Eres más fuerte (resiliente) de lo que crees
(http://nosoyasistenta.com/wp-content/uploads/2016/08/resiliencia.jpg)
Cuando las personas imaginan alguna tragedia o experiencia negativa que podrÃa sucederles tienden, por lo general, a exagerar el impacto negativo que dicho suceso tendrÃa en ellos y en sus vidas.
Esto puede generar sentimientos de ansiedad y miedo al futuro, especialmente cuando nos encontramos en una situación incierta. Por ejemplo, cuando existe un riesgo alto y real de perder el trabajo o cuando ves que hay muchas probabilidades de que tu pareja te deje, por poner un par de ejemplos.
Cuando le pedimos a una persona que imagine un escenario de este tipo y le preguntamos cuál serÃa su reacción, la mayorÃa de la gente tiende a centrarse solo en lo negativo, teniendo únicamente en cuenta el dolor que esa experiencia les causarÃa. Además, imaginan un escenario a muy corto plazo, se centran en las emociones que sentirÃan justo después del suceso y tienen la sensación de que asà es como van a sentirse durante mucho tiempo o incluso para siempre.
Por ejemplo, al imaginar la muerte de un ser querido, la mayorÃa de la gente piensa que no lo superarÃa nunca pero los datos revelan que la mayorÃa de la gente vuelve a su nivel normal unos 18 meses después de la muerte de su pareja y solo un pequeño porcentaje desarrolla una depresión crónica.
No obstante, la realidad es distinta de la que solemos imaginar porque no tenemos en cuenta varios aspectos muy importantes, como los siguientes:
1. A pesar del suceso negativo, en tu vida sigue habiendo cosas buenas
Normalmente, cuando estás preocupándote por algo malo que podrÃa suceder y el “terrible†impacto que tendrÃa en tu vida, no tienes en cuenta las cosas buenas que hay y seguirÃa habiendo en tu vida y que te ayudarÃan a moderar el impacto del suceso negativo y no sentirte tan mal.
Tenerlas presente te ayudará ser más realista al imaginar sucesos negativos.
2. Tu capacidad para superar los obstáculos es mayor de la que crees
Si de repente te plantean un problema grave para el que no tienes solución, es muy probable que sientas ansiedad, miedo, abatimiento u otra emoción negativa.
No obstante, una vez que te pones a buscar soluciones y a pensar modos de afrontar la situación y los vas encontrando, esas emociones negativas comienzan a desaparecer y pueden incluso ser sustituidas por otras positivas, como la sensación de orgullo por vencer obstáculos difÃciles.
Del mismo modo, cuando nos preocupamos por las cosas malas que podrÃan pasarnos, tampoco solemos tener en cuenta el hecho de que, posiblemente, seremos capaces de encontrar la forma de salir del paso. Como decÃa antes, existe una tendencia a centrarse solo en lo más negativo y amenazante. Es bastante normal; si tienes un tigre delante a punto de atacarte, no centras tu atención en nada más. Pero si eres capaz de hacerlo, entonces puede que veas que tienes cerca una gran barra de hierro con la que podrÃas golpear el suelo con fuerza y asustar al animal. En tu vida diaria, los “tigres†son más bien amenazas a tu seguridad laboral o económica, a tu autoestima, a tu vida amorosa, etc., antes las que tiendes a reaccionar con esa visión en túnel.
Si en vez de hacer eso piensas que podrÃas encontrar soluciones, que no te sentirÃas tan impotente como te puede parecer a primera vista y que encontrarÃas el modo de solucionarlo y superarlo, entonces esas posibles “tragedias†no te parecerán tan terribles.
3. Dispones de ayuda
Esa tendencia a ver solo lo malo y a pensar a muy corto plazo al imaginar posibles desgracias, puede impedirte también ser consciente de que cuentas con otras personas que podrÃan ayudarte o al menos compartir contigo los problemas. Cuando una carga se lleva entre varios pesa mucho menos que cuando se lleva solo. Igualmente, las desgracias compartidas duelen menos, se llevan mejor y se solucionan con más rapidez.
4. Nunca se sabe
A veces, una experiencia que parecÃa, en un principio, negativa, acaba siendo algo bueno. Y una experiencia que parecÃa positiva acaba siendo algo malo. Imagina, por ejemplo que conoces a alguien que te parece muy especial, te enamoras locamente e inicias una relación. Poco después, descubres que el comportamiento de esta persona te hace sufrir casi constantemente y al final la relación se rompe. Al poco tiempo, encuentras a alguien mucho mejor con quien mantienes una bonita relación. AsÃ, en este ejemplo, te sucede algo que crees que es bueno (enamorarte) que al final resulta ser algo malo. La ruptura seguramente la interpretas al principio como algo negativo pero con el tiempo resulta ser todo lo contrario…
Es decir, realmente no sabes lo que te traerá el futuro ni cuál será el verdadero impacto que tendrá en tu vida un determinado suceso, sea bueno o malo. Por tanto, ¿por qué no esperar lo mejor y confiar en nuestra capacidad para afrontar lo que llegue y salir adelante?