Sonámbulos... ¿Duermes con uno?

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Desconectado Marcelo Aguirre

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Sonámbulos... ¿Duermes con uno?
« en: Octubre 08, 2013, 02:20:11 pm »
Sonámbulos... ¿Duermes con uno?

El sonambulismo es una situación que puede generar cierto desconcierto entre los familiares, que ven cómo uno de sus miembros se levanta de su cama y se pone a dar vueltas. ¿Cómo podemos ayudarle?



¿Qué es el sonámbulismo?

Tal vez conozcas algún familiar o amigo, que cuando era pequeño se movía mucho por la noche, se levantaba de la cama, paseaba por su cuarto, y quizás también salía del mismo, y todo ello dormido. Las películas lo muestran como alguien que anda por la casa con los ojos cerrados y los brazos estirados, pero ¿qué es realmente el sonambulismo?

El sonambulismo es un trastorno del sueño, que se encuadra dentro del grupo de las parasomnias, en el que se dan alteraciones durante el sueño que no llegan a alterar el normal descanso de la persona, pues no se va a despertar en ningún momento. Suele presentarse durante la fase No REM, previo a la llegada de la fase REM, normalmente sobre el primer tercio de la noche, entre el sueño y la vigilia, es decir, alrededor de los tres cuartos de hora  después de haberse acostado la persona.

Durante el episodio de sonambulismo la persona se va a incorporar en la cama, y en algunos casos va a levantarse y deambular por su cuarto o la casa, todo ello sin despertarse, ni ser consciente de lo que le sucede, y eso a pesar de que pueda tener los ojos abiertos. No existe una regla sobre el número de episodios que se puede tener durante la noche o la semana, ya que varía mucho entre una persona y otra.

Aunque no existe un perfil característico de personas afectadas por este trastorno, si se ha encontrado que afecta mayoritariamente a varones, siendo más frecuente que aparezca de forma natural, en edades tempranas entre los 4 a 13 años, desapareciendo con el tiempo en la mayoría de los casos. Igualmente y por causas asociadas al estrés y al consumo de determinadas sustancias puede presentarse también en adultos.

Los familiares y parejas de sonámbulos deben de tener en cuenta que este trastorno puede sucederle a cualquiera y que no implica ningún riesgo, ni para quien lo tiene ni para los demás, siempre que se adopten una serie de medidas de prevención.

Causas del sonambulismo

Aún no existe un consenso de por qué se produce, ni cómo es que con el tiempo desaparece; algunos autores lo consideran un elemento que se da como parte del proceso de maduración de nuestro sistema nervioso central, que en algunas personas se manifiesta y en otros no; otros afirman que es un estado inducido por una situación de estrés fisiológico o psicológico, cuando se reduce el estrés que lo provoca, el sonambulismo desaparece por sí mismo.

Los episodios de sonambulismo, salvo excepciones, normalmente duran entre unos pocos segundos a escasos diez minutos, trascurridos los cuales la persona vuelve a su cama “como si no hubiese pasado nada”, pero en ocasiones se pueden perder y quedar en algún rincón del que no han sabido salir; en cualquier caso, al día siguiente no recordarán nada de lo acontecido durante la noche.

Entre las causas que lo producen, a parte del componente hereditario, se debe diferenciar en función de la edad, siendo los pequeños más sensibles a estados de ansiedad, fatiga y falta de sueño; mientras en los adultos es más frecuente tras la ingesta de determinados medicamentos, alcohol, sedantes, y otras sustancias psicoactivas, así como por la presencia de afecciones médicas o de algunos trastornos mentales.

Síntomas y manifestaciones del sonambulismo


En la mayoría de las ocasiones los episodios de sonambulismo van a producirse al poco de acostarse la persona, en lo que se conoce como duermevela, aunque también se puede producir en los momentos previos a despertarse, es decir, en la madrugada, y en ambos casos va a durar como máximo unos diez minutos, tras lo cual regresará a la cama, todo ello sin despertarse, por lo que al día siguiente el afectado no se encuentra cansado.

¿Dudas si tu pareja, familiar o vecino pudiera ser sonámbulo? A continuación se describen una serie de síntomas y manifestaciones que pueden presentarse en una persona que tiene sonambulismo como son:

* Sentarse en la cama como si se fuese a levantar.

* Realizar el acto de vestirse sin tener ropa que ponerse, por ejemplo se abrocha los botones o los cordones de un supuesto zapato.

* Peinarse, aun sin peine, y otras conductas de aseo personal similares.

* Deambular por el cuarto o la casa, con un andar relativamente incierto e inseguro.

* Mantener los ojos abiertos, a pesar de lo cual no llega a ser consciente de lo que ve, pudiendo tropezar con objetos fuera de su sitio.

* Es receptivo al sonido, pudiéndose asustar en caso de un ruido grave.

* Puede llegar a hablar cosas sin sentido, e incluso responder de forma simple y superficial.

* Presenta una tez tranquila y relajada, aunque a veces puede gesticular mostrando admiración o sorpresa.

* Puede desarrollar alguna actividad simple, que ya tenga automatizada, como ir a la nevera a coger algo, o ir al servicio.

* Es difícil sacarle de su estado despertándole, y de producirse va a mostrar confusión y desorientación durante un corto período de tiempo.

* Raramente exhibe comportamientos agresivos, ni siquiera cuando se le despierta bruscamente.

* En adultos, en los casos más raros de sonambulismo, llegan incluso a conducir su vehículo dando vueltas por el barrio o dirigiéndose a un lugar conocido como su trabajo.

A pesar de que lo más espectacular en un sonámbulo es que la persona se levante, en la mayoría de los casos únicamente se sientan en la cama, antes de volverse a acostar, todo ello sin despertarse en ningún momento, ni recordar lo sucedido al día siguiente. Normalmente estas actividades no entrañan ningún tipo de peligro, para la persona ni para quien viva con ella, ya que se trata de actividades repetitivas de la vida cotidiana.

No existe ningún rasgo, síntoma o alteración, mientras el sonámbulo se encuentra despierto, que pueda indicar si esa noche va a tener o no un episodio de sonambulismo.

Diagnóstico del sonambulismo


Aunque pueda parecer sencillo diagnosticar el sonambulismo, hay que distinguirlo de otros trastornos que pueden mostrar síntomas parecidos tales como:

* Simulaciones, en el caso de que el paciente trate de obtener algún beneficio al respecto, omitiendo así la responsabilidad de los hechos realizados, por encontrarse en situación de sonambulismo. En la literatura judicial se ha exculpado a algunos homicidas por esta causa.

* Otras parasomnias, en donde a pesar de aparecer un componente de excitación motora no llega a provocar que se levante la persona, como en el caso de los terrores nocturnos o el síndrome de las piernas inquietas.

* Epilepsia, donde también se observan movimientos incontrolados motores, pero éstos no se centran únicamente durante la fase de sueño, produciéndose también durante el día, además de existir descargas anormales a nivel neuronal no presente en el sonambulismo.

* Estados disociativos producidos por un trastorno de conversión, en donde la persona “pierde su realidad” debido a un trauma, lo que hace que le sea imposible acceder al recuerdo de lo que ha hecho durante un determinado momento. A diferencia del sonambulismo, estos estados no son repetitivos y circunscritos a las fases de sueño.

* Trastorno de personalidad múltiple o de identidad disociativa, donde la actuación predominante de una de las personalidades es ignorada por la otra, no recordando nada de lo acontecido. Al igual que en alguno de los casos anteriores, no se circunscribe únicamente a acontecimientos nocturnos, sino que afecta a otros ámbitos de su vida cotidiana.

* Como vemos es necesario realizar una exploración para descartar otras patologías, que podrían estar produciendo síntomas parecidos a los descritos con el sonambulismo, ya que ello va a determinar el tratamiento que en cada caso habrá que aplicar a la persona que lo padece.


Tratamiento del sonambulismo



Lo primero a tener en cuenta en el tratamiento de un sonámbulo, es que al no estar la persona consciente de lo que le acontece durante el período del sueño en que tiene los episodios de sonambulismo, no se le puede tratar en ese momento. A veces, con una simple indicación como “Vete a la cama” o “Ya has terminado lo que estabas haciendo”, es suficiente, para hacer que el niño vuelva a dormir en su cama.

Con respecto al uso de medicamentos, no existe ningún tratamiento específicamente indicado para el sonambulismo, pero cuando se presenta junto con otras patologías que lo requieran puede administrarse algún tranquilizante que ayude al paciente a dormir.

A pesar de lo cual se pueden aplicar una serie de técnicas psicológicas que ayuden a mitigar el estrés previo a dormir y con ello reducir la posibilidad de que se produzcan episodios de insomnio, utilizando herramientas como las siguientes:

* Técnicas de control del estrés, que incluyan ejercicios de relajación aplicables cuando se está acotado, así como ejercicios de visualización de imágenes positivas.

* Dialogar cuando el afectado de sonambulismo vuelve de clase o durante la cena, de forma que el pequeño pueda expresar no sólo sus experiencias del día sino también sus preocupaciones.

* Mantener un horario regular para irse a la cama, lo que le ayudará a conciliar mejor el sueño.

* Dejar una luz encendida o la puerta del cuarto entreabierta, si eso le da más confianza al pequeño, de forma que pueda dormir tranquilo.

* Comentar la importancia de explicar y clarificar al pequeño que tiene estos episodios de sonambulismo que se trata de algo normal, que no entraña peligro alguno, y que no tiene que preocuparse por ello. Con respecto a la familia, deben informarse con expertos sobre qué es el sonambulismo y cómo convivir con ello, haciéndoles entender que aunque no exista un tratamiento para ello, su hijo va a superar esta etapa con el tiempo.

Igualmente se ha de explicar a la familia cómo proteger la casa para que el pequeño no sufra ningún accidente. En este sentido, el hogar tiene que estar cerrado, puertas y ventanas, para evitar posibles fugas del sonámbulo, quitando de los pasillos cualquier objeto no habitual para evitar que se tropiece con ello.


Consejos para prevenir la aparición del sonambulismo



Acompañando a las técnicas psicológicas anteriores, y con el objetivo de prevenir la aparición del sonambulismo, reduciendo los elementos que pueden servir de desencadenante se pueden aplicar las siguientes medidas:

* Evitar las cenas copiosas o muy tardías.

* Procurar no ver ningún programa televisivo o realizar juegos estimulantes, que active mentalmente a la persona, ya que hará que tenga dificultades para conciliar el sueño.

* No realizar ejercicio físico deportivo de dos a tres horas antes de acostarse, pues al contrario de lo que se cree, aunque el cuerpo se canse, se queda sobreactivado.

* Darse un baño relajante antes de dormir, como forma de descansar al cuerpo.

* Leer un poco, aunque sea en la cama, antes de acostarse, pero literatura que sea tranquilizante para facilitar tener un sueño reparador.

* Evitar enfados, peleas y discusiones previas a irse a la cama, ya que estas pueden quedar resonando en la cabeza toda la noche.

* Anotar antes de acostarse las tareas y actividades del día siguiente, de forma que no se genere una preocupación al respecto que pueda quitarle el sueño al sonámbulo.

* Procurar tener todo preparado, en cuanto a ropa, deberes o trabajo que se ha de presentar al día siguiente, con lo que poder dormir sabiendo que se tienen cumplidas las tareas.

* En los adultos, antes de dormir, evitar la ingestión de alcohol u otras sustancias que alteren las funciones cognitivas, ya que eso va a interferir en el descanso.