Mi pareja, ¿mi propiedad?
“Para que sepan todos, a quién tu perteneces, con sangre de mis venas, te marcaré la frente, para que te respeten aún, con la mirada, y sepan que tu eres mi propiedad privada†dice una canción que narra a la perfección esa sensación de poseer a las personas como si fueran cosas.
Algunos individuos pueden ser demasiado absorbentes y posesivos con quienes los rodean. Como si se trataran de un juguete o de un objeto, creen que sus familiares y amigos “son de su propiedad†y lo que es peor, no quieren compartirlos con nadie.
Es verdad que cuando estamos enamorados decimos frases como “soy sólo tuya/oâ€, “eres por siempre mÃo/a†pero esas son promesas apasionadas que demuestran los sentimientos que tenemos. El problema radica cuando uno de los dos integrantes se toma demasiado en serio esas frases y considera que “SU†esposo/a no puede ser de nadie más, tan solo de su propiedad.
Esto no quiere decir que esté bien aceptar o apoyar la infidelidad y que la pareja tiene carta blanca para hacer lo que desea con otra persona. Se refiere a que ningún ser en esta tierra (hijos, padres, hermanos, amigos, compañeros de trabajo) tiene derecho a pasar tiempo con “nuestra propiedadâ€.
Nuestra pareja nunca, bajo ningún punto de vista, nos pertenece. Somos dos seres individuales que han unido sus vidas para atravesar juntos este sendero, pero hasta allà llega la “posesiónâ€. Si tu pareja está a tu lado es porque asà lo quiere, no porque tu lo obligues a ello, no lo/a has comprado ni tienes un contrato que indica que es una especie de esclavo o algo por el estilo.
“MÃo, sólo mÃoâ€
Los especialistas indican que las personas que consideran a su pareja como una propiedad, no dejan que ésta tenga amistades, arman escenas de celos en cualquier sitio, pueden protagonizar un escándalo de la nada y desconfÃan hasta de las piedras que pisa el otro al caminar por la calle. Esto se debe a que tienen un grave problema de autoestima.
La falta de amor propio y de seguridad en nosotros mismos es lo que nos hace pensar que la otra persona (que nos hace felices o nos ayuda en ciertos aspectos de la vida) es de nuestra propiedad.
La persona afectada cree que en cualquier momento aparecerá alguien a quitarle aquello que tanto aman (o creen amar), que siempre habrá gente mejor, más bonita y más interesante para que la pareja la engañe, etc.
Como dicen los niños pequeños con un juguete que les gusta mucho: “es mÃo, sólo mÃoâ€. Esto es muy frecuente en alguien con poca autoestima o que sólo piensa en si mismo. Claro, porque ser posesivos implica no querer que el otro sea feliz, no estar dispuestos a compartir, etc. aunque en ocasiones estos comportamientos sean inconscientes.
“Si no está conmigo, no puede estar con nadieâ€. Esta frase puede parecer algo drástica pero es la realidad que le toca vivir a muchas personas cuyas parejas son posesivas y celosas al 100%. No importa el momento del dÃa ni lo que estén haciendo, llaman por teléfono a su esposo/a o novio/a para saber qué están haciendo, con quién están, a qué hora regresan, etc.
Si llegan unos minutos tarde porque perdieron el autobús o hubo un accidente en la carretera, ya es motivo de pelea: “¿dónde estabas? ¿con quién estuviste? Seguro me estás engañando con otro/a†son las recriminaciones más escuchadas. Todo consecuencia de considerar que el otro les pertenece y que forma parte de su propiedad.
¿Cómo vivir con un celoso-posesivo?
Es algo sin dudas muy difÃcil de tratar y en muchos casos termina en divorcio o separación. Para poder evitar esto, es necesario saber como primera medida que aquella persona con celos incontrolables tiene un problema que es necesario mejorar. ¿Cómo? Puede ser con terapia, con charlas o con demostraciones de afecto por nuestra parte, para que se cuenta de que no hay nada ni nadie que pueda cambiar nuestros sentimientos hacia él/ella.
Si tu pareja acepta hacer terapia para tratar sus celos, tú también la puedes ayudar. Haz todo lo posible para que se sienta segura de si misma, aliéntala a que haga cosas nuevas, felicÃtala cada vez que hace algo bueno o hay buenas noticias, dile que la amas hasta el hartazgo, trata de minimizar las discusiones o los eventos que puedan generar problemas y por sobre todas las cosas, demuéstrale que no la dejarás sola, menos en este momento tan especial.