Insatisfacción ¿Tus expectativas nunca se cumplen?
Todos conocemos a alguien que parece estar siempre insatisfecho, para quien la vida no parece cumplir nunca sus expectativas, personas a las que la palabra TODO se les hace POCO. Si además esa persona somos nosotros mismos, sabremos también que esa insatisfacción crónica se acompaña de un importante abanico de emociones negativas, en las que la tristeza, que es la protagonista, viene escoltada por sus primas-hermanas: la ansiedad y la irritabilidad.
El porqué de la insatisfacción
La insatisfacción es un sentimiento que aparece cuando las cosas que tenemos o que hemos conseguido no nos parecen suficientes o no cubren por sà mismas nuestras expectativas. Todas las personas sufrimos de alguna u otra manera de un sentimiento de insatisfacción ‘sana’, que nos ayuda a seguir buscando, a intentar ser mejores cada vez, y a progresar en nuestra jerarquÃa de prioridades, en busca de la autorrealización. Por lo tanto, desde esta perspectiva, la insatisfacción es una emoción buena y necesaria, que nos impulsa hacia el crecimiento personal.
Sin embargo, algunas personas, lejos de manifestar un sentimiento de insatisfacción concreto suscitado por un determinado suceso, algo natural que todos hemos experimentado en alguna ocasión, presentan unos elevados niveles de insatisfacción crónica, que se mantienen en diferentes momentos de su vida, interfiriendo de manera significativa en todos los aspectos de la misma.
La causa más frecuente de la insatisfacción crónica son los problemas del estado de ánimo, como el trastorno depresivo; pero puede existir una insatisfacción crónica sin presencia de depresión en aquellos casos en los que la persona no se siente realizada, o considera que lo que ocurre en su vida no persigue ningún objetivo concreto, bien porque ella misma no acierte a establecerlo, o bien porque otras personas o circunstancias le impidan conseguirlo. En el primer caso, la insatisfacción cursa con elevados niveles de frustración, tristeza y apatÃa, mientras que, en el segundo caso, es la ira quien coge de la mano a la insatisfacción para hacerle la ‘tarea’ más complicada a quien la padece.
Finalmente, existen personas para quienes la insatisfacción no está siempre presente, sino que aparece poco tiempo después de haber conseguido su objetivo. Este hecho, que podrÃa parecer contradictorio, suele ocurrir en personas que tienen un pronunciado rasgo de búsqueda de sensaciones y que, por lo tanto, rápidamente se 'cansan' de sus logros, y pierden interés por ellos. También ocurre en aquellos casos en los que las metas han sido demasiado fáciles de conseguir por lo que, una vez alcanzadas, pierden interés.
Consecuencias de la insatisfacción
Cuando no es su causa, la principal consecuencia de la insatisfacción constante es la depresión. La persona comienza a sentirse triste la mayor parte del tiempo, a lo que se le une un sentimiento de indefensión, ya que no sabe qué hacer con su tristeza y malestar, además de pensar que lo que ocurre en su vida (consecuencias) no depende de ella. La presencia de apatÃa, anhedonia (incapacidad para sentir placer), y emociones similares, son caracterÃsticas propias de este cuadro, y provocan que la persona haga cada vez menos cosas y que, por lo tanto, se sienta aún más insatisfecha consigo misma y con sus circunstancias vitales.
Otra de las grandes vÃctimas de la insatisfacción son las relaciones personales de quien la padece. Su carácter cambia, está amargado, no celebra los éxitos de los demás…, y ante su constante queja, los otros se cansan, se distancian, y el insatisfecho se queda y se siente solo, y diferente de los demás. También los aspectos laborales se ven afectados; algunos cambian constantemente de trabajo, de estudios, etcétera, buscando una opción que les satisfaga pero, lamentablemente, no la encuentran.
Este comportamiento puede reproducirse también en otras áreas de su vida, como es el caso de las relaciones sentimentales, porque es frecuente que no encuentren a una persona que cumpla con los requisitos exigidos por ellos y, si no les deja su pareja antes, son ellos mismos quienes rompen la relación, o la mantienen con una mala calidad.
Finalmente, otra de las complicaciones de la insatisfacción es el consumo de sustancias, con el objetivo de liberarse del malestar, evadirse de una realidad que no encuentran atractiva, o intentando buscar nuevas sensaciones.
Perfil de las personas insatisfechas
Las personas insatisfechas se caracterizan por el siguiente perfil:
* Quejas constantes sobre su entorno; nada les gusta.
* Semblante serio y apagado.
* Son personas tristes e irritables, melancólicos.
* Se comparan constantemente con los demás, anhelando siempre lo que ellos no tienen.
* No se contentan con nada, debido a su elevado nivel de exigencia.
* Exigen mucho a los demás, especialmente a sus familiares y allegados (pareja, amigos).
* No ven el lado bueno de las cosas; visión negativa.
* Suelen tener envidia de lo que los demás tienen.
* Inician actividades, pero no las terminan, pues siempre descubren que no les gustan tanto como esperaban.
* Sus expectativas suelen ser muy altas e irrealistas.
* Son muy categóricos; por ejemplo: las cosas están perfectas o mal, no hay término medio.
* En otras ocasiones, se establecen metas demasiado cortas o fáciles de conseguir.
Consejos para evitar la insatisfacción
Nuestras emociones y pensamientos están en nuestras manos, dependen de nosotros. Cuando nos sentimos insatisfechos es porque estamos dando una explicación negativa a nuestro pasado, presente o futuro, minimizando nuestra capacidad para afrontar las dificultades y mejorarlo. Pero esa actitud se puede cambiar; a continuación te damos algunos consejos para que evites la insatisfacción, modificando tu forma de ver la vida, y aprendiendo a valorar lo que tienes.
Reflexiona acerca del por qué de tu insatisfacción; desde cuándo está presente en tu vida, en qué momentos ha sido más leve, en qué otros más intensa, qué medidas has tomado para intentar evitarla… La respuesta a estas preguntas te dará la clave para conocer el origen de tu insatisfacción pero, sobre todo, para determinar los factores que hacen de ti una persona insatisfecha.
Técnica de las tres columnas: registra en un papel qué ha ocurrido en tu vida (situación), qué has pensado (pensamiento), y otra forma de pensar alternativa (pensamiento alternativo), cada vez que te sientas insatisfecho. ¿Seguro que no existe otra forma de ver las cosas?
Cuando algo no te satisfaga demasiado (tu nueva casa, tu trabajo, el viaje que llevabas tanto tiempo planeando…)
haz el ejercicio inverso al que estás acostumbrado a hacer habitualmente; es decir, en lugar de buscar los defectos y problemas, esfuérzate por encontrar las ventajas.
Finalmente,
chequea tus objetivos; ¿son demasiado exigentes? o, por el contrario, ¿son demasiado fáciles de conseguir? Quien no tiene metas en la vida, no tiene un camino que seguir, y la felicidad está en el camino, no en el destino; avanzar por ese camino en dirección a la meta, y disfrutar de los pequeños logros que se obtienen en las diferentes etapas, es lo que nos hace sentir realmente satisfechos.