Por esta razón, al convertirse el bautismo en un rito que se aplica cuando aún no se tiene conciencia de uno mismo, la Iglesia católica estimó necesario crear la primera comunión y la confirmación, dos ritos que sirven para actualizar el bautismo y para pasar a integrar la iglesia cristiana de manera voluntaria y consciente.
Además, el hecho de que el bautismo se aplique a los niños ha conducido a la creación de dos figuras elementales en el sacramento: los padrinos. Éstos, que acompañan al iniciado en su transformación a la nueva fe, tienen la función de guiar al niño bautizado por el camino de la piedad y la ortodoxia, asà como de cuidar de su bienestar en el caso de que el niño pierda a sus padres.
Por otro lado, con el transcurso de los siglos el rito bautismal ha sufrido diversas modificaciones. AsÃ, en lÃneas generales, se ha pasado de la inmersión completa del fiel en las aguas al vertido de una pequeña cantidad de agua sagrada en la cabeza de los niños.
Al tratarse de un mero gesto simbólico, los principios esenciales del bautismo no se ven comprometidos en absoluto.