La Ciencia que estudia la evolución y desarrollo del niño es la llamada PsicologÃa Evolutiva. En ella tenemos que señalar 2 autores que han aportado bastante a la hora de definir etapas evolutivas en la vida del niño, estos son Piaget y Spitz. Piaget parte de la corriente constructivista y define un estadio como la manera de interaccionar con la realidad.
Centra su trabajo en el campo de la inteligencia y distingue los siguientes perÃodos o estadios:
Sensorio-motriz. Consta de 6 subestadios. Se caracteriza por un desarrollo motriz. Abarca los dos primeros años en la vida del niño. Los 6 subestadios son:
Reflejos
Primeras adaptaciones adquiridas: Los reflejos pasan a ser una adaptación adquirida cuando existe aprendizaje e interiorización. El descubrimiento de lo nuevo es esencial para Piaget.
Llamado de la coordinación de esquemas secundarios. Se caracteriza por la organización. El niño persigue ya un fin y trata de obtenerlo mediante actos intermedios.
Invención de nuevos medios por combinación mental. Efectúa los actos con mucha más precisión. Paso clave para poder pasar del esquema a las operaciones.
Pre-operacional. Consta de 2 subestadios: el preconceptual (de 2 a 4 años) y el Perceptivo o Intuitivo (de 4 a 7 años). Las reacciones del niño se centran más en la percepción.
Operacional Concreto (de 7 a 11 años). Se caracteriza por el pensamiento lógico. En el nivel operativo el niño funciona sobre un razonamiento.
Operacional Formal (desde los 11 años hasta la madurez). Se caracteriza por la lógica de proposiciones y la aptitud de razonar a partir de una hipótesis.
Para Piaget los Esquemas son las maneras que tiene el organismo de actuar. A partir de un momento dado (2 años) los esquemas se interiorizan y se forman las operaciones. En los adultos coexisten los esquemas y las operaciones. Piaget recoge 3 procesos biológicos como aspectos que comúnmente pueden encontrarse en el niño y en el adulto, esos conceptos son:
Asimilación: Interiorizar la realidad externa en función de los esquemas que uno tiene.
Acomodación: En función de la realidad externa puedo cambiar mis esquemas interiores.
Adaptación: Equilibrio entre la asimilación y la acomodación.
La negación. Una manera de ser, de construirse es negando el exterior.
Según Spitz la ausencia de afecto repercute en la evolución intelectual y lenguaje oral del niño.
El vÃnculo o apego fue descrito por un señor llamado Bowlby como una forma de comportamiento muy general que lleva a cabo el niño de 2 años con relación a su madre. Se protege tras las faldas de la madre del "extraño". La madre le proporciona seguridad y protección contra el temido desamparo. Este apego parece deberse a un impulso primario que lleva a buscar protección, placer, contacto fÃsico. La función del vÃnculo es la de proteger al niño del exterior y paulatinamente la distancia madre-hijo se irá aumentando conforme a la autonomÃa recibida y exigida. El vÃnculo cobra una especial importancia sobre los 7-8 meses (angustia del 8º mes de Spitz) porque es entonces cuando el niño tiene constancia de que los objetos existen independientemente de que el niño los vea o no.
Del vÃnculo podemos concluir:
Establecer un vÃnculo con la madre es saludable, permite un buen desarrollo.
Una separación materna prolongada puede perturbar al niño. Se deben evitar las separaciones largas sobretodo entre 6 meses y 3 años de vida.
Si a pesar de ello, se ha producido una separación en ese perÃodo hay que tener en cuenta que las manifestaciones posteriores de apego del niño serán más acusadas.
El comportamiento exploratorio del niño tan importante para su enriquecimiento intelectual depende mucho de un vÃnculo seguro.
Puede darse el vÃnculo en otras personas que no sean la madre, aunque lo más habitual es que sea con ella.
El ser humano pasa por unos perÃodos en su evolución que psicoanalÃticamente llamaremos fases. Cada fase prepara las que le siguen y al mismo tiempo es preparada por las que le preceden.
Según Sigmund Freud, padre del Psicoanálisis, las fases son:
Los principales aspectos evolutivos que hay que tener en cuenta a partir de los dos años para la posible detección de problemas infantiles serán los siguientes:
2 a 3 años
Es el inicio de la función simbólica, es decir, en esta etapa se van gestando los requisitos para que el niño tenga capacidad de imaginar, evocar un objeto. En la práctica la función simbólica se manifiesta en el lenguaje y en el juego.
A nivel de desarrollo motriz se considera que se han conseguido las unidades básicas (la motricidad fina ya está adquirida). El dibujo toma un cariz relevante, el niño lo vive como un medio de comunicación. Se muestra muy interesado por las actividades escolares y por todo lo que represente aprendizaje.
A partir de los 6 años el niño se halla totalmente inmerso en la escuela y en la socialización. Se halla vinculado a la familia quien le estabiliza o equilibra puesto que a menudo la relación con el entorno provoca frustraciones. Ellos no tienen experiencias acumuladas y cualquier pequeño problema lo viven desmesuradamente. La familia lo tranquiliza y le aporta la serenidad necesaria para crecer sanamente.