Hasta cierto punto, el amor va siempre acompañado de obsesión, al menos en las etapas iniciales, pero para algunas personas la obsesión es tan intensa que la relación se vuelve destructiva y tremendamente dolorosa.
La antropóloga Helen Fisher divide el amor en tres fases en función de las sustancias quÃmicas cerebrales que se ven implicadas. La primera fase se produce cuando conoces a alguien y sientes principalmente una fuerte atracción fÃsica y deseo sexual; esta fase está regulada por los estrógenos y andrógenos.
Lo más curioso de esta fase obsesiva es la similitud que guarda este estado cerebral con el de las personas que padecen trastorno obsesivo compulsivo o depresión. En todos estos casos, los niveles de serotonina son especialmente bajos, según un estudio realizado con un grupo de 20 participantes y 20 sujetos control (Marazziti, Akiskal, Rossi, & Cassano 1999).
En su libro Confusing love with obsession, el Dr. John Moore describe el desarrollo del amor obsesivo en cuatro fases:
Fase de atracción
Se produce una intensa y repentina atracción por la otra persona y un deseo de establecer una relación de inmediato, sin tener en cuenta su personalidad o posible compatibilidad. Confunden la atracción fÃsica inicial con amor y piensan que sus intensos sentimientos indican que están ante el amor de su vida, a pesar de que no conocen aún a esa persona.
CaracterÃsticas de las personas que llegan a una obsesión patológica
* A menudo, han tenido infancias en las que se sintieron abandonados o fueron vÃctimas de abuso emocional, fÃsico o sexual. Estas relaciones disfuncionales en la infancia les han podido impedir aprender patrones sanos de relación de pareja.
* Tienen un miedo extremo a ser abandonados, reaccionando con gran miedo y ansiedad ante el más mÃnimo indicio, real o imaginado de abandono. Este miedo les hace aferrarse con fuerza a su pareja.
* Se enamoran con mucha rapidez, de manera que nada más conocer a alguien pueden creer que es el amor de su vida y desear estar con esa persona para siempre.
Si la obsesión que sientes es algo más que la obsesión tÃpica y normal que casi todo el mundo experimenta al inicio de una relación, lo primero que has de pensar es que tu forma de relacionarte a nivel de pareja no es sana y necesitas aprender modos más constructivos de relacionarte tanto contigo como con los demás. Probablemente tienes diversos temas emocionales que solucionar, tal vez relacionados con el abandono, abuso o maltrato en la infancia, problemas de ansiedad, depresión, baja autoestima, etc.
Por tanto, si tus relaciones se han caracterizado por este patrón obsesivo, acude a un psicólogo para solucionar estos problemas antes de entrar de nuevo en una relación. Ten en cuenta que todas tus relacione acabarán mal mientras no aprendas a relacionarte de un modo más sano y superes esta tendencia a la obsesión, miedos, inseguridades o viejos traumas que te impiden conseguir lo que más deseas: poder tener una relación estable con alguien que te ame de verdad.