Los sÃntomas del trastorno bipolar
En la vida cotidiana, la gente experimenta una gran variedad de estados de ánimo y sentimientos. Estos incluyen la frustración, la alegrÃa y la ira. Por lo general, estos estados de ánimo duran un dÃa o algunas horas pero no mucho más. sin embargo, para las personas con trastorno bipolar los estados de ánimo suele durar varias semanas o cambiar rápidamente en poco tiempo.
Una distinción importante entre el trastorno bipolar y las emociones de la vida cotidiana es que esta enfermedad provoca cierto grado de incapacidad para enfrentar las actividades diarias. La persona no puede trabajar o comunicarse de manera eficaz e incluso puede tener una percepción distorsionada de la realidad.
Los sÃntomas del trastorno bipolar a menudo pasan desapercibidos, sobre todo en las primeras fases. No obstante, buscar un tratamiento a tiempo puede marcar la diferencia.
Durante una fase manÃaca los sÃntomas del trastorno bipolar son:- La persona comienza a creer que es muy importante
- Positividad exagerada
- Menor necesidad de sueño
- Falta de apetito y pérdida de peso
- Hablar rápido con fuga de ideas e impulsividad
- Se mueve rápidamente de un tema a otro por lo que a menudo es difÃcil seguir sus ideas
- Falta de concentración, se distrae fácilmente
- Aumento del nivel de actividad
- Implicación excesiva en actividades placenteras
- Malas decisiones financieras que se aprecian en gastos excesivos
- Irritabilidad y comportamiento agresivo
Al contrario, durante la fase de depresión los sÃntomas del trastorno bipolar son:- Sentimientos de tristeza o desesperanza
- Pérdida de interés por las actividades que antes le resultaban placenteras
- Dificultad para dormir con despertares en la madrugada
- Pérdida de energÃa y letargo constante
- sentimiento de culpa o baja autoestima
- Dificultad para concentrarse
- Pensamientos negativos sobre el futuro
- Aumento o pérdida de peso
- Ideas suicidas
Vale aclarar que el principal método que se utiliza para diagnosticar el trastorno bipolar es una entrevista a fondo con un psiquiatra, psicólogo u otro profesional de la salud mental.