En mi opinión, nuestra máxima aspiración debiera ser encontrase y fundirse con el Ser.
Y no es que "tengamos" un Ser: es que somos el Ser. La aspiración actual es ser intensa y conscientemente el Ser.
Ni el Yo fÃsico, ni el chico bueno, ni el iluminado divino. El Ser, en mi opinión, engloba armónicamente todo. Es la máxima aspiración. En el Yo encontramos contaminación educacional, y no nos creemos dignos de lo divino, o se lo reservamos a los mÃsticos y los seglares.
El Ser, es el conjunto perfecto de todo. Con una ventaja adicional: asà como a Dios le ponemos barba blanca y un triángulo con un ojo, o una túnica, o le ponemos mil cuerpos y rostros, como en la India, al Ser nunca se le ha puesto imagen, ni mental ni fÃsicamente, y nunca se le ha encerrado en una suposición, y eso es estupendo.
El Ser ha escapado a ello, y se empeña en seguir invisible a la mente, y abierto a quien posea la capacidad de sentirle o intuirle, comunicativo con el silencio, con el vacÃo, y cómplice de quien está en su búsqueda con un corazón que anhela encontrarse con su otra mitad. Se muestra sólo cuando no hay ansiedad en quien le busca, cuando no hay una mente inquisitorial que le persigue para cazarle.
Mientras, permanece en su mundo de quietud, en el silencio absoluto, en nuestro olvidado centro, en el origen al que nunca retornamos, paciente, en la espera relajada de nuestro regreso de hijos pródigos.
TRABAJA TÚ CÓMO CONECTAR CON EL SER INTERIOR O SER SUPERIOR. (basado en ideas de Asoka Selvarajah)
El primer paso, que es imprescindible, es creer que tienes un Ser Superior con quien establecer una comunicación. Si ya has dado el primer paso, el siguiente es confiar en que esa comunicación va a mejorar dÃa a dÃa, para lo cual debes poner de tu parte toda la confianza que es necesaria en un acto de fe en el que te diriges a "algo" que intuyes pero no es tangible ni cientÃficamente demostrable.
De momento, es poco más que la imaginación de una facultad casi paranormal que te permite percibir una cosa que no es perceptible, pero cuya existencia se instala en ti con una fuerza que no deja opción para la duda ni la discusión. Estamos acostumbrados a una visión bastante materialista del mundo, en el que lo espiritual es mirado con prudencia o con desconfianza.
Todo uno ha de ser congruente en este trabajo. Ahora corresponde dar una cierta preponderancia a lo que de divino sienta uno dentro de sÃ, y a la visión más trascendental y mÃstica de la realidad que va más allá de la realidad. Es buen momento para ahondar en la lectura de escritos de personas que te merezcan confianza y de meditar más a menudo.
Por ejemplo, en la meditación. Una de las muchas cosas que se consiguen es silenciar la cháchara interna, ese discurso pretencioso que no calla saltando incesantemente de uno a otro tema. Si dejas el vacÃo de la mente dispuesto, lo puede ocupar el Ser Superior, y eso sà que es un diálogo fructuoso, enriquecedor, creativo, necesario, vital...
Cuando te despiertes anota todo lo que recuerdes –yo dormÃa con una libreta y un bolÃgrafo en la mesilla, y cada vez que me despertaba anotaba todo lo que recordaba- y no te agobies si no eres capaz de interpretarlos, porque irás recibiendo una capacidad especial de comprenderlos, y son las respuestas.
Te recomiendo que no compres un libro de interpretación de sueños. No te va a servir. En mi opinión, los sueños tienen unas claves universales –por ejemplo, soñar con el sol- y otras personalizadas. No es lo mismo soñar con su padre para una persona que le quiere que para una persona que le odia. No es lo mismo soñar con una televisión para un indio de la selva amazónica que nunca ha visto uno que para ti. Soy más partidario de quienes opinan que son mensajes privados, y que uno tiene que tener la clave para descifrarlos.
Opino como quienes consideran que el soñador es cada una de las cosas que protagonizan el sueño. Si sueñas que es de noche y estás sentado en un banco de un parque, y hay una luna radiante, y música, juega a relajarte e imaginar que eres cada uno de esos elementos, y habla como si fueras ellos. "Soy una luna radiante y..." Cuando acabes de desarrollar cada uno de ellos, dejando que digan todo lo que quieran decir sin interferir con tu mente racional, presta atención a las cosas que han salido y te sorprenderás. Vas a necesitar, más que nunca, tener la consciencia atenta.
(Si deseas un poco más de información, mira el capÃtulo de "Lo Superior")
POR SI NO LO SABES Tu ser interior –tu alma o yo superior– no es algo que tienes. Es lo que eres. Tu consciencia completa es tu ser interior. Todas las llamadas partes de tu mente –la parte consciente, subconsciente y superconsciente– son todas facetas de tu única, completa consciencia, tu ser interior.
Tu mente consciente es el resultado de tu ser interior concentrándose en el mundo exterior por medio del cerebro y los sentidos. Cuando en lugar de concentrarte en el mundo exterior te vuelves hacia el mundo interior, ganas acceso a los recursos de tu ser interior. Tu ser interior posee toda la sabidurÃa, comprensión y fuerza que necesitas. Es tu máximo recurso personal.
En realidad, la mente subconsciente de una hormiga sabe más acerca de biologÃa y quÃmica que todos los cientÃficos más destacados. Tu ser interior sabe aun más; de hecho, lo sabe todo acerca de cualquier cosa que desees saber. El truco es hacer la pregunta y luego acallar tu mente consciente lo suficiente como para escuchar la respuesta. Cuando llegas a tener consciencia de la verdadera naturaleza de tu ser interior y sus recursos de sabidurÃa, entendimiento y fuerza, comienzas a disolver muchos de las viejas limitaciones que impiden tu desarrollo.
La clave para expresar tu potencial humano es saber que todos los potenciales están en tu interior y solamente tienes que abrir un canal externo para permitir que el potencial ilimitado fluya hacia el mundo exterior. El poder está adentro. No necesitas convertirte en un empoderado, solamente necesitas darte cuenta que el poder ya lo tienes adentro, y luego permitir que ese potencial interno fluya hacia tu vida. (Owen Waters)