Qué provocan los celos en nuestra percepción
Cuando una persona es celosa, imagina cualquier cosa. Piensa que detrás de un mensaje que le llega a la pareja hay un amante, o con una llegada tarde hay una tarde romántica con alguien más. Pero en la mayorÃa de los casos, eso es sólo producto de una distorsión.
Los celos hacen mella en muchos aspectos, pero según se pudo saber recientemente, afectan la percepción visual. Esto es lo que se pudo confirmar luego de un estudio de la Universidad de Delaware, en Estados Unidos. El encargado de esta investigación, Jean Philippe Laurencau, indica que ser celoso modifica lo que se ve.
Más de una vez hemos escuchado que los celos te enceguecen y parece que es verdad. Esto quiere decir que se ve una cosa pero se interpreta otra. El experimento realizado por este equipo dice que las emociones tienen la capacidad de destruir nuestra objetividad, esto no sólo se refiere a los celos, sino también a otros sentimientos. Lo que percibimos es diferente según cómo nos sentimos, es la conclusión entonces.
Puedes hacer la prueba tu mismo y darte cuenta de qué manera interpretas una información según como te sientas en ese momento.
El invento era el siguiente: varias parejas tenÃan que visualizar imágenes en un ordenador, algunas eran agradables y otras desagradables a la vista. Entre ellos estaban separados por una cortina. Estas fotografÃas estaban giradas a 90° y se les pedÃa que las clasificaran según algunos ligeros detalles.
Luego de ello, se pedÃa que las mujeres contaran sus emociones sobre lo recién visto. Mientras tanto, los hombres miraban imágenes de chicas guapas. Entonces, cuánto más celosa era la mujer, más difÃcil era para ella identificar correctamente las imágenes anteriores y buscar esos detalles que las separaban del resto. La percepción parecÃa estar alterada, ya que los celos las volvÃan distraÃdas, no podÃan prestar atención a nada más que a lo que estaban haciendo sus parejas.
Pero eso no es todo, ya que las imágenes que al principio habÃan dicho que eran desagradables, las repelÃan aún más. Esto fue asà porque los celos hacÃan que aumente la ansiedad y cuando esto ocurre, somos más vulnerables a recibir estÃmulos negativos (y que nos hagan daños). Las imágenes desagradables que antes sólo eran eso, desagradables, pasaron a ser una afección importante en sus emociones.
Para terminar con este experimento, preguntaron a otras mujeres sobre las imágenes que habÃan observado, pero mientras los hombres estaban mirando imágenes de paisajes, cascadas, playas o puestas del sol. En ese caso, ellas podÃan dar una apreciación adecuada de las fotografÃas.
Entonces, los estados emocionales son los que producen ciertas opiniones o sentimientos hacia una situación en particular. Hay una gran relación entre la manera en que la persona se siente (nerviosa, alterada, celosa, llena de ira, enfadada, etc) y la capacidad de prestar atención a los demás estÃmulos (no sólo una fotografÃa, sino también una pelÃcula, un correo electrónico, un mensaje de texto, etc).
Al estar muy enfocado y ocupado con los pensamientos emocionales negativos (como pueden ser los celos porque la pareja mire fotos de muchachas bonitas), el cerebro no tiene la capacidad para procesar otros estÃmulos. Simplemente estará pensando en lo mal que se siente o el enojo que le provoca que el esposo esté mirando a otra mujer, más que prestar atención a lo que sucede en su entorno. Y esto puede ser muy grave si estamos en la calle, por ejemplo, porque se puede provocar un accidente.
El experimento se realizó de esta manera ya que las mujeres son más vulnerables a tener celos emocionales que los hombres, quiénes se centran en los celos sexuales o instintivos. Ellos sin dudas reaccionarÃan de una manera muy diferente si la prueba se hace a la inversa, pero todo depende de qué tipo de fotografÃas le muestran a sus parejas. Hay algunos que indican que los hombres hasta podrÃan distraerse con las fotos de los paisajes.
Lo que vale la pena destacar es que los celos enfermizos son sólo una muestra de la falta de seguridad en uno mismo y que no son buenos para ninguna relación.