Facundo Cabral - "No estás deprimido, estás distraído"

Autor Tema: Facundo Cabral - "No estás deprimido, estás distraído"  (Leído 4779 veces)

0 Usuarios y 1 Visitante están viendo este tema.

Desconectado Marcelo Aguirre

  • Administrador
  • *****
  • Karma: +6/-0
  • Sexo: Masculino
Facundo Cabral (1937 - 2011)- Biografía

Infancia



Facundo Cabral nació el 22 de mayo de 1937 en La Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina.
Un día antes de su nacimiento, su padre se fue del hogar. Él, su esposa y sus otros siete hijos vivían en casa del abuelo paterno de Facundo Cabral, quien expulsó al resto de la familia. De modo, que Cabral, afirmó varios años más tarde que su nacimiento se produciría en una calle de la ciudad de La Plata.

Posteriormente, la madre de Cabral y sus hijos emigraron hacia Tierra del Fuego, en el sur de Argentina.
A la edad de 9 años, escapó de su hogar y estuvo desaparecido cuatro meses. Su propósito inicial era llegar hasta Buenos Aires para conocer al entonces Presidente argentino Juan Domingo Perón, ya que tenía la referencia de que el mandatario "le daba trabajo a los pobres".
Después de una larga travesía, transportado por diferentes personas, al llegar a la ciudad capital, un vendedor de la "Feria Franca" le dio la dirección de la Casa Rosada; mas aquel señor le dijo enseguida: "Es muy difícil que te atienda, porque los presidentes suelen ser gente ocupada; pero yo leí en el diario que mañana 19 de noviembre va a ir a La Plata porque es el aniversario de la ciudad. Ándate ahí". Así que se fue a La Plata, durmió al costado de la catedral, y al día siguiente Facundo Cabral, siendo apenas un niño, logró burlar el cerco policial alrededor del mandatario y su esposa, Eva Duarte.

Cuando un policía lo agarró para retirarlo, el presidente, que estaba saludando hacia ese lado le dijo al policía: -"Déjelo venir"-, e hizo parar su auto descapotable que tenía un estribo al que Facundo se subió de inmediato y conversó con ambos. -¿Quería decirme algo?-, le habría preguntado el presidente. -Sí, ¿Hay trabajo?-, respondió Facundo.

En un reportaje en los años 90, confesó que Eva Perón, en ese momento diría la primera "frase ética", que el escucharía en su vida, y que lo acompañaría por siempre: "Por fin, alguien que pide trabajo y no limosna". Gracias a esta conversación, logró que su madre obtuviera empleo y el resto de la familia se trasladara a la ciudad de Tandil .

Facundo Cabral tuvo una infancia dura y desprotegida; se convirtió en un marginal al punto de ser encerrado en un reformatorio pues se había convertido en alcohólico desde los nueve años de edad. Escapa y luego cae preso a los 14 años por su carácter violento. En la cárcel, un sacerdote jesuita de nombre Simón fue quien le enseñó a leer y escribir, lo puso en contacto con la literatura universal y lo impulsó a realizar sus estudios de educación primaria y secundaria, los cuales, llevó a cabo en tres años, en lugar de los doce que era el período normal en Argentina. Un año antes de salir de la cárcel, Cabral escapó de la prisión, aunque recibió aún ayuda del sacerdote. Gracias a un vagabundo, Cabral conoce la religión, aunque declarándose librepensador, sin pertenecer a iglesia alguna. Poco después, se iniciaría como músico y cantante en el medio artístico.

Pensamiento espiritual

Influido en lo espiritual por Jesús, Lao-Tsé, Chuang Tzu, Osho, Krishnamurti, Gautama Buda, Arthur Schopenhauer, Juan el Bautista, San Francisco de Asís, Gandhi y La Madre Teresa de Calcuta, predicó el Misticismo, la desaparición del Ego y la auto-realización global de la Conciencia humana.
En literatura tuvo admiración por Jorge Luis Borges con quien también mantuvo conversaciones filosóficasy por Walt Whitman. Este rumbo de observación espiritual, inconformista, se imprimió en su carrera como cantautor que tomó el rumbo de la crítica social sin abandonar su habitual sentido del humor.

“¡Pero no digas no puedo ni en broma, porque el inconsciente no tiene sentido del humor, lo tomará en serio, y te lo recordará cada vez que lo intentes!”
“Ama hasta convertirte en lo amado, es más, hasta convertirte en el amor”

Facundo Cabral