Eres más fuerte (resiliente) de lo que crees

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Desconectado Marcelo Aguirre

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Eres más fuerte (resiliente) de lo que crees
« en: Octubre 23, 2015, 05:06:20 pm »
Eres más fuerte (resiliente) de lo que crees


Cuando las personas imaginan alguna tragedia o experiencia negativa que podría sucederles tienden, por lo general, a exagerar el impacto negativo que dicho suceso tendría en ellos y en sus vidas.

Esto puede generar sentimientos de ansiedad y miedo al futuro, especialmente cuando nos encontramos en una situación incierta. Por ejemplo, cuando existe un riesgo alto y real de perder el trabajo o cuando ves que hay muchas probabilidades de que tu pareja te deje, por poner un par de ejemplos.

Cuando le pedimos a una persona que imagine un escenario de este tipo y le preguntamos cuál sería su reacción, la mayoría de la gente tiende a centrarse solo en lo negativo, teniendo únicamente en cuenta el dolor que esa experiencia les causaría. Además, imaginan un escenario a muy corto plazo, se centran en las emociones que sentirían justo después del suceso y tienen la sensación de que así es como van a sentirse durante mucho tiempo o incluso para siempre.

Por ejemplo, al imaginar la muerte de un ser querido, la mayoría de la gente piensa que no lo superaría nunca pero los datos revelan que la mayoría de la gente vuelve a su nivel normal unos 18 meses después de la muerte de su pareja y solo un pequeño porcentaje desarrolla una depresión crónica.

No obstante, la realidad es distinta de la que solemos imaginar porque no tenemos en cuenta varios aspectos muy importantes, como los siguientes:

1. A pesar del suceso negativo, en tu vida sigue habiendo cosas buenas

Normalmente, cuando estás preocupándote por algo malo que podría suceder y el “terrible” impacto que tendría en tu vida, no tienes en cuenta las cosas buenas que hay y seguiría habiendo en tu vida y que te ayudarían a moderar el impacto del suceso negativo y no sentirte tan mal.

Tenerlas presente te ayudará ser más realista al imaginar sucesos negativos.

2. Tu capacidad para superar los obstáculos es mayor de la que crees

Si de repente te plantean un problema grave para el que no tienes solución, es muy probable que sientas ansiedad, miedo, abatimiento u otra emoción negativa.

No obstante, una vez que te pones a buscar soluciones y a pensar modos de afrontar la situación y los vas encontrando, esas emociones negativas comienzan a desaparecer y pueden incluso ser sustituidas por otras positivas, como la sensación de orgullo por vencer obstáculos difíciles.

Del mismo modo, cuando nos preocupamos por las cosas malas que podrían pasarnos, tampoco solemos tener en cuenta el hecho de que, posiblemente, seremos capaces de encontrar la forma de salir del paso. Como decía antes, existe una tendencia a centrarse solo en lo más negativo y amenazante. Es bastante normal; si tienes un tigre delante a punto de atacarte, no centras tu atención en nada más. Pero si eres capaz de hacerlo, entonces puede que veas que tienes cerca una gran barra de hierro con la que podrías golpear el suelo con fuerza y asustar al animal. En tu vida diaria, los “tigres” son más bien amenazas a tu seguridad laboral o económica, a tu autoestima, a tu vida amorosa, etc., antes las que tiendes a reaccionar con esa visión en túnel.

Si en vez de hacer eso piensas que podrías encontrar soluciones, que no te sentirías tan impotente como te puede parecer a primera vista y que encontrarías el modo de solucionarlo y superarlo, entonces esas posibles “tragedias” no te parecerán tan terribles.

3. Dispones de ayuda

Esa tendencia a ver solo lo malo y a pensar a muy corto plazo al imaginar posibles desgracias, puede impedirte también ser consciente de que cuentas con otras personas que podrían ayudarte o al menos compartir contigo los problemas. Cuando una carga se lleva entre varios pesa mucho menos que cuando se lleva solo. Igualmente, las desgracias compartidas duelen menos, se llevan mejor y se solucionan con más rapidez.

4. Nunca se sabe

A veces, una experiencia que parecía, en un principio, negativa, acaba siendo algo bueno. Y una experiencia que parecía positiva acaba siendo algo malo. Imagina, por ejemplo que conoces a alguien que te parece muy especial, te enamoras locamente e inicias una relación. Poco después, descubres que el comportamiento de esta persona te hace sufrir casi constantemente y al final la relación se rompe. Al poco tiempo, encuentras a alguien mucho mejor con quien mantienes una bonita relación. Así, en este ejemplo, te sucede algo que crees que es bueno (enamorarte) que al final resulta ser algo malo. La ruptura seguramente la interpretas al principio como algo negativo pero con el tiempo resulta ser todo lo contrario…

Es decir, realmente no sabes lo que te traerá el futuro ni cuál será el verdadero impacto que tendrá en tu vida un determinado suceso, sea bueno o malo. Por tanto, ¿por qué no esperar lo mejor y confiar en nuestra capacidad para afrontar lo que llegue y salir adelante?