Aprende a comunicarte de manera efectiva
Ser capaz de comunicarnos con los demás de un modo eficaz es esencial para mantener buenas relaciones con ellos y nos sirve de ayuda para reducir el estrés, la ansiedad y los conflictos interpersonales.
La comunicación adecuada ayuda también a aumentar la red de apoyo social con la que cuentas, lo que contribuye a mejorar la salud mental en general al tener buenos amigos con los que puedes contar.
Las estrategias de comunicación efectivas pueden dividirse en tres áreas principales:
* Comunicación no verbal
* Habilidades de conversación
* Asertividad
Comunicación no verbal
La comunicación no verbal está formada por todo aquello que comunicamos sin palabras, a través de los gestos, la mirada, la postura, etc. Una comunicación no verbal inadecuada puede crear problemas en las relaciones. Por ejemplo, si evitas el contacto ocular y hablas tan bajo que cuesta entenderte, das la sensación de que no deseas comunicarte.
Asimismo, tu cuerpo puede transmitir un nerviosismo que ponga tensa a la otra persona y desee alejarse de ti. Si te acercas demasiado estarás invadiendo su espacio personal y generando incomodidad en tu interlocutor, etc.
Tu lenguaje no verbal aporta información importante. Por ejemplo, al observarte, tu interlocutor se hará una idea de tu estado emocional (miedo, ansiedad, aburrimiento, etc.), tu actitud hacia él o ella (rechazo, sumisión, dominancia, etc.) e incluso se formará una impresión de tu nivel de honestidad o si eres una persona digna de confianza.
¿Qué puedes hacer para mejorar tu comunicación no verbal?
Lo primero que tienes que hacer es observarte cuando hablas con alguien y anotar lo que haces para saber qué tienes que cambiar.
ambién puedes grabarte en vÃdeo o preguntar a las personas que conoces qué creen que haces mal y qué creen que haces bien o practicar delante de un espejo. Asà conocerás tus puntos fuertes y débiles.
Para mantener una comunicación verbal efectiva:
1. Mantén una postura relajada, sin encorvarte ni tener una postura demasiado rÃgida o demasiado erguida.
No agaches la cabeza y mira directamente a los ojos de tu interlocutor. Mantén una distancia apropiada, sin invadir su espacio ni alejarte demasiado.
2. Haz un buen uso de la mirada: mira directamente a los ojos a la otra persona mientras te habla. Cuando hables tú, desvÃa de vez en cuando la mirada. Por lo general, la persona que escucha, mantiene la mirada en su interlocutor y la que habla la va alternando entre mirar a la otra persona a los ojos y desviarla para pensar en lo que está diciendo (no para mirar otra cosa o persona que llame su atención, pues eso da la impresión de falta de interés en la conversación).
3. Ten cuidado con la sonrisa. Algunas personas sonrÃen demasiado porque están nerviosas o bien se ponen excesivamente serias. SonrÃe de modo apropiado, cuando haya un motivo, no por nervios. Intenta transmitir calidez y amabilidad.
4. Usa un tono de voz apropiado, ni demasiado alto ni demasiado bajo. Asegúrate de que se te oye bien y de que hablas con una velocidad adecuada.
5. No mantengas los brazos cruzados, pues es como una especie de barrera que transmite la sensación de incomodidad con la otra persona o deseo de no comunicarse.
Habilidades de conversaciónAl igual que en el apartado anterior, el punto de partida consiste en observarte para saber qué haces bien y qué necesitas cambiar. Algunos de los problemas más tÃpicos son los siguientes:
1. Problemas para iniciar una conversación. Para iniciar una conversación echa un vistazo al artÃculo El arte de iniciar conversaciones con desconocidos.
2. No se te ocurren cosas que decir. Una vez que has iniciado la conversación, puede suceder que no se te ocurra nada más que decir.
Para evitar esto:
- Revela algo personal. No hace falta que sea demasiado personal. Nadie quiere oÃrte decir: “He tenido una enfermedad de transmisión sexual pero ya se me ha curadoâ€. Si has ido al cine, puedes hablar de la pelÃcula que has visto o bien habla de algún tema de actualidad.
- Pregúntale algo para conocer a esa persona pero que no sea demasiado personal.
Por ejemplo, puedes hacerle alguna pregunta sobre sus preferencias o aficiones.
- Ten preparados temas de conversación con antelación. Mira en Internet y busca temas actuales, interesantes o curiosos. Mira las carteleras de los cines (tal vez la otra persona haya visto una pelÃcula que te estás planteando ver y pueda darte su opinión). Lee periódicos o revistas. Anota ideas que se te ocurran durante el dÃa (tal vez algo que has leÃdo en un libro que te ha llamado la atención).
- Orienta tu mente hacia compartir experiencias. ¿Qué significa esta extraña frase? Hay personas que, cada vez que tienen una experiencia, ya sea leer una frase curiosa, ser testigos de algo interesante, ver un vÃdeo divertido en Internet o cualquier otra cosa, lo “anotan y registran†en su mente como algo para compartir.
Otras personas, en cambio, se limitan a olvidarlo con rapidez. Si tu mente está orientada hacia compartir, recordarás con más facilidad todas esas cosas, estarán más disponibles en tu mente para contárselas a otros y tendrás muchas más cosas de las que hablar. Puedes empezar por usar un bloc de notas donde anotar todas estas “cosas para compartir†a lo largo del dÃa.
Asà irás entrenando tu mente.