Como patrocinador de la Era de Acuario, San Germain trae las enseñanzas de la Llama Violeta para la paz, la libertad y la iluminación de la humanidad.
Cuando la Llama Violeta entra en contacto con nuestros pensamientos, nuestros sentimientos negativos como la depresión y la rabia se disipan. Este rayo consume no solo las manifestaciones externas de nuestro karma sino sus raÃces y causas. La Llama Violeta se pone en contacto con nuestra memoria de vidas pasadas, purificando nuestro registro.
La meditación con la Llama Violeta fue conocida por las Escuelas Egipcias de misterio y por los Neoplatonistas predecesores de la Alquimia Medieval. De acuerdo con los Neoplatonistas, “la Piedra Filosofal era un fuego auto-transformante que dirigÃa sus almas hacia arribaâ€. Esta es la búsqueda de los Alquimistas del EspÃritu, no solamente la transmutación de los metales básicos en oro, sino la elevación del alma a un estado de comunión con la Divinidad, un estado de Unidad e Inmortalidad.
Haz tu propia oración interna a tu Ser Espiritual (Jesús, la Virgen, Usui, Sai Baba, San Germán, etc) para que te proteja y te guÃe en esta meditación e invÃtalo a que te muestre el poder de esta llama en tu vida para curarte y satisfacer tus propias necesidades o la de los tuyos.
ImagÃnate que estás dentro de un tubo de luz blanca azulada. Invoca nuevamente la protección de tu GuÃa Espiritual.
Tu cuerpo se ha vuelto transparente, las llamas suben por tu cuerpo desde los pies a la corona. Siente la vibración y vitalidad de la llama. Visualiza mientras concentras tu visión en tu tercer ojo entre las cejas.
Luego, desde tu corazón, da las gracias a tu GuÃa Espiritual por haberte guiado y protegido durante esta meditación y comienza a sentir tu cuerpo fÃsico, hasta finalmente abre tus ojos.
Inyecta la Llama Violeta en todos los malos hábitos y mira como desaparecen gradualmente gracias a su uso regular. Si no te gusta lo que ves en otras personas, utiliza la Llama Violeta y observa como las situaciones se modifican.