El taoÃsmo se asienta en viejas creencias panteÃstas y populares chinas, asà como en los principios del confucianismo. Esta religión proviene de la palabra tao (o dao), que se puede entender como el “camino†o “senda†que debe seguir la persona para adaptarse al orden natural sin que lo perturbe. Al mismo tiempo, el tao, que es invisible, es la fuente de vida y rige el funcionamiento del universo.
Los vertiginosos acontecimientos del siglo XX, con el derrocamiento del emperador, la instauración de la república nacionalista y la llegada del comunismo al poder afectaron profundamente al taoÃsmo, y muchas de sus sectas o escuelas desaparecieron. En la actualidad, Taiwán es el único paÃs donde esta religión sigue plenamente viva y cuenta con notable influencia en la sociedad.
La vida de este filósofo, cuyo nombre significa en chino “el viejo maestroâ€, transcurrió en el siglo VI a.C. La principal fuente de información sobre Laozi, la biografÃa Shih-chi de Ssu-ma Ch’ien, sitúa su nacimiento en Ch’ü-jen, localidad perteneciente a la provincia de Ch’u (esta última es conocida en la actualidad como Luyi, China).
Laozi fue designado shih durante el reinado de la dinastÃa Chou (h. 1111-250 a.C.), cargo desde el que asumió la máxima responsabilidad en las materias de astrologÃa y adivinación, asà como el cuidado de los libros sagrados.
Durante un supuesto viaje hacia el oeste de China, Laozi fue detenido por el Yin, el legendario guardián del paÃs, quien le rogó que escribiera su doctrina. Laozi escribió en dos volúmenes de 5.000 caracteres cada uno en los que plasmó los principios del Tao (que literalmente significa ‘El camino’, el supremo principio) y el te (‘su virtud’), que dieron como resultado el Tao-te Ching. Esta obra fundacional del taoismo sostiene la existencia de un principio supremo, el Tao, que gobierna los designios del universo.