{"id":729,"date":"2018-05-19T17:39:13","date_gmt":"2018-05-19T20:39:13","guid":{"rendered":"https:\/\/psicodestino.com.ar\/wp\/?p=729"},"modified":"2022-10-07T13:24:20","modified_gmt":"2022-10-07T16:24:20","slug":"el-sindrome-del-agotamiento-femenino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/psicodestino.com.ar\/wp\/blog\/2018\/05\/19\/el-sindrome-del-agotamiento-femenino\/","title":{"rendered":"El s\u00edndrome del agotamiento femenino"},"content":{"rendered":"<div align=\"center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"bbc_img\" src=\"http:\/\/psicologiayautoayuda.com\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/agotamiento-femenino.jpeg\" alt=\"\" width=\"441\" height=\"244\" \/><\/div>\n<p>Muchas\u00a0 mujeres se hacen cargo de todo aquello que les toca, que constituyen sus infinitas tareas cotidianas; y tambi\u00e9n de todo aquello que \u201cles cae\u201d como solucionar emergencias familiares de salud o de relaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El resultado de tan alta disponibilidad en desmedro de los espacios personales lleva a una variante de la depresi\u00f3n que podr\u00eda definirse en muy breves palabras: \u201cNo puedo m\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p>Contar el d\u00eda de muchas mujeres puede resultar una tarea extenuante; pero para muchas personas m\u00e1s a\u00fan: inveros\u00edmil.<\/p>\n<p>Por lo general realiza tareas dobles, ya que la que\u00a0 est\u00e1 haciendo es el preludio de alguna otra como preparar la cena dejando\u00a0 organizada\u00a0 la comida\u00a0 del d\u00eda siguiente para cuando est\u00e1\u00a0 en su trabajo.<\/p>\n<p>Cada movimiento incluye la previsi\u00f3n de\u00a0 otro: colaborar con la tarea de los ni\u00f1os mientras la lavadora va cumpliendo su programa y ella piensa en las fotocopias que debe sacar para la firma del contrato del d\u00eda siguiente para el cual ya tiene su ropa preparada. Apunta las medicinas que deber\u00e1 comprar a su madre y planifica las actividades del d\u00eda siguiente mientras toma una ducha aprovechando para dejar la ba\u00f1era limpia y las toallas cambiadas.<\/p>\n<p>Su jornada transcurre siempre entre cuatro o cinco tareas a un tiempo y transmitiendo la sensaci\u00f3n de que puede eso y m\u00e1s y esa fuerza se transforma en un desaf\u00edo personal: creer y mostrar que pueden todo. Como si el hacerse cargo de, absolutamente todo, pesara como una espada de Damocles, como un destino del cual no se pueden apartar hasta ese d\u00eda en que esa enfermedad, agazapada, emerge como \u201cS\u00edndrome de agotamiento femenino\u201d.<\/p>\n<p>Hacerse cargo de todo, que todo pase por sus manos es, adem\u00e1s, y para mayor incidencia en la aceptaci\u00f3n de su rol, un mandato social.<\/p>\n<p>La Licenciada Sonia Tessa habla de estas mujeres diciendo que cada una no constituye casos aislados. No es un caso aislado, sino que describe una escena cotidiana para muchas mujeres. Son candidatas a sufrir el \u201cs\u00edndrome de agotamiento femenino\u201d, una enfermedad silenciosa, escondida, cuyos s\u00edntomas y signos muchas veces se les escapan a las mismas pacientes, acostumbradas a no darles lugar a sus propias necesidades.<\/p>\n<p>No es f\u00e1cil encontrar mujeres que hablen de su agotamiento. Apenas se plantea el tema\u00a0 muchas advierten: \u201cEs lo que me pasa a m\u00ed\u201d, pero a la hora de poner en palabras ese malestar priman los sentimientos de verg\u00fcenza. Es que para ellas, el cansancio es algo \u00edntimo.<\/p>\n<p><strong>Quieren demostrarse y demostrar que pueden con todo.<\/strong><\/p>\n<p>\u201cMe levanto temprano. En \u00e9pocas de clase, no m\u00e1s all\u00e1 de las 6. Desayuno, me ducho y despierto a los ni\u00f1os. Cuando ellos se van para el colegio, organizo mi casa y me voy a trabajar\u201d, relata su rutina Gabriela, profesional de treinta y pico, separada y con dos hijos. Su trabajo implica actividades fuera de horario, que resuelve -siempre ella- dejando a los ni\u00f1os\u00a0 con las abuelas, vecinos o amigas. \u00bfTu ex marido?, es la pregunta. Y ella s\u00f3lo responde con un gesto burl\u00f3n, aunque luego comienza a justificarlo con que \u201ctiene horarios de trabajo muy particulares\u201d<\/p>\n<p>Uno de los modos en los que sus s\u00edntomas se van presentando tiene que ver con una modificaci\u00f3n en las relaciones que se establecen dentro de la casa; el cansancio, el exceso de obligaciones y responsabilidades provoca que la mujer vaya retirando el afecto de sus v\u00ednculos, que se torne un tanto m\u00e1s irritable y que lo \u00fanico que puede interesarle, al terminar la \u00faltima tarea de lo que parecen ser jornadas\u00a0 sin fin, sea acostarse y dormir.<\/p>\n<p>Hablamos de una mujer agotada, con un desgaste de energ\u00eda al servicio del funcionamiento de una familia tan desmesurado que no queda resto para ella misma.<\/p>\n<p>Una persona que queda sin energ\u00eda para si misma no puede no s\u00f3lo hacerse cargo de sus necesidades sino que tampoco podr\u00e1 defender lo propio y hasta no percibir que hay algo que le es propio.<\/p>\n<p>Estas alt\u00edsimas exigencias son producto de un mandato social, de una necesidad familiar donde nadie m\u00e1s se hace cargo de nada o no hay posibilidad de que alguien colabore en la resoluci\u00f3n de las tareas pero tambi\u00e9n puede ser una imposici\u00f3n personal motivada por una escala de valores determinada que hace que todo deba pasar por su control.<\/p>\n<p>Sea por elecci\u00f3n, por sistemas de valores econ\u00f3micos o pautas sociales, la energ\u00eda se reduce y los mecanismos necesarios para enfrentar otras situaciones se van perdiendo.<\/p>\n<p>Cuando una mujer se siente agotada disminuye sus recursos y los dem\u00e1s no perciben que lo que le pasa es que est\u00e1 exhausta: creen que tiene sue\u00f1o, que es por el clima o hasta que est\u00e1 con la regla.<\/p>\n<p>Ella, por su parte no termina de captar el nivel de agotamiento y cansancio que constituye la base de esta patolog\u00eda, tan importante, que no tratada puede conducir a despersonalizaci\u00f3n y depresi\u00f3n.<\/p>\n<p>La Licenciada Sonia Tessa especialista en el tratamiento del S\u00edndrome de agotamiento Femenino, agrega: \u201cQuiere ser competente y competitiva en el trabajo\u201d. No puede permitirse descuidar la casa, porque es su responsabilidad a\u00fan cuando tenga qui\u00e9n \u201cla ayude\u201d. Vela por el bienestar de todos los que la rodean.<\/p>\n<p><strong>Los instrumentos que la malabarista mantiene en el aire son sus propias necesidades.<\/strong><\/p>\n<p>\u201cNo s\u00e9 qu\u00e9 me sucede, no me alcanza la energ\u00eda\u201d, dice, convencida de que le falta sue\u00f1o, capacidad personal, organizaci\u00f3n, vitaminas.<\/p>\n<p>Mientras tanto, sigue la exigencia de demostrar su capacidad laboral, la organizaci\u00f3n dom\u00e9stica y el cuidado de toda su familia.\u201dDeja que yo lo hago, total no me cuesta nada\u201d, es una frase que aparece con demasiada facilidad en su boca. Aunque desear\u00eda con toda el alma que alguien le diga a ella lo mismo, es incapaz de pedirlo, y si la ayudan, piensa que est\u00e1n poniendo en duda su capacidad.<\/p>\n<p>Entonces, se exige m\u00e1s\u00a0 porque piensa que no est\u00e1 a la altura de las circunstancias, y busca estrategias para subsanarlo. Se siente agotada, harta, desganada y hasta aquellas actividades que antes le proporcionaban placer ahora le resulta una carga. \u201cTengo que ir al cine con mis amigas\u201d, dice como si fuera una obligaci\u00f3n. Y entre las cosas que debe hacer, justo ser\u00e1 \u00e9sa -la de las amigas, el cine, la caminata, la depilaci\u00f3n- la primera que postergue. Est\u00e1 tan cansada que ni siquiera unas buenas vacaciones la recuperan (\u00a1todo el d\u00eda con los ni\u00f1os!). Sigue pensando en mejorar su rendimiento. Siente que tiene que poder cumplir con las expectativas propias y ajenas, seguir sosteniendo el andamiaje que hace funcionar todo su entorno. Sin quejarse aunque tenga que esforzarse un poco m\u00e1s.\u201d<\/p>\n<p>Una mujer que parece inagotable, que siempre puede algo m\u00e1s, o cree que lo puede, es la mujer en la que el proceso del agotamiento alcanzar\u00e1 niveles tan profundos que la dejar\u00e1 presa de una depresi\u00f3n que le imposibilitar\u00e1 continuar adelante.<\/p>\n<p>Tienen conciencia de que se exceden en su eficacia y que deber\u00edan disminuir actividades o delegar responsabilidades en alguien m\u00e1s pero siempre les resulta m\u00e1s sencillo, por lo conocido, renunciar a espacios propios que delegar algo en alguien.<\/p>\n<p>El s\u00edndrome recae en la mujer que, por una cuesti\u00f3n de g\u00e9nero, es m\u00e1s propensa a ocupar ese lugar.<\/p>\n<p><span class=\"bbc_u\"><strong>\u00bfDe qu\u00e9 se trata la diferencia con los hombres?\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p>De lo natural que resulta para ellos decir que no, aceptar que no pueden ir a la fiesta del colegio de su hijo si est\u00e1n trabajando y no sentirse culpables, o ejercer su deseo de disfrutar de un partido de f\u00fatbol con amigos. Para ellos, basta con \u201cayudar\u201d en las tareas dom\u00e9sticas, y la responsabilidad compartida es -en el mejor de los casos- una consigna que se deja f\u00e1cilmente de lado por los intereses propios. Agrega la Licenciada Tessa.<\/p>\n<p>Lo que no se puede ver es el exceso. Las mujeres, cuando est\u00e1n agotadas, se reprochan no estar a la altura de las circunstancias, no poder \u201ccon todo\u201d. Para prevenirlo, proponen estar atenta a los signos de agotamiento: si aparece el cansancio, la dificultad para relajarse, para darse tiempo para divertirse.<\/p>\n<p>Uno de los s\u00edntomas m\u00e1s frecuentes es \u201cdesear ayuda, pero no saber c\u00f3mo pedirla o sentirse inc\u00f3moda al recibirla\u201d. Otra marca de identidad del agotamiento -y que tiene tanto que ver con los mandatos sociales- es \u201cpriorizar las necesidades o el sufrimiento ajeno sobre los propios\u201d. Las mujeres que est\u00e1n agotadas suelen sentirse \u201cinsustituibles, considerar que las demandas y las responsabilidades son todas impostergables e indelegables\u201d. Tambi\u00e9n aparecen \u201cla irritabilidad, el aislamiento, la dificultad para relacionarse con los otros\u201d.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n les ocurre a\u00a0 mujeres cuyos hijos ya crecieron, pero que ahora deben hacerse cargo de sus padres, enfermos o ancianos.<\/p>\n<p>\u201cNo se trata de resignar lugares como el cuidado de los hijos\u00a0 o la vocaci\u00f3n, de lo que se trata es de asignar prioridades y compartir responsabilidades\u201d.<\/p>\n<p>La propuesta es prestar m\u00e1s atenci\u00f3n a las propias necesidades, para dejar de correr como una bombera voluntaria ante las demandas de los dem\u00e1s. El objetivo que plantean las profesionales es comenzar un camino que desande el agotamiento para encontrar que se puede vivir sin intentar tapar todos los agujeros. Claro que habr\u00e1 una renuncia, pero la sensaci\u00f3n de agobio, de cansancio infinito, ir\u00e1 cediendo, hasta desaparecer.<\/p>\n<p>Una cosa por vez.<\/p>\n<p><span class=\"bbc_u\"><strong>PROPUESTAS<br \/>\n<\/strong><\/span><\/p>\n<p>* Como en toda situaci\u00f3n de malestar, lo primero es reconocer lo que le ocurre.<\/p>\n<p>* Dejarse cada d\u00eda un tiempo para hacer algo placentero personal. Una cosa por d\u00eda: un ba\u00f1o de inmersi\u00f3n, un encuentro con una amiga fuera de casa, ir a un cine, salir a andar o simplemente echarse en el sof\u00e1 a leer, ver televisi\u00f3n o mirar por la ventana.<\/p>\n<p>* Rever la relaci\u00f3n con los dem\u00e1s<\/p>\n<p>* Tener una consulta con un especialista para intentar recuperar la autoestima.<\/p>\n<p>* Hacer un repaso de la propia historia para verse a una misma y para verse en relaci\u00f3n con los modelos que tuvieron.<\/p>\n<p>* Delegar en alguien de la familia una tarea, al menos una vez por semana para comenzar.<\/p>\n<p>* Dejar una tarea pendiente, aunque s\u00f3lo sea una vez a la semana.<\/p>\n<p>* Invitar a alguien de la familia a completar esa tarea no hecha.<\/p>\n<p>* Tomar una asistenta para hacer parte de la tarea propia, por lo menos quincenalmente.<\/p>\n\n\n<div class=\"kk-star-ratings kksr-auto kksr-align-left kksr-valign-bottom\"\n    data-payload='{&quot;align&quot;:&quot;left&quot;,&quot;id&quot;:&quot;729&quot;,&quot;slug&quot;:&quot;default&quot;,&quot;valign&quot;:&quot;bottom&quot;,&quot;ignore&quot;:&quot;&quot;,&quot;reference&quot;:&quot;auto&quot;,&quot;class&quot;:&quot;&quot;,&quot;count&quot;:&quot;1&quot;,&quot;legendonly&quot;:&quot;&quot;,&quot;readonly&quot;:&quot;&quot;,&quot;score&quot;:&quot;5&quot;,&quot;starsonly&quot;:&quot;&quot;,&quot;best&quot;:&quot;5&quot;,&quot;gap&quot;:&quot;4&quot;,&quot;greet&quot;:&quot;Vota!&quot;,&quot;legend&quot;:&quot;5\\\/5 - (1 voto)&quot;,&quot;size&quot;:&quot;25&quot;,&quot;title&quot;:&quot;El s\u00edndrome del agotamiento femenino&quot;,&quot;width&quot;:&quot;143&quot;,&quot;_legend&quot;:&quot;{score}\\\/{best} - ({count} {votes})&quot;,&quot;font_factor&quot;:&quot;1.25&quot;}'>\n            \n<div class=\"kksr-stars\">\n    \n<div class=\"kksr-stars-inactive\">\n            <div class=\"kksr-star\" data-star=\"1\" style=\"padding-right: 4px\">\n            \n\n<div class=\"kksr-icon\" style=\"width: 25px; height: 25px;\"><\/div>\n        <\/div>\n            <div class=\"kksr-star\" data-star=\"2\" style=\"padding-right: 4px\">\n            \n\n<div class=\"kksr-icon\" style=\"width: 25px; height: 25px;\"><\/div>\n        <\/div>\n            <div class=\"kksr-star\" data-star=\"3\" style=\"padding-right: 4px\">\n            \n\n<div class=\"kksr-icon\" style=\"width: 25px; height: 25px;\"><\/div>\n        <\/div>\n            <div class=\"kksr-star\" data-star=\"4\" style=\"padding-right: 4px\">\n            \n\n<div class=\"kksr-icon\" style=\"width: 25px; height: 25px;\"><\/div>\n        <\/div>\n            <div class=\"kksr-star\" data-star=\"5\" style=\"padding-right: 4px\">\n            \n\n<div class=\"kksr-icon\" style=\"width: 25px; height: 25px;\"><\/div>\n        <\/div>\n    <\/div>\n    \n<div class=\"kksr-stars-active\" style=\"width: 143px;\">\n            <div class=\"kksr-star\" style=\"padding-right: 4px\">\n            \n\n<div class=\"kksr-icon\" style=\"width: 25px; height: 25px;\"><\/div>\n        <\/div>\n            <div class=\"kksr-star\" style=\"padding-right: 4px\">\n            \n\n<div class=\"kksr-icon\" style=\"width: 25px; height: 25px;\"><\/div>\n        <\/div>\n            <div class=\"kksr-star\" style=\"padding-right: 4px\">\n            \n\n<div class=\"kksr-icon\" style=\"width: 25px; height: 25px;\"><\/div>\n        <\/div>\n            <div class=\"kksr-star\" style=\"padding-right: 4px\">\n            \n\n<div class=\"kksr-icon\" style=\"width: 25px; height: 25px;\"><\/div>\n        <\/div>\n            <div class=\"kksr-star\" style=\"padding-right: 4px\">\n            \n\n<div class=\"kksr-icon\" style=\"width: 25px; height: 25px;\"><\/div>\n        <\/div>\n    <\/div>\n<\/div>\n                \n\n<div class=\"kksr-legend\" style=\"font-size: 20px;\">\n            5\/5 - (1 voto)    <\/div>\n    <\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muchas\u00a0 mujeres se hacen cargo de todo aquello que les toca, que constituyen sus infinitas tareas cotidianas; y tambi\u00e9n de todo aquello que \u201cles cae\u201d como solucionar emergencias familiares de salud o de relaci\u00f3n. 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