritu.
Cada vez más, la gente siente avidez por lo espiritual, tanto, que todas sus manifestaciones ya forman parte de los servicios que ofrece el mercado.
Los libros relacionados con este tema están alcanzando records de ventas, los programas de televisión de Ãndole espiritual obtienen picos altos de rating, los hechos milagrosos, las curas espontáneas, las redes de oración, la relación que se descubre entre la ciencia y las creencias y el poder de la fe, atraen a todo tipo de personas de cualquier nivel social porque le permite acercarse a lo trascendente.
Esta tendencia hacia nuevas formas de acceder a la vida espiritual, como una experiencia personal y propia que no exige participar en oficios religiosos ni formar parte de institución alguna, es nueva y está germinando en el inconsciente colectivo, ayudando a curar las almas y encontrarle un nuevo y verdadero sentido a la existencia.
A la PsicologÃa le costó mucho ser reconocida como ciencia debido a que su objeto, la psique del hombre, no se puede estudiar en un microscopio; hasta que finalmente, con el nacimiento de la PsicologÃa Experimental que tiene como objeto de estudio la conducta, que puede ser mensurable, fue considerada una ciencia más.
Es difÃcil para un psicólogo recurrir al espÃritu para lograr mejores resultados en sus tratamientos; sin embargo, la historia de la PsicologÃa está llena de ejemplos de personas célebres que reconocieron la importancia de la espiritualidad en el hombre y la incorporaron a su trabajo, como William James, Gordon Allport, Erich Fromm, VÃctor Frankl, Abraham Maslow, o Rollo May.
Carl Jung se aventuró a terrenos aún menos firmes convencido que la espiritualidad es un aspecto esencial de la cura psicológica. Aunque no todos los psicólogos están dispuestos a incorporar este punto de vista y continúan ignorando la dimensión espiritual del hombre.La palabra espÃritu deriva del latÃn y significa respirar, y todos sabemos que no se puede vivir sin respirar.